Cultura

OPINIÓN

La vida descartable en los tiempos de Amazon

Sobre la vida de los trabajadores de Amazon.

Raquel Barbieri Vidal

Lingüista y Régisseur @RaquelaGabriela

Sábado 21 de julio de 2018 | Edición del día

“Pero la conciencia humana no refleja pasivamente las condiciones objetivas. Ella tiene el hábito de reaccionar activamente sobre éstas. En ciertos momentos esta reacción adquiere un carácter de masa, crispado, apasionado. Las barreras del derecho y del poder se derrumban. Precisamente, la intervención activa de las masas en los acontecimientos constituye el elemento principal de la revolución.”
(extraído de la Conferencia de León Trotsky en Copenhague, 27 de noviembre de 1932)

Cuando una persona gana millones de dólares por día mientras sus empleados llevan a cabo una jornada laboral de diez horas mal pagas, con supervisión constante hasta en los breves recreos de quince minutos—espacio de tiempo usado, generalmente para ir al baño—no se puede hablar de justicia; ni siquiera cabe discutir acerca del libre mercado versus socialismo.

Ningún mundo puede ser soportable cuando existen personas que bajo luz artificial no pueden sentarse durante diez horas, cuentan con treinta minutos para comer, y como el salario es precario, deben solicitar cupones para comida. Esta misma gente no tiene permitido hablar con sus compañeros de trabajo y cuando se enferman, se los tira a la calle, se los reemplaza con otras personas hasta que a éstas les suceda igual cosa y sean ulteriormente reemplazadas por otras. Sólo son números; sus vidas no les importan a los empresarios multimillonarios que ven en ellos solamente la fuerza de trabajo sin la cual no podrían jamás llevar a cabo sus sueños desproporcionados provenientes de un ego exacerbado, del narcisismo más cruel que sin embargo goza de admiradores.

El principal objetivo de la burguesía, su razón de existir es la ganancia material; es decir que es el dinero el elemento principal con el cual alimentan sus egos y despiertan sus delirios narcisistas.

Amazon es uno más de los casos de explotación brutal en donde no se condena al opresor; todo lo contrario. De hecho, intentan poner a su director y fundador, Jeff Bezos como fuente de inspiración para los jóvenes entrepreneurs del mundo, como si hacer multiplicar una fortuna a fuerza de lesionar los cuerpos y mentes de otros, poseyera algún mérito. Para quien el éxito significa superar a los demás económicamente, es más fácil no hacerse preguntas, no indagar en profundidad acerca de cómo se hace para llegar a incrementar una fortuna personal como lo hace Bezos.

El trabajo sucio de Bezos radica en su indiferencia, falta de empatía, desidia, ambición desmedida, todos los ingredientes que se fusionan para que un empresario de alta gama pueda ser feliz mientras destruye la vida de tantas personas.

Lo más fácil es—si hemos de defender el libre mercado—ponerse anteojeras y mirar hacia el objetivo, aunque en el camino queden personas destruidas por las largas jornadas de trabajo duro, vigilado, sin ninguna clase de incentivo, sin respeto por los trabajadores que—según el propio Senador de los Estados Unidos de Norteamérica, Bernie Sanders—aparecen como objetos descartables ante los ojos de gente como Jeff Bezos.

Hago la salvedad de que Bernie Sanders no deja de ser un defensor del capitalismo, pues, aunque pertenezca a la rama más de izquierda del partido Demócrata, y pese a haber mencionado en varias ocasiones que la solución está en el socialismo, es un demócrata que busca sólo reformar el capitalismo y no terminar con él.

¿La solución? Primeramente, no comprar absolutamente nada en Amazon. Una gran campaña de boicot a la marca. Y dar todo el apoyo a los trabajadores para que triunfen en su lucha. Luego, sería un gran avance en la política de los EE. UU. que los trabajadores se hicieran cargo de la empresa, tal como aquí sucedió con Zanon (FaSinPat) y Madygraf (ex-Donnelley) por citar dos claros ejemplos de que es posible romper con la explotación patronal, no sin paciencia ni perseverancia, planificación y fuerza moral.

Traduzco a continuación, el video que vi hace poco en la página del senador Bernie Sanders a propósito de la historia de Seth King, ex trabajador de Amazon.

Seth King: - Es duro hablar de esto, pero hubo un punto en que me encontré a mí mismo llorando durante mi turno, y me escondía para que la gente no me viera. Yo sentía que no quería estar más vivo si ése era el futuro que debía esperar. Cada día en que manejaba hacia el trabajo era cansador… de sólo pensar que al llegar me esperaba un turno de 10 horas parado. Me dolían los pies todo el tiempo.

Jeff Bezos: - Me siento muy orgulloso de la cultura que tenemos en Amazon.

Bernie Sanders: - Seth King es un ex trabajador de Amazon y es un veterano de la marina estadounidense. Serviste 8 años en la armada; ¿es así, Seth?

Seth King: - Sí (a Bernie Sanders). (Dirigiéndose al entrevistador) – Yo estaba acostumbrado a un trabajo físicamente demandante. No hay muchos trabajos que yo crea que no puedo hacer después de haber estado en el ejército, pero me equivoqué. El modelo de Amazon es básicamente una puerta giratoria por donde se tiran cuerpos al piso. Yo era bastante optimista al principio, y luego, en el primer día, ya te das cuenta de que te va a sacar mucho de vos. Tenés más o menos diez o quince minutos después de fichar en que estás con todos los demás de tu área y la gente hace un poco de elongación. Te dan un escáner, grabás la hora de comienzo en el escáner; yo era almacenador, por lo que llevaba un carrito que tenía muchas cajas dentro, escaneaba todas y luego abría una a una y también los contenedores a donde iban a parar.
Siempre se nos daba este ritmo al comienzo del turno, pero no importando cuán duro lo intentara, aún en los días en que pensaba que estaba haciéndolo realmente bien, me encontraba cayendo un 20% menos del objetivo que habían trazado para mí. Y no sé si alguna vez conocí a alguien que haya alcanzado esos números. Parecía ser algo siempre inalcanzable.

(En el programa con Bernie Sanders nuevamente) – No se te permite sentarte, no se te permite hablar con otras personas en tu pasillo; si se te descubre hablando con otros, se te reporta.

(Otra vez en la entrevista) La falta de interacción social, pienso que es algo mentalmente insoportable. Gradualmente fui volviéndome más duro, mientras me sentía más y más fuera del mundo. Tenés recreos de quince minutos y un espacio para almorzar de treinta minutos; y aún cuando existen esos recreos de quince minutos, si querés ir a la sala de descanso esos quince minutos, hay que caminar cinco minutos para salir del piso, y otros cinco para regresar, y se te sigue el rastro cada segundo del día. Cada segundo que estás fuera de allí, alguien te vigila.

Te vas a tu recreo y cuando volvés, en el minuto quince exacto, ya tenés que estar escaneando algún ítem y colocándolo dentro del contenedor. De manera que aún si hubieras llegado temprano, ya tendrías que estar haciendo eso. Yo solía usar esos momentos de quince minutos para ir al baño, porque si hubiese ido al baño fuera de los momentos libres, un supervisor de planta habría venido a preguntarme por qué no estaba siendo productivo.

(Nuevamente en el programa de Sanders) - El primer día de entrenamiento, empezamos siendo treinta personas, y para el cuarto día, sólo había ocho porque muchos se dieron cuenta de que no podían por cuán físicamente demandante era el trabajo.

(Otra vez en la entrevista) – Yo me di cuenta de inmediato, pero necesitaba el dinero. Pensé que en cuanto me fuera, iría a mi casa y lo haría. Realmente sentía que quería matarme.

(Con Sanders en el panel) – Hacia el final de mi estadía allí, estaba tan deprimido y seguía diciéndome: “Si esto es lo mejor que puedo tener en la vida, ¿por qué estoy aún aquí?” Y llamé a una de mis mejores amigas, y ella me dijo: “Si trabajar allí realmente te hace sentir así, como para tomar tu propia vida por el trabajo que estás haciendo, no trabajes ahí. No hay ambiente laboral que tenga que hacerte sentir así.” Y entonces me fui, y… (aplausos).

Jeff Bezos: - Acerca del tema de las condiciones laborales, estoy muy orgulloso de nuestras condiciones de trabajo.

Seth King: - Miren cuánto dinero él está haciendo… nunca será su preocupación si nosotros estamos bien o no. Para el balance de Amazon, somos sólo una estadística.

Había una señora mayor; ella y yo siempre terminábamos encontrándonos cuando estábamos en la planta, cada semana o algo así, ella tenía una nueva rodillera, puesto que ella quería poder con las demandas del trabajo. Ya me estaba lastimando a mí, y yo aún estoy en mi veintena, recién salido de la marina, y tuve que verla teniendo que trabajar bajo las mismas condiciones que yo, lo cual literalmente, la quebró.

Bernie Sanders: - Esta es una compañía cuyo dueño posee una riqueza que se incrementa 275 millones de dólares estadounidenses por día. Y éstas son el tipo de condiciones dentro de las que viven los trabajadores del señor Bezos.

Bruce Turkel (CEO de Turkel Brands): - Quizás, éste es el por qué Amazon está experimentando con drones, porque éstos trabajan y no se quejan.

Seth King: - Es bastante ridículo que el hombre más rico del mundo tenga a la gente trabajando full-time en Amazon, y esta gente tenga que pedir cupones de comida porque no les alcanza para vivir.

Bernie Sanders: - Al escuchar estas historias, esto habla de la increíble cultura de la codicia existente en este país. Me refiero a lo que nos contó Seth. La gente es en cierta forma, descartable. Así es que llevamos a alguien hasta un punto sin retorno, nos lo sacamos de encima y lo reemplazamos con otra persona. Tenemos que hacernos una pregunta fundamental, si es éste el tipo de país que queremos y el tipo de cultura económica con la que estamos cómodos. Pienso que la mayoría de los estadounidenses no quieren esto.







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