Mundo Obrero

DESPIDOS EN CUARENTENA

Caimancito: despiden a obreras municipales precarizadas

En medio de la crisis sanitaria y económica profundizada por la propagación del coronavirus y el brote de dengue, el intendente Gurrieri despidió a ocho agentes municipales, siete mujeres y un varón. Las trabajadoras precarizadas y sostén de familia reclaman su reincorporación.

Miguel López

Concejal del PTS-FIT en Libertador Gral. San Martín-Ledesma

Sábado 25 de abril | 11:34

Alba Díaz, Griselda Díaz, Carmen Umariche, Silvia Cardozo, Cecilia Tarifa, Natalia Brizuela, Luciana Tejerina y David Navarro, agentes municipales de Caimancito con medio jornal desde hace aproximadamente 3 años fueron despedidas el pasado 10 de Abril del corriente año, en plena emergencia sanitaria y epidemiológica por la propagación del COVID 19, aislamiento obligatorio y el brote de dengue en la región, una muestra del desprecio por las familias obreras que tiene el intendente Daniel Gurrieri (UCR-Cambia Jujuy).

El día del despido, la Secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Caimancito, Roció Solís, quiso hacerles firmar a las trabajadoras municipales en cuestión el decreto de despido, las trabajadoras se negaron a firmar cualquier documento que afirme que ellas aceptaban los despidos.

El 9 de Abril al no estar depositado su sueldo en el cajero que el Banco Macro tiene en Caimancito, se vieron venir el ataque del gobierno municipal, y se comunicaron con los funcionarios. Estos les dijeron que van a cobrar en mano su sueldo, y en una reunión que tuvieron con el intendente a continuación este les planteo que como el gobierno provincial de Gerardo Morales no estaba mandándoles todos los fondos necesarios al municipio iban a prescindir de sus servicios. Lo que es una total falacia, porque la intendencia Gurrieri, como el concejo deliberante no le aprobó el presupuesto 2020, viene gobernando con el presupuesto 2019, en el que están incluidas/os en la planta como personal municipal con medio jornal las despedidas y el despedido.

Por lo que el decreto de despido que quisieron hacerles firmar a las municipales no hacía más que documentar en un instrumento público una violación flagrante de derechos sobre la base del fraude laboral que cometen desde hace años los gobiernos municipales contra las/os precarizadas/os.

Esta maniobra anti obrera que sin ningún prurito impulsa el intendente Gurrieri se da en medio de las consecuencias del salto de la pobreza e indigencia que profundizo la crisis sanitaria y económica por la propagación del COVID-19.

"Somos mujeres sostén de familia y queremos que nos reincorporen"

Tal es así que Griselda, una de las trabajadoras despedidas de la Municipalidad de Caimancito, manifestaba “ahora donde vamos a conseguir trabajo si está frenada casi toda la economía por la cuarentena, los comercios no están tomando, más bien despidiendo, y de las fincas que hay en otras provincias se están volviendo los y las que se fueron a cosechar. Somos mujeres sostén de familia que el intendente nos dejó en la calle, y en medio de esta emergencia sanitaria no tenemos posibilidades de conseguir otro trabajo, ni tampoco una ayuda económica del gobierno nacional porque figuramos como trabajadoras activas en la AFIP, por eso queremos que nos reincorporen a nuestros puestos de trabajo”.

Las trabajadoras municipales despedidas cumplían sus jornales realizando tarea de descacharrado, desmalezamiento y limpieza, y en los últimos meses que trabajaron estaban siendo afectadas a cumplir dos jornales diarios de 4 horas.

Todas cobraban $7.000 de sueldo mensual y la mayoría veía incrementar su salario al sumarse la asignación por hijo, derecho que llevaba a que cobren entre $10.000 o $13.000, pero aun así percibían una cuarta parte de lo que cuesta la canasta básica total para no caer en la pobreza, que en la provincia está en $40.258 según datos oficiales arrojados en Marzo de este año por la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos-DIPEC-.

Ellas venían siendo precarizadas desde las gestiones municipales de Pedro y Nelson Torres (PJ) hasta el actual gobierno de Gurrieri, ya que todas estas administraciones municipales vulneraron el derecho “a igual trabajo, igual salario” que plantea el artículo 14 bis. de la Constitución Nacional.

Vale resaltar que los despidos de las obreras municipales de Caimancito se dan después de que el 1 de Abril de este año, Alberto Fernández decretara la prohibición de despidos sin causa justa o por las causales de disminución o falta de trabajo, y fuerza mayor por el periodo de 60 días, por lo que el gobierno municipal de Daniel Gurrieri también incurre en la violación del decreto 329/2020, que se decretara luego de 1.450 despidos en la fábrica Techint de la familia Rocca.

Por último, según lo relatado por las trabajadoras municipales despedidas, luego de dos semanas del despido, el intendente de Caimancito, hijo menor de un empresario maderero y ex diputado provincial por la UCR y una ex intendenta radical, llamo a una de las despedidas para ofrecerle que vuelva a trabajar ella y dos compañeras más, con un claro objetivo de dividir a las despedidas y el despedido. En la misma llamada, Gurrieri, como si fuera un patrón de estancia, tuvo la caradurez de aclarar que les iba a pagar en negro, sin recibo de sueldo, sin aportes jubilatorio, ni obra social.

Desde el bloque de concejales y diputados del PTS-Frente de Izquierda y de los Trabajadores repudiamos al intendente Gurrieri por su actitud anti obrera, nos solidarizamos con las/os trabajadoras/es despedidos de la Municipalidad de Caimancito y las apoyamos en su lucha por su reincorporación a su puesto de trabajo y situación de revista, al mismo tiempo que sostenemos que la pelea de fondo de las/os municipales es por el pase a planta permanente de todos/as los/as precarizados/as.

Decreto del despido







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