Sociedad

UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Estudiantes de la Facultad de Mundet en solidaridad con los refugiados

Charla debate sobre la oleada migratoria actual, las políticas racistas de la UE y la ofensiva guerrerista en curso. Se cuestionaron también las versiones más asistenciales del trabajo y la educación social, y se propuso conformar un organismo de apoyo a los refugiados en la facultad.

Martes 15 de diciembre de 2015 | Edición del día

El pasado viernes 11 de diciembre tuvo lugar una charla debate sobre la política racista que los distintos gobiernos europeos están aplicando en contra de los cientos de miles de refugiados e inmigrantes. Se llevó a cabo en la facultad de Educación de la Universidad de Barcelona, en el Campus de Mundet, y en la mesa estuvieron presentes Mohammad Alsharqawi - refugiado sirio-palestino y miembro de ‘Indignados Refugiados’-, Salvador Lou y Marc Herrera -estudiantes de educación social y militantes de “No pasarán”- y el fotoperiodista de Izquierda Diario Antonio Litov.

Con un auditorio de más de 80 estudiantes, la mayoría de ellos de la propia facultad, se abordó la cuestión partiendo de un análisis del marco geopolítico que está detrás de la mayor oleada migratoria en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Salvador Lou arrancó haciendo un repaso de las causas y los responsables de que millones de personas se vean obligadas a escapar de sus países de origen. Como elemento estructural, señaló la relación de dominación imperialista que las potencias europeas y Estados Unidos imponen a los distintos países de África, Asia y Oriente Medio. Una relación que se ha basado históricamente en el expolio económico y la injerencia política y militar para garantizar regímenes serviles a sus intereses. El imperialismo ha tenido dos grandes ofensivas en el último tiempo. Por un lado la ofensiva de George Bush que arrancó con la guerra de Afganistán en 2001 y la de Iraq en 2003, y más recientemente desde 2011 con una combinación de políticas e intervenciones militares para conseguir el fracaso de los procesos de la primavera árabe en alianza con agentes regionales como las monarquías del golfo, el islamismo moderado o los restos de los regímenes que cayeron.

Estos dos elementos, descomposición de Estados y fracaso de la primavera árabe, explican el incremento de las migraciones hacia Europa y el surgimiento de fenómenos aberrantes como el ISIS que también ha traspasado el Mediterráneo.

Señaló también como después de los atentados del 13N en París hay todo un giro reaccionario y guerrerista encabezado por Francia y saludado aquí por los principales partidos que compiten en las elecciones del 20D, y que se expresa internamente en recortes de libertades y en el endurecimiento de las políticas migratorias y de asilo. Todo acompañado de un incremento de los discursos racistas que buscan dividir a los sectores populares nativos de los que vienen de fuera. Concluyó planteando que esta doble ofensiva -interna y externa, hacia las personas migrantes y a la vez hacia los nativos- se debe combatir forjando la unidad de todos los sectores de la juventud y los trabajadores para enfrentar las intervenciones militares en curso, las políticas anti-inmigración, los recortes de libertades y todas las medidas de ajuste y recorte de derechos sociales que venimos padeciendo.

Mohammad Alsharqawi explicó en primer lugar la relación directa entre las políticas migratorias y de asilo de los países europeos y las miles de muertes que se están produciendo en los viajes, especialmente en el Mediterráneo. El blindaje de las fronteras está incluso incumpliendo sus propias leyes en materia de asilo, lo cual obliga a miles de refugiados e inmigrantes a tener que buscar vías de tránsito cada vez más largas, costosas y peligrosas.

Suscitó especial interés la explicación que hizo Mohammad sobre el papel que juegan en toda la estructura de extranjería las ONGs y los organismos como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Lejos de la imagen de organismos de ayuda y solidaridad, en la mayor parte de los casos actúan como brazos ejecutores de las políticas dictadas por los mismos Estados. Además criticó una cuestión de fondo, la ausencia de participación alguna de los mismos refugiados en la elaboración de los planes de acogida, lo cual los convierte muchas veces en programas muy alejados de sus auténticas necesidades.

En este sentido explicó que ésta había sido una de las causas, por la que él, junto con otros refugiados había decidido formar el colectivo “Indignados Refugiados”. Concluyó animando a los estudiantes presentes, muchos de carreras como educación social y trabajo social, a no reproducir esas prácticas asistenciales y cómplices con las políticas y gobiernos que están detrás de la exclusión y opresión que sufren millones de personas.

Por su parte, Antonio Litov explicó los dos últimos viajes que como foto-periodista ha realizado a dos zonas centrales de todo este proceso migratorio. En primer lugar haciendo incursión en las fronteras serbia, croata y húngara, y más recientemente a la isla griega de Lesbos. Explicó, acompañado de la proyección de algunas de sus fotos, cuales son las condiciones tanto de tránsito como de alojamiento, cual es el rol y la actitud de las diferentes policías y en la misma línea que había planteado Mohammad, criticó con dureza el rol de ACNUR y sus llamados “campos de tránsito” que se asemejan más a “campos de concentración”. También quiso señalar al auditorio que uno de los responsables directos de esta situación es el mismo gobierno de Alexis Tsipras en Grecia, que actúa de gendarme de la frontera oriental de la UE.

Por último Marc Herrera abordó la cuestión de qué pueden hacer los estudiantes universitarios ante esta situación. Como estudiante de educación social reivindicó la necesidad de charlas y actividades como esta para empezar a pensar una educación social crítica, transformadora y política, totalmente opuesta a la versión asistencialista o de parcheo que prima en la facultad. Defendió que las problemáticas como las de los refugiados, la inmigración o la exclusión social eran irresolubles si no se abordan desde un punto de vista de lucha contra el capitalismo. Puso de ejemplo los nuevos gobiernos reformistas, como el griego o el mismo ayuntamiento de Barcelona. Su negativa a enfrentarse y cuestionar a los grandes capitalistas hacían que el primero fuera hoy el aplicador del ajuste y las políticas racistas de la UE en sus fronteras, y el segundo estuviera llevando adelante una política contra los “manteros” igual que el gobierno anterior.

Para cerrar la charla, y también como uno de los ejes del debate posterior entre los asistentes, se planteó como desde las facultades se puede aportar a la lucha por los derechos de los refugiados. Muchas de las intervenciones hicieron hincapié en no caer en una versión meramente asistencialista, sin menospreciar tareas de solidaridad y apoyo mutuo que se pueden llevar adelante, desde colectas hasta acompañamientos a estudiantes refugiados para la realización de trámites. Pero a su vez plantearon que estas cuestiones debían ser parte de una solidaridad política, que pasara por poner en pie un movimiento contra la guerra y las leyes liberticidas y racistas en nuestros centros de estudio.

Fruto de este debate un buen número de los asistentes quedaron en seguir en contacto y reunirse en los próximos días para conformar un organismo de apoyo a los refugiados en la facultad, que se coordine con otros organismos de este tipo que están surgiendo en otros lugares de la ciudad y que vea como llevar adelante tanto acciones de solidaridad inmediata como campañas y actividades de sensibilización, denuncia y movilización.







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