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CÓRDOBA / UNIVERSIDAD

El kirchnerismo pierde la Universidad Nacional de Córdoba después de 9 años

El sábado pasado se realizó la Asamblea Universitaria de la UNC que eligió a Hugo Juri como rector y al decano de la Facultad de Derecho Pedro Yanzi Ferreira como vicerrector.

Domingo 20 de marzo de 2016 | Edición del día

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Como ya se adelantó en este medio, luego de más de nueve horas de sesionar la Asamblea Universitaria, el médico Hugo Juri consiguió 118 votos superando al actual rector y candidato a la reelección Francisco Tamarit que obtuvo 107 votos.

Hugo Juri fue decano de la Facultad de Ciencias Médicas y secretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba bajo la intendencia de Rubén Martí además de haber sido rector de la Casa de Trejo entre 1998 y 2000, año en que pasó a ser Ministro de Educación bajo el gobierno de Fernando De la Rúa.

Durante su anterior paso por el rectorado prometió realizar gestiones que sacaran de la crisis al multimedio de los SRT, pero cuando asumió les redujo un 12 % el sueldo a los empleados e inició un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Como Ministro de la Alianza propuso que los padres de las y los estudiantes de las universidades públicas pagaran una sobretasa de entre el 1 y 2 % en el impuesto a las ganancias. ¿Pensar en la educación como un derecho y, por lo tanto, gratuita? Jamás.

Juri contó y cuenta con el apoyo de Marcelo Yorio, decano de Ciencias Médicas, quien impuso un nuevo cupo en esa Facultad que podría dejar al 70% de las y los ingresantes fuera de la UNC. También es acompañado por Marcelo Conrero, decano de Ciencias Agropecuarias, reconocido y repudiado por firmar un convenio con Monsanto; Jhon Boretto, decano de Ciencias Económicas, Franja Morada y otros sectores ligados al radicalismo, al PRO junto con la derecha peronista alineado con el gobierno provincial de Schiaretti.

El vicerrector de Hugo Juri será Ramón Pedro Yanzi Ferreira, conocido por ser el “señor feudal” de la Facultad de Derecho, de la cual es decano desde 1997 (turnando su gestión con su esposa Marcela Aspell). El “yanzismo” tiene un perfil marcadamente menemista y con importantes relaciones con la derecha católica. Esto se expresó por ejemplo en el “Congreso Pro Vida” organizado en esa Facultad durante el año pasado, lo cual generó un repudio generalizado por parte de estudiantes, docentes y agrupaciones feministas. Dicho Congreso tenía como panelista a Aurelio García Elorrio, fundador y presidente del Portal de Belén. Dentro del “yanzimo” se pueden encontrar personajes como Guillermo Barrera Buteler, vicedecano de la Facultad de Derecho durante el período 2012-2016 y miembro de la derechista Academia del Plata. Barrera Buteler es el juez que admitió un recurso de amparo presentado por el Portal de Belén para prohibir la aplicación del protocolo de abortos no punibles en los hospitales provinciales.

9 años después

De esta forma, el kirchnerismo cordobés pierde su principal bastión en Córdoba luego de nueve años de gestión. Si durante los primeros seis años fueron acompañados por sectores radicales y por camarillas ligadas a la derecha peronista durante los últimos tres, llegaron a esta elección en soledad.

Nueve años de gestión kirchnerista de la UNC parece que no fueron suficientes para implementar profundas transformaciones en la educación superior, que fueron sus banderas durante los diferentes períodos, como la reforma política en el sistema de elección de rectores o la conformación de los Consejos. A su vez, se mantuvieron las políticas centrales de la Ley de Educación Superior menemista, continuaron los cupos en algunas carreras sin garantizar la implementación efectiva del ingreso irrestricto, los convenios con grandes multinacionales como Arcor, Techint o Motorola, la acreditación de las carreras a organismos externos como la CoNEAU y la precarización laboral de las y los trabajadores docentes mediante cargas anexas, interinatos, etc., así como diferentes formas de contrato y precarización en el sector no docente.

Si las y los estudiantes obtuvimos diferentes conquistas, como becas para garantizar la permanencia y el egreso, no fue gracias a la buena voluntad de la gestión universitaria sino por la organización y las luchas estudiantiles.

En esta elección, ninguno de los tres candidatos que disputaban el rectorado planteó un proyecto transformador en defensa de la educación pública, laica, gratuita y de calidad. Ni siquiera Patricia Altamirano, quien fue en alianza con el progresismo sojero que viene de votar a favor del pago de la fraudulenta e ilegal deuda externa, pagando más de U$D 15.000 millones a los buitres. Este espacio mostró su falso progresismo cuando la candidata decidió bajarse en la segunda vuelta y sus votos se dividieron entre Juri, Tamarit y abstenciones.

Resis..¿qué?

Los sectores kirchneristas, con La Bisagra a la cabeza, vienen hablando de una supuesta resistencia al gobierno de Macri y Cambiemos. Una resistencia que no se ha visto en las calles y mucho menos con los sectores de trabajadores que salen a darle pelea a los despidos y el ajuste en todo el país, como los docentes o los estatales cordobeses. En la Asamblea Universitaria del pasado sábado tampoco se pudo ver la “resistencia k” cuando a la hora de votar vicerrector dieron quórum (a pedido de su candidato Francisco Tamarit) para que Yanzi Ferreira pueda asumir tranquilamente en su cargo. Cabe resaltar que, una vez conocido el resultado de la elección a rector, el mismo Tamarit felicitó a Juri afirmándole que iba a estar para todo lo que necesitara, acompañándolo (sic!) y que le deseaba lo mejor.

Casi todas las corrientes de izquierda con representación en la Asamblea Universitaria, como la Juventud del PTS con un consejero por la Facultad de Filosofía y Humanidades y una consejera por Artes, El Cauce e Izquierda Socialista nos posicionamos de manera independiente de las distintas camarillas junto a algunos docentes, no docentes y egresados.

Distinto fue el accionar de Patria Grande, que votó a Scioli en el balotaje y a Tamarit en la segunda vuelta de la anterior elección de rector. Ahora apoyaron al kirchnerismo directamente desde la primera vuelta. Para justificarlo sacaron una breve declaración en la que sólo pudieron señalar dos “logros” intrascendentes, lavándole la cara a la actual gestión y cuestionando tibiamente el no avance en la reforma política. Ni una palabra dijeron sobre la precarización laboral existente, las acreditaciones o procesos de autoevaluación ante organismos externos que continúan o los convenios con las grandes empresas multinacionales que el mismo kirchnerismo mantiene.

Patria Grande le brindó su apoyo al kirchnerismo que coronó a la ex rectora Carolina Scotto como diputada. Scotto renunció a su banca a los 6 meses y le dejó su lugar a Ernesto “Tatú” Bernabey, que apoyó a los buitres el martes pasado. Un kirchnerismo que en la Legislatura pacta con el delasotismo y aprobó el nuevo Código de Convivencia. Por eso sus afirmaciones son de un profundo cinismo: dicen que la alianza del kirchnerismo con la derecha universitaria fortaleció a esa misma derecha, algo en lo que coincidimos, pero ocultan que ellos aportaron a ese fortalecimiento ya que en las pasadas elecciones del 2013 votaron a Tamarit quien asumió en alianza con la derecha de Ciencias Médicas. Es decir, su supuesto “mal menor” aportó al fortalecimiento de la derecha que hoy rechazan.

Desde la Juventud del PTS nuestra apuesta es a construir una juventud independiente desarrollando una fuerte corriente que no vaya atrás de cualquier camarilla universitaria. Esto se construye peleando contra la Ley de Educación Superior, por la mayoría estudiantil en los órganos de gobierno, contra la precarización laboral existente, contra el cierre de las Salas Cuna o luchando para sacar a la narcopolicía de la UNC. Se construye desarrollando una corriente estudiantil que retome las mejores tradiciones del movimiento estudiantil como la alianza con las y los trabajadores, aportando a cada una de sus luchas. Así lo venimos haciendo en diferentes luchas como contra el Gatillo Fácil o los despidos en la Secretaría de Trata y Violencia Familiar, en numerosas fábricas de Córdoba como junto a las y los trabajadores de Molinos Minetti o en Valeo. De esta forma venimos organizando festivales, impulsando fondos de luchas y grandes campañas dentro y fuera de la universidad, siendo parte de los cortes y movilizaciones que se vienen desarrollando. Así creemos que se forja la resistencia contra el ajuste, la represión y los despidos del gobierno de Macri y lo seguiremos haciendo.







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