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La Plata: la imposibilidad de seguir estudiando

Mientras los tarifazos golpean el bolsillo, para los estudiantes de la UNLP es cada vez más difícil continuar con los estudios, pagar los alquileres, los servicios y los transportes que vienen aumentando, a la par que la educación pública es desfinanciada sistemáticamente.

Aldana Almendra

Estudiante de Plastica / Bellas Artes

Martes 2 de abril | 14:06

Cada día se acrecienta la crisis política, social y económica que viene golpeando de lleno sobre las espaldas de millones de personas en el país. La inflación y los tarifazos que viene llevando adelante el gobierno de Macri, orquestado por el FMI y con la complicidad del peronismo, es que miles de estudiantes universitarios se ven imposibilitados de continuar sus carreras debido a que ni siquiera consiguiendo un trabajo alcanza para poder vivir y estudiar.

En la Facultad de Bellas Artes la situación no es distinta, agravándose por el hecho que los materiales necesarios que exigen las distintas cursadas no están al alcance de miles de jóvenes que tienen que mantener un alquiler, pagar los servicios y el transporte con trabajos precarizados de extenuantes jornadas a cambio de un salario muy por debajo del necesario.

En este sentido hablamos con los estudiantes para que nos cuenten como es vivir en carne propia la dificultad de estudiar en esta situación.

Flavia, que cursa la carrera de Música Popular cuenta que “Me canse de tirar curriculum por todos lados pero no salió hasta ahora. Uso el comedor desde siempre porque es algo que es buenísimo, y ahora hay más necesidad. Las cosas aumentaron mucho y la plata del sueldo de mis viejos no alcanza para sostenerme, yo soy de Lujan y me están bancando estudiar acá”.

También una estudiante de Plástica dijo “estoy buscando trabajo, mi mamá me está ayudando, la verdad se me hace difícil conseguir la plata para los materiales. La comida la traigo de mi casa porque si no es imposible, hubo un día que no llegue a cocinar y bueno, me la banco”.

Belén que es ingresante de Música dijo “yo vengo de Quilmes, me tomo un tren y un colectivo, es mucha la plata y el boleto estudiantil no me la están cargando”.
Teniendo en cuenta que la normativa del boleto estudiantil no contempla a los recién ingresados los estudiantes se la tienen que rebuscar como pueden “trabajo paseando perros, y no me está alcanzando para mantener las fotocopias y el mantenimiento de los instrumentos”, agregó. Pero también entiende que la salida está en la organización “yo creo que hay que nos tenemos que organizar para liquidar este sistema que no tiene nada para ofrecernos”, finalizó.

La situación es más difícil aún cuando se trata de estudiantes migrantes, ya que tienen que sufrir la xenofobia a la hora de buscar trabajo, Eliana que cursa en la facultad cuenta “yo soy de Colombia y estoy buscando trabajo, ya que a los estudiantes extranjeros no nos dan ninguna beca. La verdad veo que en Colombia y acá pasa lo mismo con el tema laboral, son trabajos muy precarios y sin DNI es aún más difícil”.

Mariano, un estudiante de Composición dijo “yo la veo muy mal, pero lo que me parece es que venga quien venga que no sea Macri, las cosas van a seguir mal, porque todos dicen ser oposición, pero tras bambalinas se dan la mano”.

Esta es la realidad que les toca vivir a miles de estudiantes en todo el país, según datos recientes de la secretaria de trabajo, 2.700 millones jóvenes buscan trabajo en gastronomía, comercio, construcción y trabajo doméstico, mientras 50.000 están desocupados, y 1.2 millones no están registrados en trabajo formal. Esto significa que el equivalente al 60% de los jóvenes no cuentan con obra social, ni ART, ni delegados. En gran parte, esto se explica con las “nuevas plataformas” (Rappi, Glovo, PedidosYa). Un ejemplo es que en Jujuy el 90% de la juventud trabaja en negro.

¿Y nos preguntamos, por qué me toca vivir esta realidad?

Porque la crisis económica que estamos atravesando esta pactada por el macrismo, que el año pasado a partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y con la complicidad del peronismo que viene siendo garante de la gobernabilidad y las centrales sindicales que se vienen negando a organizar un plan serio de lucha, empezó a hipotecar nuestro destino.

En las provincias también están los “peronistas razonables” que llevan adelante el ajuste, y que votan a favor las leyes en el congreso, como es el caso del amigo de Macri, Schiaretti en Córdoba, donde el Kirchnerismo bajó las listas en post de este gran alumno de Cambiemos, o el responsable de la tortura de una nena de 11 años, Juan Manzur en la provincia de Tucumán.

A su vez la Iglesia, institución reaccionaria, feudal y anti derechos, que cuenta con su máxima autoridad, el “Papa peronista”, garantiza la gobernabilidad a través de las organizaciones sociales, conteniendo a las capas más pauperizadas de la sociedad dentro de esta brutal situación.

La única salida ante esta situación es organizar una fuerza capaz de darlo vuelta todo. Los estudiantes que dan y dieron batallas enormes, junto a los trabajadores que están sufriendo el ajuste y la gran marea verde que copó las calles el año pasado, tienen en sus manos la capacidad de cambiar nuestros destinos.

El Frente de Izquierda es la única fuerza que propone una salida real de la crisis, con el no pago a la deuda fraudulenta del FMI, la nacionalización de la Banca Nacional, junto con otras medidas que dan una salida real para que la la crisis la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador. Además, es el único frente que tiene en su programa al aborto legal, seguro y gratuito.







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