Economía

DEUDA EXTERNA

Las condiciones de Griesa para levantar las restricciones a Argentina

El juez de Nueva York, Thomas Griesa, condicionó ayer el levantamiento de las trabas que frenan el pago de la deuda reestructurada a que el país derogue las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y a que se cumpla con los acuerdos que se alcancen con holdouts hasta el 29 de febrero.

Sábado 20 de febrero de 2016 | Edición del día

A través de un escrito, el juez de Nueva York Thomas Griesa anunció ayer que repondrá el “stay” que le solicitó el gobierno argentino para que se facilite el pago de la deuda reestructurada con los acreedores que mantienen bonos en default. Condicionó esta medida a que el Congreso derogue las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y a que se cumpla con los acuerdos que se alcancen con holdouts hasta el 29 de febrero. De prosperar, el gobierno nacional estaría en las puertas de volver a emitir deuda externa y continuar con su plan de sumisión al capital imperialista.

Las agencias internacionales dieron cuenta de la decisión del magistrado norteamericano, quien ayer había recibido los fundamentos de la Argentina sobre la solicitud de que Griesa remueva el congelamiento de fondos que mantiene al país en default selectivo.

En una conclusión de dos puntos, en el primero de ellos Griesa señaló que la Argentina debe derogar "todos los obstáculos legislativos" y apuntó a las leyes Cerrojo y de Pago Soberano.

Luego impone que el país debe cumplir con los acuerdos que se alcancen con holdouts hasta el 29 de febrero. Hasta el momento se dieron a conocer acuerdos con tres grupos de acreedores por una cifra de unos 1.200 millones de dólares. En cambio, los más grandes, NML Capital y Aurelius, que en 2012 lograron una sentencia favorable para cobrar una deuda que hoy asciende a 1.750 millones de dólares, mantienen el rechazo a la oferta de la Argentina realizada el pasado 5 de febrero y consideraron la misma como un “ultimátum”, en pos de obtener aún una mayor tajada.

"El intento de los demandantes para caracterizar la propuesta como un `ultimátum´ o como un `lo tomas o lo dejas´ es falso y debe ser rechazado", había afirmado ayer por la tarde el gobierno en un documento. Este último abre así la puerta a nuevas posibilidades de acuerdo con los holdout que mejoren aún más la ya generosa oferta de 6.500 mil millones de dólares por cuanto valida hasta un 1.300 % de ganancia a los acreedores.

La decisión de Griesa de levantar el “stay” dada a conocer por la noche traslada la responsabilidad de resolver el conflicto a la Argentina, y en especial al Congreso de la Nación, que deberá abocarse a tratar el pedido del magistrado de derogar dos leyes que fueron íconos de la discusión por la reestructuración de la deuda.

"Si el Tribunal de Apelaciones devuelve el permiso a este tribunal para que le conceda de la República su petición de nulidad, los requerimientos serán levantadas de forma automática una vez cumplidas estas dos condiciones", sentenció Griesa.

El jueves 11 de febrero la Argentina le había solicitado a Griesa que deje sin efecto sus órdenes de congelamiento de fondos para comenzar a normalizar su situación financiera. El juez le dio curso al pedido y le pidió a los holdouts que fundamenten su oposición a esa medida. Los acreedores presentaron el jueves su escrito y ayer Argentina defendió su requerimiento.

En ese documento, el gobierno argentino dirigido por Mauricio Macri sostuvo que solicitó el “stay” por una necesidad de emitir deuda en dólares en el exterior, lo que significaría culminar así la vuelta a los mercados de capitales que inició su antecesor gestión kirchnerista a través del “pago serial” de la deuda.

La estrategia macrista otorga a la “carta” de la resolución del conflicto con los buitres un lugar central en su política, debido a la necesidad urgente de una entrada masiva de dólares para paliar la situación externa que está impactando en el freno de la economía local. El costo: la profundización del plan de ajuste sobre los trabajadores sobre la base de una nueva entrega al capital imperialista y el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento que, como la historia ha demostrado, significa “hambre hoy” y hambre para mañana.







Temas relacionados

Thomas Griesa   /    Economía Nacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO