Política

ESCENARIO BONAERENSE

La "crisis del empleo”, del G20 al conurbano

Los parlamentarios del grupo de elite debaten sobre el trabajo entre ágapes y lujo, mientras gran parte de la población sufre la desocupación y la precarización. Pero también hay resistencia obrera.

Walter Moretti

@patamoretti Junta Interna de ATE - Ministerio de Desarrollo Social PBA

Jueves 8 de noviembre | Edición del día

Mientras los parlamentarios del G20 parlotean cínicamente sobre la crisis del empleo –de la que son responsables- en la Provincia de Buenos Aires en general, y en el conurbano en particular, el desempleo crece y cientos de miles son empujados a un destino de mayor pobreza. En muchísimos casos se llega al extremo de la decadencia humana; en el mejor de los casos, serán condenados a trabajar en peores condiciones.

Si bien las reuniones centrales del G20 se realizarán a fin de mes, ya comenzaron algunas previas, como la realizada en los últimos días por los parlamentarios de los países integrantes para debatir la “crisis del empleo” y el “futuro del trabajo ante los avances de la tecnología”. Cuentan que la última sesión de dicha reunión, realizada en el Congreso Nacional, estuvo precedida por un exquisito ágape y el disfrute de una orquesta sinfónica que musicalizaba el ambiente.

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Otro mundo, totalmente inalcanzable para los trabajadores que sufren de la mal llamada “crisis del empleo”, que no es más que la condena a la desocupación lisa y llana a la que hoy resisten en Avellaneda los trabajadores de Gaelle y los de Canale en su planta de Llavallol, entre otros.

En el primer semestre la desocupación nacional subió al 9,6%, mientras la PBA se convirtió en el centro del país con un índice del 11,4% que, según los propios datos del Indec, tiende a subir significativamente en los centros urbanos de la provincia. En el conurbano la cifra llega al 12,4% (un 1,5% más que en 2017).

Octubre y un futuro oscuro

Sobre llovido, mojado. A la ya difícil situación que nos afectó en el primer semestre, se le agrega la mayor caída en los últimos 9 años la actividad industrial, según se dio a conocer esta semana. La construcción retrocedió más del 4% solo en el mes de setiembre. Las consecuencias del profundo plan recesivo impuesto por el FMI comienzan a pegar con mayor fuerza en nuestras espaldas, con cierres y despidos.

En la PBA estos últimos meses están pegando más duro. Antes hablábamos de los casos en Canale y de la fábrica de zapatillas Gaelle. Dentro del mismo rubro, la empresa Paquetá -que produce zapartillas para la multimillonaria Adidas- tiene en vilo a la población de Chivilcoy porque anunció que cierra la planta, que dejaría más de 600 personas en la calle. Stone, cuya planta de producción de calzado se ubica en Lanús, también está despidiendo.

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La Metalúrgica Tandil, dependiente de la multinacional Renault, despidió 160 trabajadores. La autopartista Coplac instalada en San Pedro dejó en la calle casi a otro centenar. En Junín y otros distritos son varias las alimenticias que también están despidiendo. El Molino Cañuelas también se encuentra en una situación crítica. Ni hablar de la situación en el comercio, producto de las caídas de ventas. En la cerealera Tres Arroyos siguen sin pagar los salarios a sus trabajadores de la ciudad homónima y de Pilar.

En cada uno de estos lugares los trabajadores comienzan a organizar su resistencia, se plantan ante los portones para evitar los vaciamientos y en la mayoría de los casos se ganan rápidamente la solidaridad popular; en Tandil y en Chivilcoy se organizaron importantes movilizaciones, y los vecinos de Canale y Gaelle se acercan a dar muestras de apoyo a los obreros, por dar solo algunos ejemplos. Hay que desarrollar estas iniciativas desarrollando coordinadoras que permitan romper el aislamiento y fortalecer la resistencia frente al ataque y que nos permita superar la política conservadora de las direcciones sindicales.

Otra fuente del crecimiento de los despidos es el parate en la obra pública. La seccional Mar del Plata de Luz y Fuerza denunció a la empresa Intesar por suspender el tendido eléctrico de alta tensión en Balcarce afectando a 150 trabajadores. El freno de las obras en las rutas 30 (entre Chacabuco y Rojas) y de la 8 (Pilar y Pergamino) han dejado a centenares de obreros de la construcción sin trabajo. También fueron paralizadas las obras en el ramal del Belgrano Norte, afectando a 100 mil usuarios del norte del GBA.

Esta concentración de casos recientes no es casualidad, sino todo lo contrario; parece ser el comienzo de un tobogán en los niveles de ocupación. Según datos del propio Ministerio de Trabajo, la tasa de entrada a un trabajo privado no supera el 2% desde hace 6 meses, situación que no se daba desde el año 2002 y que preanuncia que la desocupación va a seguir creciendo.

La juventud en la mira del FMI, Macri y Vidal

En columna anterior informábamos que ya en 2017 el 26% de los jóvenes entre 18 y 24 años de la PBA se encontraba desocupado, y que el porcentaje de los que no pueden ni estudiar ni trabajar rondaba el 20%; entre estos últimos el 71% son jóvenes mujeres que centralmente están obligadas a desarrollar tareas domésticas. Al calor de la crisis económica vivida este año y la recesión actual, estos datos solo pueden haber aumentado significativamente.

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El periodista Alejandro Bercovich anunció que actualmente la expectativa de conseguir empleo es la más baja desde hace 9 años. Esto golpea fuertemente a la juventud, que en el mejor de los casos tiene como perspectiva ser superexplotado y denigrado ya sea en las fábricas como en las nuevas “economías de plataforma” como Rappi o Glovo (que están creciendo en los centros urbanos de la PBA), o Uber; incluso hay una que ofrece servicios de trabajadoras domésticas, Zolvers. Como dijo el mismo periodista, todas estas patronales utilizan las “nuevas tecnologías” para hacernos más baratos y así sacar ventaja de la crisis actual con empleos autónomos, con una extrema flexibilidad horaria y con salarios a destajo y sin derechos sindicales.

Este es el modelo que defendió la vicepresidenta Gabriela Michetti, una antiobrera visceral, cuando dijo que “cada uno tiene que generar su trabajo” y que “ahora el contrato va a ser muy chiquito porque tenemos que adecuarnos a las nuevas tecnologías”(¡!).

Tenemos que defender los derechos de la juventud y las mujeres trabajadoras. Los estudiantes que vienen luchando por la educación pública, sus centros de estudiantes y las miles de activistas que integran el movimiento de mujeres pueden convertirse en un punto de apoyo para organizar al conjunto de la juventud y que incluya a los pibes y pibas precarizadas que siguen perdiendo la vida en las fábricas. Eso ocurrió la semana pasada con Brian Cantero, un pibe de 23 años que trabajaba en la papelera Sein de Florencio Varela y cuya patronal lo obligó a utilizar una máquina para la cual no lo habían sido capacitado, reemplazando a otro joven que unos días antes había sufrido un grave accidente en la misma máquina. También a las y los desocupados y desocupadas.

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Un gran movimiento que una a toda la juventud puede convertirse también en una fuerza muy importante para fortalecer las luchas obreras.

Vidal al salvataje de las empresas

Ante la crítica situación que se vive en la mayoría de las 265 mil Pyme existentes en la PBA, que ocupan a algo más de 4 millones de trabajadores y trabajadoras, Vidal lanzó una serie de medidas que solo favorecen a sus patronales.

A los 11 mil millones de pesos en créditos blandos que les otorgó unos meses atrás, ahora se les sumarían créditos del Banco Provincia con una tasa preferencial del 30%; postergaría hasta fin de año el cobro de los ingresos brutos y otorgaría descuentos en los cheques a 90 días. El proyecto de presupuesto presentado en el Senado provincial dispone un recorte de impuestos para las patronales equivalente a $10 mil millones.

Ninguno de esos beneficios irán a los bolsillos de los trabajadores ni para mantener sus empleos. En muchos casos se adeudan largos meses de salarios, y patronales como la de Gaelle amenaza con el desalojo de los obreros que siguen defendiendo sus puestos de trabajo en las puertas de la planta.

La única salida realista es la provincialización bajo control de trabajadores y trabajadoras que pongan a funcionar esas empresas como parte de un plan productivo que utilice la capacidad instalada para dar respuestas a las profundas necesidades sociales que sufren millones de bonarerenses.

Los dirigentes kircheristas y sus agrupaciones se solidarizan con los conflictos: Roberto Baradel de Suteba se hizo presente en los portones de Canale el lunes por ejemplo, pero su política es totalmente impotente. Solo se limitan a la ayuda alimentaria, la mayoría de las veces a través de sus intendentes, pero su estrategia es esperar al 2019 y aíslan cada lucha, ahogando la autorganización -como sucede con los límites impuestos para que se desarrollen las comisiones de mujeres-. Esta política ya la vimos en Cresta Roja y en la metalúrgica Stockl de Burzaco.

Las dos puntas de la soga

Parafraseando a León Trotsky, hoy podríamos decir que la recesión y la inflación son dos puntas de la misma soga que ahorca al obrero.

Con el plan del FMI, la recesión y la inflación llegaron para quedarse e incluso para pegar nuevos saltos. La recesión se convierte en cierres de plantas y un crecimiento de la desocupación, mientras la inflación carcome el salario obrero y los miserables planes sociales, profundizando los niveles de pobreza.

Como señaló un estudio reciente de la consultora Reyes – Filadoro, “el 63% de los habitantes del GBA no llegan con sus ingresos a fin de mes ni tienen quien les preste, y el 57% la está pasando mal o muy mal”.

Así nos aprietan las dos puntas de la soga de los capitalistas y su régimen, y por lo tanto se vuelve imprescindible liberarnos de la misma. Hay que organizar nuevas fuerzas en las principales concentraciones obreras y estudiantiles de la provincia, revolucionar nuestras organizaciones (los sindicatos y los centros de estudiantes) y construir un poderoso partido que defienda un programa anticapitalista, de independencia de clase, obrero y socialista. El llamado del PTS a construir un partido unificado se convierte en una tarea del momento para enfrentar la crisis, los ataques y para imponer una salida obrera para triunfar.

Nos volvemos a encontrar el próximo jueves.

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