Política

CORRUPCION

Las coimas a los funcionarios son la norma de la obra pública

Columna de Nicolás del Caño, excandidato presidencial de la izquierda, sobre el escándalo de corrupción develado tras la detención de José López.

Nicolás del Caño

Diputado nacional PTS/FIT | @NicolasdelCano

Miércoles 15 de junio de 2016 | 12:41

Obsceno. Los millones de dólares que se le encontraron al segundo de De Vido, José López, impactó de lleno en las mayorías populares que no encuentran forma de llegar a fin de mes después de que aumentó todo en forma sideral, menos el salario.

Y todo sucedió un día antes de que se trate el "blanqueo" que propone el gobierno macrista para indultar a los capitalistas que esconden el dinero. Vale decir que gracias a este proyecto que cuenta con el apoyo del Frente Renovador de Massa, del Bloque Justicialista de Bossio y del Frente para la Victoria en el Senado, en unas semanas estos corruptos podrían haber blanqueado estos fondos multimillonarios a través de testarferros.

Los López, De Vido, Jaime y compañía sólo pudieron hacerse de estos billetes con el concurso de los empresarios de la obra pública. No sólo Báez, sino también los Rocca (Techint), Eurnekián (Aeropuertos), Calcaterra (primo de Macri), los Roggio (Subte), Cristóbal López (casinos), Eskenazi (Petersen), entre otras. Pero también están las multinacionales como Siemens y General Electric. Maniobras de sobrefacturación, subfacturación y coimas a los funcionarios son la norma de la obra pública en manos de los capitalistas, que forman verdaderas "asociaciones ilícitas" con los funcionarios de turno.

En los últimos 40 años familias como la de los propio Macri, los Bulgheroni, los Pérez Companc y todos los que ya nombré, la hicieron "en pala" gracias a la obra pública, y parte de esas ganancias se la llevaron a Panamá, Suiza o las Bahamas para evadir impuestos.

Desde que se cayó la dictadura casi todos casos de corrupción del poder, terminaron impunes. El poder judicial, como la veleta, sigue el viento del poder. Hoy estará contra los que estuvieron con el anterior gobierno K, mientras que ayer estaban con los K. Son jueces que nadie eligió, no tienen ninguna autoridad legítima y por eso planteamos su elección por el voto popular y juicios por jurados.

López tiene que ser enjuiciado y condenado. Pero sepamos que todo el sistema está impugnado y debe sentarse en el banquillo de los acusados. Parafraseando a un presidente norteamericano, podríamos decir: "es el capitalismo, estúpido".

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores, podemos decirlo sin exagerar, es la única fuerza política nacional que tiene las manos limpias, porque no tiene ningún compromiso con este sistema basado en el lucro privado y que por lo tanto genera corrupción, sino que lo combate.

Que la crisis la paguen los capitalistas.

Columna publicada originalmente en la página de Nicolás del Caño en Facebook.







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