Política

LA CARTA DEL AJUSTE

El decálogo del ajuste que Macri “propone” y más de un opositor está dispuesto a acordar

Las diez generalidades lanzadas oficialmente por el presidente buscan acordar nuevos ataques al bolsillo popular y más saqueo de las riquezas nacionales. ¿Qué dicen en verdad los diez puntos del “consenso”?

Daniel Satur

@saturnetroc

Martes 7 de mayo | 00:00

Imagen: Enfoque Rojo

Este lunes el presidente Mauricio Macri envió una carta a gobernadores, dirigentes políticos, empresarios, Iglesia y sindicatos. Allí propone un amplio acuerdo entre fuerzas políticas y dirigencia económica y social que permita garantizar el ajuste fiscal y encarar las reformas laboral y previsional, entre otros aspectos.

Macri intenta revestir su propuesta con cierta aura de “estadista”, apelando a una supuesta necesidad histórica de “acordar sobre cuestiones básicas de nuestro desarrollo económico”.

Como si su gobierno no estuviera saqueando el bolsillo de la clase trabajadora y los sectores populares desde hace tres años y medio, Macri se muestra preocupado por la “paradoja mundial” en la que está Argentina “por la falta de desarrollo y la pobreza pese a nuestros recursos y nuestras potencialidades”.

Te puede interesar: Pacto del ajuste: el Gobierno quiere incluir a la oposición, la Iglesia, los empresarios y la CGT

La carta de Macri plantea diez puntos a “consensuar”, procurando que a las puertas del proceso electoral se puedan despejar “muchas dudas sobre nuestro futuro” ya que “los argentinos y el mundo quieren tener más claridad y certeza de que hemos podido dejar de discutir algunas cosas que ya no se discuten más en la mayor parte de los países”.

¿Pero qué dicen en verdad esos diez puntos? Veamos.

1- “Lograr y mantener el equilibrio fiscal, tanto en la Nación como en las provincias”.

Lo que los capitalistas llaman “equilibro” es, básicamente, que ellos siempre queden muy bien parados mientras el resto se cae.

Lo que propone Macri es acordar que lo sustancial del ajuste fiscal no se negocie, con el objetivo de poder destinar todos los fondos posibles al pago de la deuda fraudulenta a los especuladores.

Es decir, que haya más vaciamiento de la salud y la educación públicas, que la infraestructura social quede prácticamente estancada y que los salarios sigan mirando de lejos a la inflación.

2- “Sostener un Banco Central independiente en el manejo de los instrumentos de política monetaria y cambiaria, en función de su principal objetivo que es el combate a la inflación hasta llevarla a valores similares a los de países vecinos”.

En criollo, que el BCRA sostenga las tasas exorbitantes, transitando el año electoral con una recesión brutal. Todo de acuerdo a lo sugerido por el FMI. ¿Y la independencia? Te la debo, claro.

3- “Promover una integración inteligente con el mundo, trabajando para el crecimiento sostenido de nuestras exportaciones”.

La “inteligencia” sería llevar la economía a niveles de primarización extrema. ¿Cómo no va a apoyarlo la Sociedad Rural?

4- “Respeto a la ley, los contratos y los derechos adquiridos con el fin de consolidar la seguridad jurídica, elemento clave para promover la inversión”.

El cliché de la seguridad jurídica no es otra cosa que la garantía de que las empresas que quieran “invertir” lo hagan sin ningún condicionamiento estatal, que entren y salgan cuando quieran y que a nadie se le ocurra violar sus “secretos comerciales”. Nada que no se esté haciendo ya, aunque las inversiones no lleguen.

5- “Creación de empleo formal a través de una legislación laboral moderna, que se adapte a las nuevas realidades del mundo del trabajo sin poner en riesgo los derechos de los trabajadores”.

La tan ansiada reforma laboral que pide el FMI en todo el mundo. El modelo Rappi, Glovo y Uber diseminado por el país. Todo lo “moderno” que se pueda hasta extraer el máximo de sangre, sudor y lágrimas de la clase trabajadora.

6- “Reducir la carga impositiva nacional, provincial y municipal, empezando por los impuestos distorsivos”.

Una tajada extra para los empresarios del campo, la industria y los servicios.

¿Eliminar el IVA para todos los artículos de consumo popular y masivo? Bueno, no, eso no es “distorsivo”.

7- “Consolidación del sistema previsional sostenible y equitativo que dé seguridad a los jubilados actuales y futuros”.

La otra “batalla” del FMI en todo el mundo. “Consolidación” del ajuste al bolsillo de jubiladas y jubilados, haciendo cada vez más “sostenible” y “equitativa” la miseria que arrastran desde hace décadas.

Y, obviamente, acordar en perspectiva el aumento de la edad jubilatoria.

8- “Consolidación de un sistema federal transparente que asegure transferencias a las provincias no sujetas a la discrecionalidad del Gobierno Nacional de turno”.

Puro humo. No hubo gobierno nacional que no haya utilizado el toma y daca de “la caja” con las gobernaciones provinciales. Eso lo hace Macri, como lo hicieron Cristina, Néstor, Duhalde, Menem y compañía. “Acordar” con el peronismo esta mentira no será tan difícil.

9- “Asegurar un sistema de estadísticas profesional, confiable e independiente”.

Macri, el jefe del actual titular del Indec Jorge Todesca, le propone al peronismo que (casi en su totalidad) bancó y avaló al Indec de Guillermo Moreno, que las estadísticas sigan siendo manejadas de acuerdo a las necesidades políticas de turno.

Es, huelga decirlo, una mera chicana electoral al kirchnerismo. Pero las trabajadoras y los trabajadores del instituto de estadísticas y censos nacional seguirán denunciando las mentiras de los porcentajes amañados.

10- “Cumplimiento de las obligaciones con nuestros acreedores”.

¿Nuestros? No. Los del Gobierno. Quédese tranquilo, señor presidente, este punto es el que más rápido le van a firmar sus interlocutores, empezando por los peronistas de todo pelaje.

El gran problema de la economía argentina es la crisis de una deuda tan impagable como fraudulenta e ilegítima. Por eso Macri quiere una foto en la Casa Rosada donde todos los opositores acuerden con él que, aún siendo impagable, hay un compromiso de seguir rindiéndole pleitesía a los especuladores financieros internacionales, comenzando por los amos del FMI.

No hay acuerdo posible

Es evidente que el programa propuesto por Macri para ser “acordado” con peronistas, empresarios, burócratas sindicales y obispos es un verdadero plan de guerra contra el pueblo trabajador, que responde lisa y llanamente a las exigencias del Fondo Monetario Internacional.

Por eso desde la izquierda, el precandidato a presidente del PTS-Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, ya adelantó su postura.







Temas relacionados

Elecciones 2019   /    Mauricio Macri   /    Fondo Monetario Internacional   /    Ajuste   /    FMI   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO