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SALUD Y TRABAJO

Cómo perjudica nuestra salud trabajar de noche

El trabajo nocturno altera la actividad sueño-vigilia. Se desregula el ritmo biológico natural impidiendo un correcto descanso. Este trastorno del ciclo circadiano impacta tanto en la salud como en la vida personal y social. Veamos sus consecuencias.

Florencia Stazone

Estudiante de Enfermería

Rocio Lopez Lafuente

Estudiante de Medicina y trabajadora estatal. Agrupación Marrón Clasista

Miércoles 21 de septiembre de 2016 | 13:37

La actividad laboral desempeñada en las horas de la noche, ha sido objeto de varios estudios, que ponen de manifiesto sus efectos negativos y dañinos sobre la salud, produciendo alteraciones tanto orgánicas como psíquicas.

El ritmo circadiano (la etimología de la palabra significa “alrededor del día”) es el reloj biológico que regula las funciones fisiológicas de nuestro organismo.
Además controla no sólo los ciclos de sueño/vigilia, sino también los procesos biológicos más específicos, tales como la función intestinal, la temperatura corporal y la secreción de hormonas necesarias para reponer nuestras defensas, reparar tejidos y renovar nuestras células, gracias a la función de la glándula pineal considerada una fábrica de hormonas. Cuando comienza la oscuridad la glándula pineal empieza a trabajar. Durante todo el día va acumulando serotonina. Por la noche produce la principal hormona la melatonina. Esta hormona ayuda, al ser un potente antioxidante, a disminuir la oxidación, la cual puede causar ataques al corazón e intervenir en la presencia de hipertensión arterial, coopera en la estimulación el sistema inmunológico. Puede ayudar a reducir los síntomas de los trastornos digestivos, como síndrome de intestino irritable.

La luz inhibe a la melatonina, es por esto que los trabajadores de turno noche experimentan disminución en el nivel de alerta y el rendimiento, se prolonga el tiempo de reacción generando peligro de equivocarse en la ejecución de tareas, con lo cual deja expuestos a los trabajadores a sufrir accidentes. La vigilia nocturna duplica este riesgo. Problemas adicionales como el aumento de los índices de enfermedades cardíacas, gastrointestinales y del aparato reproductor. La Organización Mundial de la Salud incluyó al trabajo de turno noche en la lista de factores que predisponen al desarrollo de cáncer.

Entre esos efectos patológicos sobre el equilibrio físico mental y emocional se han descrito los de tipo cardiovascular (disfunciones en el tejido cardíaco conductor, en particular arritmias, tensión arterial), hormonales, metabólicos, digestivos, emocionales (estrés crónico), síndrome de fatiga crónica. “Cada quince años de trabajo nocturno se produce un envejecimiento de unos cinco años, y un tercio de la gente que lo realiza padece fatiga, neurosis, ulceras y alteraciones cardíacas” (P. CAZAMIAN, investigador y experto de la OMS, 1986).

La OIT (Organización Internacional de Trabajo) desde 1990 estableció al trabajo nocturno como todo trabajo que se realice durante un período de por lo menos siete horas consecutivas, que abarque el intervalo comprendido entre medianoche y las cinco de la mañana.

Si lo solicitan, los trabajadores tendrán derecho a que se realice una evaluación de su estado de salud gratuitamente y a que se les asesore sobre la manera de atenuar o evitar problemas de salud relacionados con su trabajo: antes de su asignación a un trabajo nocturno, a intervalos regulares durante tal asignación. Deberán ponerse a disposición de los trabajadores que efectúan un trabajo nocturno servicios adecuados de primeros auxilios, incluidas disposiciones prácticas que permitan a dichos trabajadores, en caso necesario, ser trasladados rápidamente a un lugar en el que se les pueda dispensar un tratamiento adecuado.

La compensación a los trabajadores nocturnos en materia de duración de trabajo, remuneración o beneficios similares deberá reconocer la naturaleza del trabajo nocturno. Se deberán prever servicios sociales apropiados para los trabajadores nocturnos y, cuando se precise, para los trabajadores que realicen un trabajo nocturno.

Pero del dicho al hecho... ¿realmente se respeta la salud de los trabajadores?

Más bien la explotación de la fuerza de trabajo funcional al sistema de producción capitalista genera una degradación de nuestra salud condicionando nuestra vida y nuestro tiempo en función de las exigencias del trabajo necesario para poder subsistir. Veamos a continuación el testimonio de Inés, estudiante de Enfermería en la Escuela Superior Cecilia Grierson quien trabaja como asistente de enfermería del turno noche en un centro geriátrico.

“Este año empecé el turno noche de 10 pm a 6 am, a veces sucede que por diversas causas, no te relevan la guardia, y termino trabajando más tiempo, llegando tarde a cursar.

Sólo yo tengo a cargo el cuidado de quince pacientes, y ni bien llegamos los jefes nos exigen tareas que no nos corresponden, para los jefes somos multiuso, no solo asistimos sino que hacemos las tareas de auxiliar, enfermería y limpieza.

En el trabajo a veces me duermo una hora porque me siento agotada, no doy abasto con tantos pacientes bajo mi cuidado y el hecho de tener que rotarlos para que no se escaren termina comprometiendo mis brazos, mi columna, mis rodillas del dolor, ingeniándomela sola sin materiales de trabajo necesarios como saleas, guantes, gasas, solución fisiológica, iodopovidona, agua oxigenada, crema.

No puedo cumplir correctamente con mis tareas, no puedo cuidar, ni curar, ni higienizar en condiciones. Las horas extras te las pagan a parte haciéndote mendigar que te las paguen y encima se enojan. Por ejemplo a una compañera madre de cinco hijos la acaban de echar por reclamar que le paguen su sueldo, estando en negro durante 4 meses, la dejaron en la calle con el pretexto de que se quedaba dormida durante su horario de trabajo.”

¿Los derechos que enmarca la OIT? Bien, gracias...

“La verdad que termino muy cansada, tengo que acompañar a mi madre a quimioterapia en el Hospital María Curie y con mis nenas de 3 y 7 años me ayudan mis padres que las llevan al jardín pero las tengo que pasar a retirar y volver a dejarlas con sus abuelos para poder ir a trabajar.

Descanso entrecortado, máximo duermo de 3 a 4 horas porque mis nenas demandan mi atención; quieren que juegue con ellas, o lloran y descanso tan poco que mientras curso a veces me quedo dormida.

Nadie ve cómo nos afecta nuestro trabajo, para colmo la jefa una vez me suspendió tres días porque según ella me pescó durmiendo por cámara pero bien que cuando hago más tareas de las que me corresponde sin los insumos básicos necesarios mira para otro lado.

Todo esto me irrita y me cuesta descansar bien, a veces quiero un tiempo para mí, ahora se vienen los parciales pero entre la quimioterapia de mi mamá, cuidar las nenas y llegar a fin de mes con lo justo siendo sostén de hogar pagando alquiler e impuestos, hace que lamentablemente tenga que soportar trabajar en estas condiciones, por eso quiero recibirme para poder elegir un trabajo mejor.”

A través de programas de seguridad es necesario que se promueva la difusión de información sobre el sueño y aumentar la conciencia de los riesgos inherentes al trabajo nocturno. La meta debe ser minimizar tanto la privación de sueño como los trastornos circadianos. Los horarios de trabajo tendrán que diseñarse para minimizar la exposición al trabajo nocturno, la frecuencia de rotación de turno de manera que los turnos no roten más de una vez cada dos o tres semanas. El número de turnos nocturnos consecutivos y la duración de los mismos.

La duración de turnos de más de 16hs se deben reconocer como factores que aumentan el riesgo de promover los errores relacionados con el sueño y lapsos en el funcionamiento a un nivel inaceptable cuando la circunstancia que lo demande no sea una urgencia. Entre uno y otro turno es necesario que transcurran 11hs de descanso. Luego del trabajo nocturno debe haber un tiempo adicional de descanso.

Fuente: Harrison - Principios de la Medicina Interna.







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