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ANIVERSARIO DEL ROJO DE AVELLANEDA

Independiente: 111 años de la rebelión de cadetes que hizo nacer a un grande

Hoy cumple años un grande del fútbol argentino e internacional: el Club Atlético Independiente, club con origen de clase fundado por jóvenes empleados marginados por los mayores. Estandarte del fútbol bien jugado de “pierna fuerte y templada”, el rojo sopla 111 velitas.

Augusto Dorado

@AugustoDorado

Martes 4 de agosto de 2015 | Edición del día

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Aunque oficialmente fue fundado el 1° de Enero de 1905, la verdadera fecha de nacimiento de Independiente es el 4 de Agosto. Es que aquel día de 1904, los jóvenes cadetes de la tienda “A la ciudad de Londres” –una especie de shopping de comienzos del Siglo XX ubicado en Perú y Victoria (actual Yrigoyen), a una cuadra del Cabildo- salieron decididos a tomar alguna iniciativa para poder jugar al fútbol del que los mayores los habían marginado al fundar el club de la tienda, el Maipú Banfield Club (nada que ver con el actual Banfield, aquel Maipú murió en el olvido). Pagaban la cuota del Maipú, pero sólo podían “ver” y no jugar. Eran los pibes de los puestos más precarios que se rebelaban a los mayores (empleados jerárquicos): el ascensorista, el zapatero, los que llevaban los pedidos, todos de entre 14 y 17 años.

Estalló la bronca ese 4 de Agosto. Se fueron corriendo la voz entre ellos, sección por sección. Una premisa era segura, no iban a admitir a los mayores. El que se puso al frente era Rosendo Degiorgi; su hermano Marcelo llegó a jugar en el club de los mayores pero de buenas a primeras lo dejaron afuera. Ya no daba para más: “a la salida, en el boliche de Victoria” era la consigna.

Invitaron a cadetes de otras tiendas y les comentaron la situación. No daba para más jugar con los mayores, con los que ocupaban los mejores puestos en los comercios. Degiorgi arengó planteando que los cadetes también tienen sus derechos, que los patrones los maltrataban, que encima los mayores los dejaban afuera del club, y habló del valor de la libertad. Alguno propuso asociarse a otro club que los dejara entrar y jugar. Alguien esbozó la idea de Atlanta. Pero tras un par de horas de deliberaciones, decidieron otra cosa. Prefirieron independizarse del Maipú y fundar su propio club.

"¡Qué Atlanta ni ocho cuartos! ¡Nosotros tenemos que tener un club independiente!", exclamó alguno en esa desprolija y fervorosa asamblea improvisada. "Ahí está el nombre: ¡Independiente! Nos llamaremos Independiente", gritó Rosendo Degiorgi. En ese momento nació verdaderamente el club. Ya tenía un objetivo y un nombre, expresaba una idea y un sueño. Así nació el Independiente Football Club.

Enseguida llegó la preocupación: les faltaba un sello para las actas, un lugar para reunirse y, lo más importante, una pelota. Igual votaron una comisión directiva, que iba a tener como primer tarea conseguir la plata para comprar todo lo que no había. Esa primer comisión estaba conformada por Rosendo Degiorgi como Presidente, su hermano Marcelo como Secretario, Luis Bassou en el puesto de Tesorero, y Antonio y Nicolás Cabana, Nicolás Bassou, Fernando Aizpuru y Juan Ipart como Vocales.

Desde ese 4 de Agosto se entregaron a seleccionar nuevos socios que pagaran una modesta cuota de 25 centavos (accesible a cualquier cadete) y a buscar un predio para poder jugar. Los socios y Comisión Directiva eran a la vez los jugadores, por supuesto. Y no reclutaban en aquel momento sino que seleccionaban socios, no podía entrar cualquiera. El club era de ellos, de los pibes de las tiendas. Así se sumaron algunos de los que luego serían las grandes figuras de la época amateur, como Arístides Langone, Manuel Marín, Daniel Bevilacqua…

Todavía no era rojo ni tampoco de Avellaneda. El primer predio que consiguieron estaba en Gaona y Bella Vista (actual Donato Álvarez). Y como se perdió el acta del 4 de Agosto, apenas pasada la fiesta de fin de año realizaron a una nueva asamblea, ahora sí para dejar todo formalmente establecido. Era 1° de Enero de 1905, fecha oficial de fundación de un Independiente que ya tenía vida (¡y cuánta vida!) desde el 4 de Agosto de 1904, verdadero día de su nacimiento.

Arsenio Pastor Erico, máximo goleador del fútbol argentino con 295 goles. Un malabarista con la pelota

El color rojo llegó en 1908, luego de que los cadetes fundadores, socios y jugadores de Independiente vieran a un equipo inglés (los admirados ases del “football” en esos tiempos), el Nottingham Forest, vestido de rojo por entero. Varios historiadores aseguran que entre los socios-jugadores había varios que simpatizaban y adherían a las ideas socialistas y por eso hicieron fuerza por definir un uniforme rojo como sus principios. Así fue el inicio.

Luego vinieron los campeonatos del amateurismo, la “Chancha” Seone, Avellaneda y el primer estadio de cemento de Sudamérica (realizado íntegramente por el esfuerzo de los propios socios) en 1928, el máximo goleador de la historia del fútbol argentino –el paraguayo Arsenio Erico-, los campeones imbatibles de 1938 y 1939 (dicen quienes lo vivieron que fue el mejor equipo que haya pisado una cancha argentina), Fernando Bello (un viejo ferretero que trabajaba a mitad de cuadra de donde estaba la tienda “A los ingleses” le dijo a este cronista hace 20 años que fue el mejor arquero que vio en su larga vida), la recordada “delantera que le ganó a los ingleses” que todavía hoy se recita de memoria “Miceli-Ceconatto-Lacasia-Grillo y Cruz”, las Copas Libertadores del ´64 y ´65, los brazos en alto saludando a la tribuna, el “Chivo” Pavoni, el perrito Boneco, la hazaña en Roma ante la Juventus (Bochini, Bertoni, gol y campeón intercontinental del ´73). Para ese momento ya era muy grande Independiente.

Boneco, la mascota que acompañó a Independiente en su era más gloriosa

Más adelante, la gesta del Nacional ´77, empatando 8 jugadores contra 11 de Talleres de Córdoba para arrebatarles el campeonato y dar la vuelta olímpica, el eterno Ricardo Enrique Bochini siempre con su camiseta roja y su magia inigualable, salir campeón ganándole al clásico rival –el sufrido vecino Racing Club- que se iba al descenso en aquel Diciembre de 1983, la Libertadores del ´84 y el “partido perfecto” en la final ante Gremio, Trossero, Villaverde, Clausen, Marangoni, Burruchaga… Percudani y el gol al Liverpool para otra intercontinental, los equipos campeones del ´88-´89 y de 1994, Alfaro Moreno, Perico Pérez, Rambert, el “Palomo” Usuriaga, Islas, Mondragón, las Supercopas ´94- ´95 y dar la vuelta en el Maracaná; el último emblema de Independiente, el pibito atorrante de Bernal al que bautizaron “Kun” Agüero…

Ricardo Enrique Bochini, 25 años con la casaca de Independiente. Ídolo y jugador con más títulos en el Rojo.

Ese club que soñaron los cadetes hoy se recupera de una mala época, regresar de las tinieblas del padecimiento de la B, resurgir como el Ave Fénix. Pero llegó tan lejos Independiente, voló tan alto que todavía hoy mira a casi todos desde arriba el club de “los pibes de las tiendas”.

¿Quién se acuerda del Maipú Banfield Club de los empleados jerárquicos? Los pibes de Independiente que un 26 de Enero de 1905 le ganaron 1 a 0 no se olvidarán nunca. Fue la primer hazaña del futuro Rey de Copas, el orgullo nacional, el Independiente de “pierna fuerte y templada, guapos para una jornada dignos de un team muy valiente”.

Independiente y algunas de sus conquistas internacionales. Un Rey de Copas






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