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Bahía Blanca: la intendencia macrista de Héctor Gay tras la crisis del agua

Si hubo alguien de Cambiemos que dio el perfil de "anti-política" y de "gestión" con mayor énfasis dentro del arco PRO, ese habría sido el ex-periodista de La Nueva Provincia, Héctor Gay. Una vez ganadas las elecciones, y con los planetas alineados en Provincia y Nación, la realidad le pegó una mala pasada. Y desde arriba le bajaron la caña. Un intendente "gestionista" con una gestión en crisis, a un mes de su asunción.

Sábado 16 de enero de 2016 | Edición del día

Primero fueron los necesarios acuerdos con "la vieja política" para que su partido pueda presidir el Concejo Deliberante. Conformado su gabinete, finalmente la cantidad de ñoquis fueron más que en el anterior ciclo, cuando una de sus "propuestas" era gobernar "mejor" y con menos funcionarios. El ex-periodista del fascistoide massmedia del Grupo Massot mostró una primera línea de ex-gerentes, economistas de la Bolsa de Comercio y cuadros radicales al comando de sus secretarías. A eso le llaman "trabajo en equipo", todos pertenecen por cuenta propia, o su buen abolengo, a las corporaciones patronales de la región.

Todo viento en popa. Pero el escape de gas en DOW Chemical hizo sonar la primera alarma. Las válvulas no aguantan, el hormigón que contiene tampoco, y la explosión e incendio hizo alarmar a toda la población de Ing. White y barrios cercanos de la ciudad de Bahía Blanca. Pero el protocolo de seguridad no funcionó como es debido: DOW se jugó a contener el accidentes dentro de algo "manejable" adentro del alambrado de su planta; pero toda la ciudad estuvo en vilo toda la tarde. Saldo: un Comité municipal de emergencia sin ningun poder ejectivo contra las empresas, que una vez más decidieron con brutal negligencia esconder todo debajo de la alfombra.

Pero pasado el escape de DOW vino el de Profertil, y como si no fuera poco los recuerdos del gobierno de la Alianza en el año 2000 nuevamente se hicieron presentes. En pleno verano, el escape provocó la necesaria evacuación de la pileta de temporada estival del club portuario Comercial, y debío haberse hecho lo mismo con la del Club Náutico. La impericia de los responsables municipales es equivalente a la impunidad con la que se manejan ambas empresas multinacionales. El intendente, quien fuera durante años periodista del programa televisivo Por Bahía, pago por estas mismas empresas, se jugó a no multar ni siquiera a las empresas, cosa tan impopular que luego tuvieron que revertir.

Esto demostró que el "protocolo" de alarmas entre las empresas y los entes municipales, están hechos a medida de estas plantas petroquímicas.

Pero la cara de circunstancia del ex-periodista creció de manera exponencial cuando, subproducto de la crisis de agua que mantuvo durante más de 48hs sin el recurso a todo Bahia Blanca, le pararon el carro desde Provincia. Es que el intendente, en pleno mes inaugural de gestión y con dos escapes petroquímicos mediante, no tuvo mejor idea que denunciar a la empresa ABSA, la encargada de la provisión del recurso. El boomerang se dio vuelta rápido, y Hector Gay regresó desde La Plata con las manos semi-vacías y con un correctivo de altos mandos provinciales o nacionales de Cambiemos. Veamos.

El programa reaccionario de Hector Gay es sencillo: golpear a Aguas Bonaerenses S.A., tomando la bandera de su padrino político e ideológico, el ex funcionario de la dictatura Norman Fernández. Este periodista de vieja escuela plantea una guerra contra ABSA denunciando al sindicato de Obras Sanitarias, por ser el verdadero responsable de la situacion estructural del agua en la ciudad. La rabia anti-obrera de este nefasto amigo de los Massot se confunde con cuestiones ciertas: ABSA es una sociedad anónima entre la rancia burocracia sindical que gerencia dos empresas fantasmas que hacen de contratistas para ABSA (como Pedraza gerenciaba las contratistas truchas en el Roca); y junto a ella está, ni más ni menos, que el propio estado provincial. Dada así la cosa, la denuncia rabiosa contra ABSA ¿se transformaba en una denuncia a Vidal?

La impostura de Hector Gay no se acaba allí. El nuevo presidente de ABSA, Sardella, fue gerente de Correo Argentino en tiempos de la gestión de los Macri, y desde los tiempos de SOCMA viene acompañando al presidente actual. A Hector Gay le pararon el carro y le explicaron como funciona la cosa: a través de ABSA se hacen negocios con la empresa israelí Mekorot. El responsable de Mekorot en Argentina se llama Salinas, y ese Salinas es a la vez asesor de ABSA. En resumen: la nefasta burocracia sindical, "dueña" del 10% de ABSA, es socia menor de un nefasto negocio entre capitalistas, donde el macrismo metió la cola.

Ahora bien, la idea del señor Hector Gay es solucionar de una vez por todas la crisis de provisión de agua en Bahía Blanca. Durante 15 años la ciudad vivió 3 crisis de provisión muy graves, y el intendente sigue con la idea de una acueducto desde el Rio Colorado. Desde Provincia se estiman en casi 3 mil millones de pesos la inversión necesaria para la realización de una estación de bombeo en la localidad de Pedro Luro, y vía acueducto de unos 120 kilometros llegar a Bahía Blanca. Las máquinas bombeadoras y toda la obra se haría por licitación, y aquí las pujas capitalistas por el negocio de la "provincia contratista" la arbitrará el macrismo. Pero este negoción esconde varias cosas.

En primer lugar, el acueducto es un salvataje a las empresas petroquímicas, quienes tienen por contrato con ABSA prioridad de consumo frente a la población, y consumen más del 20% del total de agua en la ciudad. En segundo lugar, es una negligencia contaminante enorme seguir vertiendo los liquidos cloacales al estuario de la ría sin ningún tratamiento, cuando facilmente las propias empresas del polo petroquímico, con un nuevo impuesto por su radiación, podrían construir una planta de tratamiento cloacales que les serviría a la vez para su sistema de refrigeración de agua. Tercero, el bombeo que se haría desde Pedro Luro significaría un enorme consumo de energía y maquinaria devengada por Provincia hacia empresas privadas, cuando diferentes estudios certifican que si se canaliza aguas más arriba, por la propia gravedad el agua llegaría hasta Bahía Blanca son bombeo alguno, pasando incluso por la región más desértica del sudoeste bonaerense y el sur de La Pampa con efectos más que beneficiosos para esas regiones. Por último, distintos especialistas plantean que la falta de agua en la ciudad se puede solucionar con un plan de obras sobre toda la infraestructura de caños de la ciudad, que tienen pérdidas de agua equivalentes a lo que hace falta en épocas de mayor consumo. A su vez, un nuevo dique sobre el arroyo Napostá a la altura del Puente Canesa serviría como otra fuente de aprovisionamiento a la vez de servir como contención a las fuertes crecidas que ocasionalmente ponen en riesgo de inundación parte importante de la ciudad de Bahía Blanca.

Hector Gay se vino desde La Plata manijeando el negocio oscuro del acueducto del Río Colorado, mientras le dice a los "vecinos" que logró que ABSA descuente 15% de la proxima factura (en 5 cómodas cuotas) para toda una población que vivió sin agua más de 48hs. El descuento de la próxima factura equivaldría a un bidón de 5 litros de agua mineral... Mientras el intendente hace que defiende al "vecino" peleando contra molinos de viento, el pueblo trabajador de Bahía Blanca sigue sufriendo las crisis estructurales en la que lo metieron estas empresas que nos expropian todos los recursos naturales desde hace décadas.







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