Internacional

ACTO 18

Francia: los chalecos amarillos convergieron con ambientalistas y antirracistas

Para el acto 18, el “acto ultimatum” al resultado del “Gran Debate” organizado por Macron, 3 marchas fueron organizadas al mismo tiempo: la de los chalecos amarillos, la jornada por el ambiente y la marcha de las Solidaridades contra el racismo de Estado y la violencia policial.

Sábado 16 de marzo | 15:42

La marcha de este sábado cobraba una importancia central según los diferentes voceros de los chalecos amarillos, mandando un mensaje claro a Macron que su “Gran Debate Nacional” no logró apaciguar el movimiento y “hacernos volver a nuestras casas”. La maniobra del presidente lanzada el 15 de enero pasado frente al carácter disruptivo de los chalecos amarillos, consistía en el encuentro de Macron con alcaldes y representantes de la República a través de todo el país así como de sectores “ciudadanos” claramente seleccionados. Una maniobra digna de un monarca que llega a su fin y que tiene ya por principal conclusión que los chalecos amarillos siguen en las calles, con todavía un apoyo de la opinión pública importante así como de sectores amplios del activismo.

Este sábado, en convergencia con los sectores ambiantalistas y antirracistas, los chalecos amarillos fueron 10.000 según la prefectura de París en la capital.

Cada sábado se ridiculiza más el discurso oficial para manchar el movimiento emparentándolo con la derecha y acusándolos de ser "refractarios al cambio". A lo largo de la marcha de las solidarides, la bandera que encabezaba la columna afirmaba “De las revueltas del 2005 a los chalecos amarillos, de Zineb Redouane a Sebatian Maillet: basta de violencias policiales”, vinculando las violencias racistas de las cuales sufren históricamente los barrios populares y los chalecos amarillos. Desde la participación abierta del Comité Adama a los actos de cada sabado, los sectores antiracistas vinieron tomando más peso en las marchas.

Por su parte, el fenómeno de la juventud que atravesó Europa y varios otros países, se sumó a la denuncia de las violencias policiales durante la “marcha del siglo” convocada mundialmente por organizaciones ecologistas. A las 15hs, las tres columnas se pusieron de rodilla, el puño levantado durante un minuto de silencio para denunciar las violencias policiales.

También se organizaron acciones de solidaridad en solidaridad con la lucha del pueblo Argelino contra el presidente Bouteflika, en el poder desde hace 20 años, y su régimen político directamente apoyado por el presidente Macron por sus intereses imperialistas en ese país del Magreb.

Desde febrero, aparecen en las marchas banderas argelinas y afirmaciones como “Macron, Bouteflika, misma lucha. Los chalecos amarillos apoyan al pueblo argelino”.

De todo el Mediterráneo, se expresó solidaridad entre los pueblos en lucha.

Por su parte, los trabajadores ferroviarios del Intergare, coordinación antiburocrática de trabajadores ferroviarios y de otros sectores de París invitaron a los chalecos amarillos para una acción de protesta en la estación Norte de París. Los chalecos amarillos se hicieron presente en gran número para expresar su unidad a uno de los sectores más combativos de los últimos años.

Contra las denuncias de Castaner, ministro de Seguridad, e Hidalgo, alcalde de París, los chalecos amarillos muestran una combatividad sin límite. Castaner afirmó que los chalecos amarillos ya desaparecieron de la realidad. Los chalecos amarillos respondieron contundentemente.

En este contexto, Andrea D’Atri, dirigente del PTS y fundadora de Pan y Rosas presente en los actos, comentó la situación:







Temas relacionados

Chalecos amarillos   /    Represión en Francia   /    Racismo   /    Emmanuel Macron   /    Francia   /    Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO