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Fútbol Militante: fútbol feminista

Mujeres que se juntan todos los martes a jugar a la pelota y a militar en el feminismo. Entrevistamos a una de sus integrantes para que nos contara lo que ellas llaman “fútbol feminista”.

Viernes 19 de agosto de 2016 | 11:30

Que las mujeres juegan al fútbol, la mueven, la pisan y gambetean, ya no es novedad. Sobran los ejemplos de jugadoras talentosas pese a la falta de reconocimiento que tienen tanto en sus propios clubes como en los medios. Pero el fútbol entre mujeres no es solo un deporte más, y las chicas de Fútbol Militante lo saben y lo practican todos los martes a la noche en un parque de la Ciudad de Buenos Aires.

Se juntaron a partir del XXX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata y van por su primer año en las canchas. Desde distintos lugares, distintas experiencias militantes y sin necesidad de saber jugar, se juntan en el Parque Los Andes (en el barrio de Chacarita) para jugar al fútbol, discutir, y como lo dice su nombre, militar. En una entrevista con una de sus integrantes fuimos conociendo lo que se proponen hacer no solo en las canchas sino también en las calles.

¿Fútbol femenino o feminista? Esa es la cuestión

La idea surgió después del XXX Encuentro Nacional de Mujeres (ENM). “Un día dijimos juntémonos y hagamos fútbol feminista. Lo demás fue saliendo colectivamente”. En esa definición está el asunto, para ellas el fútbol femenino “es otra cosa, es adaptarse a un formato establecido desde lo patriarcal, desde los varones como dueños de ese espacio y como cediéndoles un espacio a las mujeres. Nosotras nos lo abrimos solas, lo tomamos, nos reapropiamos de los espacios, no pedimos permiso, les ponemos otras reglas, es fundamental ocuparlos y empoderarnos desde ese lugar”. El fútbol feminista se trata de mujeres ocupando lugares que les están negados en una sociedad y cultura machista.

El fútbol se vuelve una excusa para juntarse y jugar pero detrás de la pelota hay una militancia feminista. “Con Fútbol Militante nos dimos cuenta que hay un potencial desde el juego, hay muchas formas de llegar a un montón de gente que capaz diciéndole que hay que luchar contra el sistema patriarcal no lo lográs y jugando a la pelota todo se hace más fácil. Desde el fútbol se hace más fácil llegar”.

En las canchas y en las calles

En este primer año de existencia han ido definiendo algunas posiciones no sólo con respecto al fútbol y como jugar sino también en distintos temas de carácter más político y relacionados a las problemáticas que atraviesan las mujeres.

Por un lado está el jugar en un espacio público, de noche y no participar en torneos comerciales, “los torneos a los que vamos tienen alguna causa, no vamos a torneos que terminan haciendo un negocio del fútbol femenino”. En cuanto a las camisetas, no tienen un color que las identifique sino que usan distintas que se ponen a la hora de jugar, “las consignas que tenemos están en nuestros cuerpos, estamos asociadas a Serigrafistas Queer, y nos ponemos frases que fueron saliendo de los encuentros de los martes. Esas consignas y la ideología que se fue construyendo colectivamente son nuestras camisetas”.

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Una de sus frases es “Los goles no se cuentan” con la cual intentan deconstruir el estereotipo de que existe una competencia natural entre las mujeres, de que siempre están peleando y visibilizar la amistad entre mujeres. Al mismo tiempo deciden no meterse en el circuito de los clubes profesionales ni los torneos femeninos que organiza AFA, “nos prendemos fuego cuando hablamos de eso y muchas discusiones terminan en que ellos sigan así, nosotras armemos otra cosa. Pasan miles de cosas que son terribles, por ejemplo la selección de futsal que no fue a la Olimpíadas porque no les dieron plata. (…) Mejor armar cosas alternativas”.

Al mismo tiempo su militancia trascendió las canchas cuando decidieron sumarse a algunas marchas como la del Ni Una Menos, o la primera marcha contra los Travesticidios o más recientemente la que se realizó para exigir Libertad para Belén, presa desde hace dos años por un aborto espontáneo. Al momento de definir dónde y cómo participar se encuentran con la característica de ser un grupo cada vez más grande, heterogéneo y en constante movimiento, hay chicas que solo se acercan para jugar y lo consideran igual de válido que la que además de jugar va a todas las marchas. “Las discusiones se dan en el tercer tiempo por ejemplo, pero no salimos con consignas sobre las cuales no hay acuerdo. Por la diversidad a veces no marcamos una única posición, hay posiciones completamente opuestas en muchos temas, nos paramos mucho en la contradicción, asumimos que no tenemos acuerdos pero eso no desarma la estructura, yo intuyo que es porque adelante está la pelota, el fútbol como resguardándonos de eso. Estas discusiones y debates hay que darlos pero no es tan sencillo llegar a un acuerdo. A veces preferimos seguir debatiendo”.

Lo que sucede con el fútbol, dicen, es que junta a gente de todos lados, de distintos lugares con distintas experiencias y miradas y para ellas eso es lo interesante, que todas aporten desde sus lugares, “pueden encontrarse pibas que juegan muy bien, con otra cabeza, con otra que no juega nada pero tiene una formación teórica impresionante”.

Pero a la hora de pensar y caracterizar el contexto actual ya no hay dudas ni desacuerdos. “Desde Futbol Militante creemos que es un momento para priorizar y tener bien claro quién es el enemigo, que no haya distracciones, hoy tenemos un enemigo que es un gobierno facho por excelencia y la energía tiene que estar concentrada en eso. (…) Para nosotras el modo de afrontar esto es creando redes y jugar en equipo, es nuestra manera de verlo, tiene que haber un objetivo común y no dispersarnos, enfrentar la coyuntura actual es en grandes bloques que interactúen pese a las diferencias. La gran estrategia de un gobierno de derecha es crear dispersión y nosotras intentamos un poco compactarnos.”

Las chicas de Fútbol Militante no paran un segundo y ahora se preparan para volver el XXXI ENM en Rosario. Para eso decidieron organizar para este sábado 20 de agosto en la UTN de Avellaneda un pre-encuentro que organizan junto a La Nuestra Fútbol Femenino (un equipo de fútbol femenino del Barrio Carlos Mugica - Villa 31) donde aparte de jugar al fútbol puedan darse espacios de debate y discusión entre todas, “creemos que es importante hablar entre nosotras, en el fútbol se habla mucho de la estrategia en el partido, pero tenemos que hablar como mujeres jugando al fútbol, para usar el futbol como herramienta de activismo”.

Finalmente, quedó hecha la invitación a todas las chicas de Fútbol Militante a que puedan seguir escribiendo sobre lo que hacen y obviamente a que la próxima se sumen al Torneo Amistad Obrera.

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