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Caso Maldonado: supervisores del Ministerio de Educación le responden al Gobierno

"¿Por qué habría que hacer silencio?". Luego de la multitudinaria movilización a Plaza de Mayo por la aparición con vida de Santiago Maldonado se dio a conocer una declaración conjunta de Supervisores del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires .

Sábado 2 de septiembre | 16:04

La Izquierda Diario reproduce la declaración conjunta de los supervisores de Educación de CABA:

En relación a los sucesos de público conocimiento acerca del tratamiento de la desaparición del joven Santiago Maldonado en las escuelas, y la puesta en marcha de un mecanismo de denuncias contra aquellos docentes que aborden el tema en las aulas, los abajo firmantes, Supervisores del Ministerio de Educación del GCABA de diferentes Niveles y Modalidades, manifestamos nuestra preocupación por algo que nos parece un avance sobre la libertad de cátedra, derecho constitucional relacionado con la libertad de expresión explicitado en nuestra Carta Magna.
Queremos señalar que las problemáticas sociales de alto impacto, penetran en las aulas de manera espontánea, y los docentes debemos considerar, asentados en la ética profesional, y la solvencia conceptual, su tratamiento con seriedad y apertura, de manera tal que su abordaje permita desmontar falacias, y construir reflexiones fundadas. Asimismo, destacamos que la problematización de este tipo de emergentes sociales, están debidamente encuadrados en los lineamientos curriculares vigentes, que contemplan temas referidos a los DDHH, convivencia responsable, normas de la democracia, y educación ciudadana.
En tal sentido, es necesario subrayar que la desaparición del joven Santiago Maldonado, está caratulada por la Justicia como Desaparición Forzada de Persona. Esa figura jurídica, alude a aquella desaparición ocurrida en el marco de una represión estatal. No es cualquier desaparición. Es una desaparición perpetrada por el propio Estado, lo cual la convierte en un hecho de gravísimas consecuencias, ya que deja al cuerpo social a merced de la arbitrariedad de quienes están para cuidarnos. De ninguna manera esto implica desconocer la gravedad de otras desapariciones. Pero sí es imprescindible subrayar, desde la escuela, la especificidad de este tipo de desapariciones, porque constituyen una forma de terrorismo de Estado. Los alumnos y alumnas, tienen que manejar estos conceptos, para encuadrar el suceso con pertinencia e interpretar el devenir de los hechos que ratificarán o refutarán la hipótesis planteada en la carátula. Nos guste o no, en la escuela ingresa el planteo. Los propios alumnos motivados por los medios de comunicación que instalan el tema, hacen preguntas. ¿Por qué habría que hacer silencio? No lo entendemos.
La escuela ayuda a encuadrar, a ponerle un borde al desborde mediático, a reflexionar con más calma. ¿De qué manera el silencio contribuiría mejor a ello? ¿Cómo no hablar de todo lo que resuena socialmente? ¿Cómo prohibir un tema de semejante sensibilidad? ¿Cómo permitir que se ensucie a las personas que buscan pensar y reflexionar, acusándolas de desestabilizadoras? ¿Cómo permitir calificar de partidario un reclamo emanado de miles de ciudadanos de los más diversos partidos e ideologías? ¿Cómo no usar la Escuela Pública para que los niños desde muy temprana edad, comprendan que las fuerzas de Seguridad están para cuidarnos y no para disponer de la vida y la muerte de los ciudadanos? ¿Cómo ignorar semejante hecho, con la historia que ha marcado a este país en el pasado reciente? ¿Por qué no podemos hablar de eso? ¿Por qué no podemos abrir el debate, para que entre todos arribemos a una conclusión basada en la reflexión crítica y en la legislación vigente? ¿Bajo qué criterios el Ministerio decide qué temas son pasibles de ser tratados en las aulas, y cuáles no? ¿Cómo puede ser que el propio Ministerio genere estrategias persecutorias y permita que los medios de comunicación estigmaticen a los trabajadores de la educación, con la consiguiente peligrosidad que implica azuzar los ánimos de la comunidad contra ellos?
Es importante destacar que el PRO es el partido GOBERNANTE, por voluntad popular en elecciones libres y como tal, no se lo interpela ya como partido, sino como quien gestiona el Estado, lo público, lo común a todos. Cuando se lo critica, o se le piden explicaciones, no se está atacando a un partido, sino que se está ejerciendo el derecho constitucional de peticionar ante las autoridades.
Nos parece peligroso, y absolutamente antipedagógico y autoritario, establecer temas inabordables, cuyo silencio no hace más que agigantar las versiones injuriantes sobre la víctima, las sospechas, y finalmente la ruptura del tejido social. La palabra, el diálogo, la contraposición respetuosa de posturas, permite, por el contrario, acceder al conocimiento como construcción colectiva, estimulando el ejercicio democrático. La prohibición de la palabra, sólo permite habilitar la persecución y el miedo.
Por todo lo expuesto, dejamos expresado en este comunicado, que nosotros queremos en las escuelas a nuestro cargo, la vigencia de plena libertad emanada de las leyes, para abordar, si así lo quisieran, con criterio pedagógico y republicano, cualquier temática de relevancia social. La desaparición de Santiago Maldonado, no puede ser la excepción.








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