Política

EDITORIAL

La izquierda está donde tiene que estar

Editorial de La Izquierda Diario impreso, quincenario del Partido de Trabajadores Socialistas, del 25 de agosto de 2017.

Viernes 25 de agosto de 2017 | Edición del día

En poco más de una semana se demostró que el gobierno de Macri manipuló las cifras de la votación en las PASO. Dijo que había ganado “las 5 grandes” (CABA, Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza), y fue un macanazo. Perdió en Buenos Aires y Santa Fe. Ganó en los tres distritos que le eran fieles desde 2015. Manipuló el escrutinio igual que cuando el kirchnerismo anunció que Scioli había ganado las presidenciales. Algunos escribas a sueldo y de los grandes medios hablan de “nueva hegemonía” o de “movimiento histórico emergente”. Inflan las cifras, se apresuran en diagnóstico. Cambiemos solo sacó un tercio de los votos y falta octubre que es la que vale de verdad. Macri deberá seguir gobernando con acuerdos con distintas alas del peronismo, como hizo hasta ahora. Y encontrará en los actuales opositores electorales un buen caudal de votos para aprobar leyes antinacionales como fue el pago a los fondos buitres o la nueva reforma laboral que imita a Brasil. Macri y la gran patronal están agrandados y quieren avanzar en medidas contra los trabajadores. Es probable que si actúan cebados desaten la fuerza de la clase trabajadora que desprecian.

División del peronismo, crisis del kirchnerismo, debilidad de la burocracia sindical

El peronismo dividido y a la deriva, sin líder claro, sufrió duras derrotas en Córdoba, Mendoza, San Luis, Santa Cruz. El triunfo exiguo de Cristina Kirchner en Provincia de Buenos Aires es en realidad un empate con Cambiemos cuando decían que aplastaban. Ni siquiera arrasó en el conurbano. Esto dejó con el ánimo por el piso a los kirchneristas. Peor aún están los popes sindicales, como Rodolfo Daer que llamó a votar a Randazzo que fue un fracaso rotundo y lo están convenciendo que baje su lista para octubre. Randazzo no “Cumplió”. Un poco mejor le fue a Massa pero lejos de lo que prometía en su alianza con la “progresista” Margarita Stolbizer. Quedó tercero pero lejos. Muchos de los dirigentes de la CGT apostaron a él y ya están viendo como migran a otros lados. La burocracia sindical no comulga con la Lealtad peronista.

La marcha del 22 y la izquierda

La marcha de la CGT, la primera que va a Plaza de Mayo, fue débil. Solo movieron “el aparato” mientras las columnas de los movimientos sociales sí fueron importantes. La burocracia sindical cegetista está dividida. Los “gordos” boicotearon la marcha. La UTA ni apareció. La UOM se quedó a dos cuadras. Schmid el único orador adelantó el discurso que además fue corto para evitar incidentes y sobre todo que se escucharan los reclamos. Las CTA no alcanzaron a entrar y ninguno de sus dirigentes estuvieron en el palco. La izquierda se hizo oír, “paro, paro, paro” era el grito de la columna encabezada por las obreras y obreros de Pepsico. Solo pudieron taparlo poniendo “la marcha peronista” a todo volumen. Lo que no pueden tapar los decibeles de los altavoces es el descontento de millones con esos burócratas, e incluso la desazón de muchos que esperaban que anunciarían un paro o alguna medida de lucha. Nada. Solo un Confederal para dentro de un mes.

Por eso fue correcto que la izquierda sindical hiciera una columna independiente que fue a la Plaza a reclamar el paro general y el apoyo concreto a las luchas actuales, como la de Pepsico. “Golpear juntos, marchar separados” como recomendaban Lenin y Trotsky frente a los dirigentes traidores cuando convocaban a acciones que tuvieran puntos correctos como los que se levantaron el 22.

La izquierda está siempre

El Frente de Izquierda hizo una buena elección en todo el país, pasamos en la Ciudad de Buenos Aires y 20 provincias. En algunas de ellas con una alta votación a los candidatos del Frente de Izquierda. Como en Santa Cruz, y Salta en el orden del 8% de los votos y un poco más en Mendoza. La revelación fue la excepcional elección en Jujuy con Alejandro Vilca, del PTS, obrero recolector de residuos, que fue el segundo candidato más votado en una provincia que gobierna con mano dura el radical macrista Morales con su vice que es de Massa. En las zonas obreras, como la de los cañaverales e ingenios azucareros, o en la capital rozó el 20%. Vea la amplia cobertura a ese fenómeno emergente en páginas centrales. Otro obrero, en Neuquén, superó el 6% de votos. El ceramista de Zanon, Raúl Godoy, consolidó el espacio de la izquierda clasista (página 12). En Provincia de Buenos Aires y CABA el Frente de Izquierda hizo una buena elección ante una polarización extrema que dejó afuera de octubre a las listas de Pino Solanas, o la de De Gennaro entre otras expresiones de centroizquierda o izquierda. Con el porcentaje obtenido Nicolás Del Caño será diputado nacional y Myriam Bregman diputada de la Ciudad de Buenos Aires. Y vamos por más.

A Macri hay que pararlo en la calle. Como dijo Myriam Brgeman “hay que dejar de llorar y salir a resistir”. Es lo que hizo ella junto a Nicolás del Caño y todos los candidatos del Frente de izquierda antes, durante y después de las PASO. La lucha de PepsiCo se metió en plena campaña y ahí estuvo y está el PTS encabezando el Frente de Izquierda y su apoyo concreto. Eso es reconocido por los trabajadores de la gran alimenticia que con su ejemplo de tenacidad y combatividad muestran el camino de la resistencia a los planes antiobreros.

Un dato nuevo a destacar es que los votos que cosechó el Frente de Izquierda son más obreros y populares que en elecciones anteriores. Es en la barriadas obreras de Neuquén, Jujuy y del gran Buenos Aires es donde más crecimos.

Esa inserción en los trabajadores hay que profundizarla y extenderla. En los jóvenes la votación por Nicolás del Caño se duplica. Es que amplios sectores de la juventud tiene simpatías y muchos se siente representados por quien hace lo que dice. Que le pone el cuerpo a las luchas obreras y populares. Ahora viajó junto a Myriam Bregman y otras personalidad de los DDHH a Esquel para exigir Santiago Maldonado, detenido desaparecido por la gendarmería.

Ante la crisis y división de la burocracia sindical la tarea del momento es fortalecer a la izquierda obrera y combativa, desarrollando fuertes agrupaciones clasistas en los gremios, recuperando comisiones internas, delegados, seccionales y pelear por los sindicatos. Un sindicalismo clasista sólo pude serlo si levanta en alto la independencia política de los trabajadores, combate contra las variantes patronales, como el peronismo.

El PTS en el FIT lucha por ello, en las fábricas, en las escuelas, en los barrios y en las calles. Y te llamamos a que te organices con nosotros en las batallas que se avecinan. Inclusive la electoral, porque el voto al Frente de Izquierda en octubre fortalecerá a los sectores combativos y las próximas luchas y pude conquistar nuevas bancas al servicio de los trabajadores, las mujeres y la juventud.







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