LA MATANZA

El sindicato docente se organiza en un pre-encuentro de mujeres

El próximo 14 de septiembre se realizará el pre encuentro de mujeres en la seccional del sindicato docente SUTEBA, impulsado por la Secretaría de la Mujer.

Nathalia González Seligra

Docente | Dirigente Suteba La Matanza

Gabriela Vera Ibañez

Docente | Suteba La Matanza

Martes 6 de septiembre de 2016 | 10:07

Las docentes venimos desde principio de año enfrentando el ajuste de Macri y los gobernadores, que se niegan a reabrir las paritarias y aumentar el presupuesto educativo. Pero también venimos exigiendo a los dirigentes de SUTEBA y Ctera un verdadero plan de lucha con paro nacional, en vez de los paros inconsultos, aislados y pasivos que vienen convocando., como lo estamos haciendo de cara a la audiencia pública de este 16 de septiembre, que exigimos parar y movilizarnos para tirar abajo el tarifazo de Macri.

Las docentes de izquierda y combativas también denunciamos que en la Marcha Federal los dirigentes de los sindicatos docentes, como Yasky y Baradel llamaron a movilizar junto a empresarios, intentando igualar intereses de trabajadores con patrones, y con intendentes y legisladores peronistas, con el fin político de fortalecer al peronismo para las elecciones del 2017.

Somos un 8 por ciento de mujeres en nuestro gremio, y no sólo nos golpean el tarifazo y la inflación, que sentimos particularmente por ser quienes sostenemos los hogares, sino que además sufrimos la violencia machista, por eso nos organizamos y desde Pan y Rosas en la Secretaría de la Mujer participamos de este preencuentro para pelear por nuestras demandas.

Por licencias laborales en caso de violencia de género

En Argentina muere al menos una mujer cada 26 horas víctima de femicidio, un gran porcentaje de ellas habiendo denunciado previamente -una o más veces- la situación en que se encontraba. Esta realidad la venimos denunciando las mujeres con movilizaciones masivas, como las que protagonizamos ya dos veces diciendo #NiUnaMenos. Se ha sancionado una ley de Violencia contra las mujeres en nuestro país, pero ni siquiera garantiza que las mujeres que son víctimas de violencia machista puedan acceder a licencias laborales cuando lo soliciten, tanto para salir de la situación de emergencia en que se encuentran como para tener la posibilidad de reordenar su vida.

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Por eso te queremos proponer que impulsemos juntas la lucha por conquistar un derecho elemental como es licencias laborales para todas las trabajadoras que hayan sido víctimas de cualquier tipo de violencia machista, de la que habla la Ley Nº 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, sancionada por en 2009, bajo el anterior gobierno.

Así lo sostiene el proyecto presentado en abril de este año por la diputada nacional del PTS en el Frente de Izquierda, Myriam Bregman, que propone garantizar la creación de Licencias laborales con goce de haberes para todas. Ya las docentes Ciudad de Buenos Aires conquistaron este derecho. De esta pelea fueron parte nuestras compañeras de Pan y Rosas de Ademys y UTE, organizándose junto a otras docentes y luego integrando la comisión de debate en el parlamento junto al legislador Patricio del Corro (PTS-FIT).

Por educación sexual y el derecho a decidir

En nuestro país, el 69 por ciento de los embarazos adolescentes no son planificados y 300 mujeres pierden su vida por abortos clandestinos, mientras que aumentan las denuncias por violaciones y abusos a mujeres y niñas. A pesar de esta dura realidad, la ley de educación sexual sancionada por el anterior gobierno todavía no está regulada en todas las provincias, y en las que lo está no se destina presupuesto para su efectiva aplicación con docentes capacitados y espacios curriculares para ello, mientras que las jóvenes y mujeres no accedemos a la anticoncepción gratuita en cualquier centro de salud. Por eso exigimos educación sexual en todas las escuelas, en todos los niveles y también peleamos por el derecho a decidir cuándo ser madres o no.

Bajo los gobiernos kirchneristas, el Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo no deseado, presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, fue cajoneado cinco veces seguidas en el parlamento. En ese período fueron criminalizadas cientos de mujeres bajo la acusación de haberse practicado un aborto o de haber sufrido incluso un aborto espontáneo y por lo tanto no punible.

Ese fue el caso de Belén, que fue presa bajo el gobierno de Cristina Fernández en una provincia gobernada por el Frente Para la Victoria, como lo es Tucumán. Este año, mientras la justicia la condenaba injustamente a ocho años de prisión, tanto el Presidente de la Nación Mauricio Macri como el ex Ministro de Salud del kirchnerismo y actual Gobernador, Juan Manzur, coincidieron en avalar la reaccionaria decisión judicial. Sólo logramos conquistar su libertad con la campaña y movilización de miles de mujeres, de la cual Pan y Rosas fue parte. Ahora tenemos la tarea de conseguir la anulación de su causa para que no haya una joven más criminalizada por ser mujer y ser pobre.

Para acabar con las muertes de la clandestinidad del aborto hace falta conquistar el aborto legal seguro y gratuito. Solo lo vamos a conquistar siendo miles en las calles movilizadas y organizadas. Un derecho que ningún gobierno nos ha dado a las mujeres.

Incluso en nuestro distrito, la Intendenta Verónica Magario (FPV) es parte de los intendentes que han firmado con el Papa Bergoglio el Pacto de San Antonio de Padua. Dicho pacto, proclama: “Proteger a la familia como célula básica de la sociedad y la vida humana desde la concepción”. Es un abierto posicionamiento contra el derecho al aborto.

Separación de la Iglesia y el Estado

La Iglesia Católica recibe subsidios millonarios del Estado argentino. Es decir que mientras los y las trabajadoras no llegan a fin de mes, esta institución no paga impuestos y recibe del Estado el financiamiento para sostener la educación religiosa, cesiones de terrenos, pasajes, sueldos y jubilaciones de privilegio.

En La Matanza, se estima que por cada dos escuelas primarias públicas, hay una escuela privada, y casi las misma proporción entre secundarios públicos y privados, la mayoría de los cuales son religiosos. Lograr la separación de la Iglesia del Estado es una tarea urgente, tanto para terminar con la injerencia en los contenidos educativos, como para terminar con los millones que mantienen al clero como una casta privilegiada a costa del esfuerzo de las grandes mayorías. Exigimos la separación de la Iglesia y el Estado y el quite de subsidios a la educación privada y confesional.

Para dar estas peleas, desde Pan y Rosas, te proponemos participar de este pre encuentro en SUTEBA y ser miles hacia el Encuentro Nacional en Rosario.







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