Economía

IMPSA: default patronal

La empresa Impsa, perteneciente a Enrique Pescarmona, anunció que no está en condiciones de hacer frente a los vencimientos de deuda que tiene que afrontar hoy jueves. Los directivos de la compañía están negociando un rescate por parte el gobierno.

Pablo Anino

@PabloAnino

Jueves 18 de septiembre de 2014 | Edición del día

La causa del default se deben a que la empresa del Grupo Pescarmona tiene dificultades para cobrar deudas por obras en Venezuela y Brasil. En Venezuela tiene un importante contrato para construir la central de Tocoma. En Brasil opera WPE (Wind Power Energy). A esas dificultares se le suman los inconvenientes para hacer negocios en un contexto económico recesivo en el ámbito local.

Con esos problemas a cuestas, la compañía informó el día lunes 15/9 a la CNV (Comisión Nacional de Valores) que no podrá hacer efectivo el pago de deudas que vencen este jueves 18. Se trata de $43 millones y u$s23 millones de obligaciones negociables en circulación y otras obligaciones con acreedores financieros.

La deuda total que tiene la empresa es de u$s1.032 millones. Pero la relación entre activos y pasivos de la empresa no es tan desfavorable: posee acreencias a cobrar por u$s5.500 millones. Esta situación genera la duda si no se está frente a otra simulación de crisis, como ya hicieron otras compañías, como Lear y Donnelley, que aprovechando los problemas reales que existen en la economía buscan una reestructuración con despidos y suspensiones.

Por otro lado, según el presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Guillermo Rimoldi, la empresa se quedó sin crédito externo por el default en que entró el país: “no es un problema de riesgo-compañía, si no de riesgo país, porque el país está en una situación de cuasi default” (iProfesional, 16/9). En sentido contrario, la ministra de Industria, Debora Giorgi, salió a negar que la disputa con los fondos buitre haya afectado el negocio de Impsa.

Giorgi también admitió que el gobierno está buscando las vías de rescatar a Impsa “en tanto y en cuanto se preserven los intereses del Estado y los 1.700 puestos de trabajo". La alternativa en estudio estaría vinculada a una capitalización por parte del Estado que adquiriría acciones de la empresa, según trascendió de las reuniones entre funcionarios del gobierno nacional y directivos de la empresa. Las negociaciones a contra reloj no habrían alcanzado para evitar el default en que caerá la empresa este jueves.

La compañia de Pescarmona radicada en Mendoza es la principal proveedora de turbinas y soluciones energéticas de la Argentina. Opera en Europa, Asia, Estados Unidos, América Latina y África. Cuenta con más de 8.000 empleados en el mundo y 3.500 en el país. La compañía está beneficiada con REPRO que cubren a 1.000 empleados con $2.000 de subsidio por cada uno de ellos que le otorga el gobierno nacional. El 25 de agosto había solicitado a la CNV iniciar un procedimiento preventivo de crisis.

Este miércoles también se supo que la empresa Clisa, del Grupo Roggio, dedicada a la construcción, manejo de desechos, distribución de agua y transporte, también presenta dificultades para asumir compromisos de deuda que vencen en 2015.
Las turbulencias económicas, que se agudizaron desde la apertura de la crisis de deuda con el fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa, están abriendo un nuevo escenario con las dificultades que aducen las empresas para asumir sus deudas.

Toda la pirotecnia verbal entre el gobierno y las patronales que trajo el debate por la nueva ley de abastecimiento queda desmentida cuando se ve el verdadero sentido de la intervención estatal para el kirchnerismo: como en tantos otros momentos históricos el gobierno se apresta a llevar adelante el salvataje de la burguesía nacional y extranjera.







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