Cultura

18° FESTIVAL DE CINE ALEMAN EN BUENOS AIRES

La revolución silenciosa, un hecho oculto en la Alemania oriental

Un film alemán de Lars Kraume basado en la historia real de un grupo de estudiantes que al regreso a la RDA, hacen un pequeño acto solidario con los caídos de la revolución húngara de 1956.

Elizabeth Yang

@Elizabeth_Yang_

Lunes 10 de septiembre de 2018 | Edición del día

La película transcurre en Alemania dividida en la posguerra por los acuerdos de Yalta y Potsdam, pero cinco años antes de la construcción del muro de Berlín. La división en común acuerdo entre los imperialismos triunfantes y el stalinismo permitía bajo estricta vigilancia cruzar al Berlín Occidental desde la RDA. Se visitaban las tumbas de parientes que estaban del otro lado, o a familiares en las fechas navideñas. Y también, con alguna excusa, era la tentación de cualquier joven cruzarse a conocer la vida del “otro lado”.

Corría el año 1956, octubre, y la Revolución Húngara conmocionaba Europa, justo cuando unos estudiantes de Alemania del Este “se cruzan” y descubren que la juventud húngara armada con ametralladoras enfrentaba los tanques del Ejército Rojo. Regresan impactados por las imágenes y con la mente abierta a bocanadas de libertad.

La revolución silenciosa está basada en este hecho poco conocido, en el que un grupo de estudiantes al regreso a la RDA, hacen un pequeño acto solidario con los caídos de la revolución húngara. Nunca pensaron las consecuencias, ni hasta que punto cuestionaban al régimen. Muy buenas actuaciones, y momentos dramáticos plasman esta historia que fue real y contada por uno de sus verdaderos actores, Dietrich Garstka en un libro, quien con sus recuerdos personales fue la principal fuente del director. Garstka falleció el 18 de abril de este mismo año.

Temblores en la “Cortina de Hierro”

Hungría, como el resto de los países de la llamada por Churchill “Cortina de Hierro”, había sido liberada del régimen nazi por el Ejército Rojo a la salida de la 2da Guerra Mundial. Luego de una situación inestable, quedó conformado un estado obrero pero con un régimen que desde los inicios fue stalinista. Con la muerte de Stalin en 1953, se produjo un impulso por barrer a la odiada burocracia. “Muerto el dictador, es nuestra oportunidad” muchos deben haber pensado, y el pueblo lanzó sus combatientes a las calles.

En Alemania, se animaron los obreros en ese mismo año de la muerte de Stalin y conformaron un gobierno de obreros metalúrgicos. En Hungría duraron un poco más, lograron dividir y hacer retroceder al ejército de su país. Pero no pudieron con la invasión del Ejército Rojo.

La distinción más importante de la Revolución Húngara fueron consejos obreros, formaciones de autorganización y que querían liberarse de la opresión stalinista pero mantener las conquistas del pueblo trabajador y no regresar al capitalismo.

El imperialismo buscó aprovecharse del cuestionamento a la URSS e hizo propaganda en occidente a través de la radio, en Alemania la RIAS (Rundfunk im amerikanischen Sektor). Los húngaros pensaron que serían ayudados. Pero no tuvieron en cuenta que mantener sus conquistas anticapitalistas no era bien recibido por el imperialismo norteamericano, ni europeo. También cuestionaban al capitalismo.

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En el desarrollo de la película, de alguna manera se cuelan todos estos hechos: alguien que participó de la revolución alemana del 53, el uso de la radio, los objetivos del pueblo húngaro, y sobre todo el contagio de una generación de jóvenes que buscaba nuevas conquistas y que solo volvería a manifestarse en las jornadas del 68 en Checoslovaquia, una primavera que lograría atravesar los muros y cortinas de hierro para llegar a occidente. Pero esa ya es otra película.

Lars Kraume nació en Italia pero vivió desde pequeño en Fráncfort. Es director de cine, guionista y productor alemán. Tiene en su haber unas 35 películas, entre ellas El caso Fritz Bauer, también ambientada en los años 50, de un fiscal alemán quien informó al servicio secreto israelí, el paradero de Adolf Eichmann en Argentina. Su cortometraje Life Is Too Short To Dance With Ugly Women (1996) fue premiado en el Festival Internacional de Cine de Turín. Con Dunckel ganó el Premio Adolf Grimme a Mejor Director en 1998. En 2001, dirigió Viktor Vogel y en 2005 estrenó su largometraje Keine Lieder über Liebe en la Berlinale. En 2007, estrenó Guten Morgen, Herr Grothe, ganador del Premio de la Televisión Alemana y el Premio Adolf Grimme a Mejor Director. Fundó la productora Badlands Film con Frank Döhmann, Matthias Glasner y Jürgen Vogel. En 2013, estrenó en la Berlinale el largometraje Meine Schwestern. En 2016, El caso Fritz Bauer (Der Staat gegen Fritz Bauer) ganó el Premio del Público en el Festival de Cine de Locarno, seis Premios del Cine Alemán y se exhibió en festivales internacionales como Toronto y Londres o Shanghái. La Revolución Silenciosa se estrenó dentro de la Gala Especial de la Berlinale este año.

Trailer de La Revolución Silenciosa

Esta película es parte del 18° edición del Festival de Cine Alemán que se desarrollará del 13 al 19 de septiembre. En su sitio pueden consultarse horarios y programa.







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