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Red Internacional

Los alimentos subieron un 53,4 % en los últimos doce meses. Los salarios - lejos de recuperarse- perdieron más de un 20% desde 2015. El Gobierno plantea medidas impotentes, condenando a millones a pasar hambre. Arcor, Molinos y Ledesma se oponen al control de precios y chantajean con el desabastecimiento, pero vienen aumentando sus ganancias a costa de remarcación y bajos salarios. Te lo mostramos en esta nota.

Guadalupe BravoEconomista | @GuadaaBravo

Matías Hof@HofMatias

Martín SchabasContador Público| @MSchabas

Jueves 21 de octubre | 22:28

El Gobierno oficializó a través de la resolución 1050/2021 en el Boletín Oficial, el congelamiento de precios de 1.432 productos de consumo masivo que se retrotraen al 1 de octubre. Es un parche electoral que aplicará solo por 90 días, y que no impacta sobre la suba de precios que en el rubro de Alimentos y bebidas registró un alza de 53,4 %, en los últimos 12 meses, superando el nivel general. Y mucho más que los salarios y jubilaciones.

Esta medida, al igual que programas como “Precios Cuidados”, “Precios Máximos” y “Súper Cerca”, es impotente frente al poder de “mercado” que detentan las alimenticias, sector donde prima la concentración oligopólica. Son pocas las empresas que controlan la mayoría de la producción de alimentos, bebidas y productos de higiene personal, mira:

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Desde el Gobierno apelaron a la buena voluntad de estas empresas, repitiendo que no pretenden afectar sus millonarias ganancias, y de esta manera condenan a millones a pasar hambre. La respuesta no sorprendió, el presidente de la Cámara de Comercio -Mario Grinman- amenazó con el desabastecimiento. Arcor, Molinos y Ledesma, estamparon su firma en un documento de la COPAL que expresaba el desacuerdo con la medida oficial. Se trata de tres grandes firmas que aumentaron sus ganancias en la pandemia, veamos:

El Grupo Arcor -productor número uno en el mundo de caramelos- obtuvo ganancias en 2020 por $5.441 millones de pesos, en plena pandemia.

La buena racha de Luis Pagani, su dueño, y un empresario “ejemplo” según palabras del presidente, no se detuvo. Entre enero y junio de este año registró ventas por $ 119.796,6 millones y ganancias por $ 8.806,6 millones. En los últimos 18 meses las ganancias de Arcor sumaron más de $ 14 mil millones de pesos. Un promedio de 778 millones mensuales.

Dado que el sueldo básico mensual de un operario (de las fábricas de Arcor) es de $64.000 (en bruto), necesitaría trabajar más de 1.000 años para haber cobrado lo mismo que la empresa gana en un sólo mes. Esta equivalencia muestra la diferencia abismal entre los trabajadores y los empresarios, pero además el salario no es ganancia, ni si quiera les alcanza para llegar a fin de mes.

*Molinos Río de la Plata, la empresa fundada hace más de 100 años por Bunge & Born obtuvo una ganancia de $1.745 millones en 2020, luego de 3 años de cerrar en rojo. Esta tendencia se mantuvo en 2021, ganó $ 998 millones en el primer semestre superando lo que había registrado en el mismo período del año anterior.

Se trata de una de las empresas líderes en el “mercado”, cuenta con 2.800 trabajadores y según sostiene en su web "los productos de Molinos (fideos, yerba, harinas aceites, entre otros) tienen un peso del 23% en la canasta de almuerzos y cenas de los argentinos.”

Gregorio Perez Companc, su dueño, fue el primer argentino en participar del ranking de millonarios Forbes hace más de 25 años. Las ganancias de Molinos permitieron que el grupo familiar acumule una fortuna de 2.400 millones de dólares, en la actualidad.

*La empresa de los Blaquier, Ledesma, registró una ganancia neta de $ 5.203 millones en un año (entre mayo de 2020 y mayo 2021), considerando los resultados de las distintas empresas que controla el grupo. De esta manera la ganancia neta subió estrepitosamente un 375 % en el último ejercicio.

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Ajustar salarios, la clave del éxito empresarial

En el año 2020; Arcor logró aumentar el nivel de actividad, medida en volumen de producción, pasando de producir 1.422.772 toneladas en 2019 a 1.478.182 toneladas en 2020. Y, si bien su producción creció casi un 4%, los salarios se redujeron cerca de un 7,5% en términos reales. Es decir que se retribuyó en menor medida al personal al mismo tiempo que aumentaban la producción.

En cuanto al grupo Molinos Río de la Plata, los números de la compañía muestran el mismo fenómeno, la producción aumenta mientras que las retribuciones a los y las trabajadoras se reducen:

Ledesma no es la excepción, como señala Gastón Remy, el economista y diputado del FITU en Jujuy proscripto por la UCR y el PJ, sobre la ganancia del grupo: "estos resultados no serían posibles sin los 6.277 trabajadores y trabajadoras que Ledesma llama “colaboradores”, aunque puertas adentro no exista ningún trato colaborativo, sino la explotación laboral (...) En sueldos y jornales Ledesma declara en su balance pagar $ 9.670 millones, mientras la ganancia operativa fue de $ 3.891 millones, o sea, durante la jornada laboral por cada $ 100.000 que genera el obrero en concepto de salarios, genera a su vez $40.000 que pasan a conformar la ganancia operativa de la empresa. Ahí está la “fórmula” del éxito de toda empresa."

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El hambre no espera (medidas de fondo)

Las necesidades elementales de alimentación de millones de personas están sometidas a las ganancias de grandes empresas. Sus productos tienen un peso determinante en el costo de la canasta básica total que define el nivel de ingresos que debería tener una familia para no estar por debajo de la línea de pobreza que en septiembre fue de $70.532, confirmando una suba interanual de 49,4 % que no se revierte con el congelamiento de precios actual.

Parece chiste lo que dijo Manzur, que se trata de "Una medida que garantiza precios justos y estables para proteger y defender a los consumidores argentinos". Los precios en góndola no tienen no nada de “justos” son inalcanzables para muchos. El Gobierno pone parches, mientras la pobreza no baja del 40 %.

La inflación es un fenómeno que responde a un conjunto de causas que se retroalimentan, entre las que se puede mencionar las devaluaciones del peso, y la dolarización de tarifas de la energía y del combustible. En ese contexto complejo los empresarios aprovechan para remarcar los precios y aumentar sus ganancias a costa de las grandes mayorías.

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Ante el chantaje patronal y las decisiones impotentes del Frente de Todos, hay que tomar un camino para que el encarecimiento de la vida no siga golpeando a los sectores más vulnerables. Para controlar los precios de forma efectiva es necesaria la creación de comités de trabajadores y consumidores y la exigencia de apertura de los libros de contabilidad de todas las empresas que amenazan con desabastecer o dejar de invertir. Muchas de ellas se encuentran entre las principales fugadoras de dólares a paraísos fiscales para evadir impuestos, una práctica usual como reconfirman los Pandora Papers.

Es fundamental también recomponer los ingresos de la población mediante un aumento de emergencia de salarios y jubilaciones del 20 % para recuperar lo perdido en los últimos años y que luego se actualicen de forma automática de acuerdo a la inflación. Para esto es clave exigir a las direcciones sindicales, que dejaron pasar el ajuste de Macri y ahora el del Frente de Todos, un plan de lucha por estas demandas.

Si tenemos en cuenta que la precarización del empleo no deja de crecer y el desempleo se mantiene en niveles altos, es urgente el incremento de los montos de planes y asignaciones, otorgando un IFE de $50.000 a todos aquellos que lo soliciten. Como una medida transitoria, en el camino de pelear por el reparto de las horas de trabajo (sin baja del salario) para que haya empleo con derechos para todos.

Los trabajadores y el pueblo no pueden pagar con el hambre de sus hijos y sus familias los intereses empresariales de seguir ganando fortunas. Si los empresarios, que actúan de manera monopólica, no paran de remarcar y comienzan a desabastecer, se volverá necesario además de los comités de control que ya mencionamos, la expropiación y nacionalización de las alimenticias. Estas son algunas de las medidas que propone el Frente de Izquierda para salir de la crisis social.

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