Cultura

CHUBUT // POESÍA PARA ABRIGAR LA LUCHA

Las maestras y el frío

Como homenaje a las valientes maestras y demás trabajadores estatales de Chubut, compartimos un poema de Liliana Ancalao. Desde las entrañas de la Nación Mapuche: las mujeres y el frío.

Viernes 6 de septiembre | 20:42

las mujeres y el frío

Por Liliana Ancalao*

yo al frío lo aprendí de niña en guardapolvo

estaba oscuro

el rambler clasic de mi viejo no arrancaba

había que irse caminando hasta la escuela

cruzábamos el tiempo

los colmillos atravesándonos

la poca carne

yo era unas rodillas que dolían

decíamos qué frío

para mirar el vapor de las palabras

y estar acompañados

las mamás

todas

han pasado frío

mi mamá fue una niña que en cushamen

andaba en alpargatas por la nieve

campeando chivas

yo nací con la memoria de sus pies entumecidos

y un mal concepto de las chivas

esas tontas que se van y se pierden

y encima hay que salir a buscarlas

a la nada.

mi mamá nos abrigaba

ella es como un adentro

hay que abrigar a los hijos

el pecho

la espalda

los pies y las orejas

dicen así

y les crecen las ramas y las hojas

y defienden a los chicos del invierno

y a veces sale el sol y ellas tapando

porque los brazos se les van en vicio

y hay que sacarles

despacio

con palabras

esos gajos

pero el frío no siempre

lo sé porque esa noche en aldea epulef

dormíamos apenas

alrededor de nuestro corazón al descampado.

eufemia descansaba el purrún del camaruco

y la noche confundió su pelo corto con el pasto

era la madrugada y eufemia despertó

con la helada en el pelo

y el frío esa vez tenía boca

y se reía con nosotras

se está poniendo viejo el frío nos decían

las mujeres aprendemos

tarde

que hay un tiempo en la vida

en que hasta sin intención

vamos dejando una huella de incendio

por el barrio

ni sé por qué la perdemos

y esa tarde yo precisaba

medias de lana cruda para cruzar las calles

en las ciudades el frío

nos raspa las escamas

punza en la nuca

se vuelve más prolijo

en eso andaba y a la noche

había un hombre en mi cama

o era un niño o un muchacho

yo no quería respirar muy fuerte

tiene las manos abrigadas este hombre

entonces por qué me fui

para ver si salía a buscarme o me dejaba

a que los esqueletos de pájaros

se incrusten en mi cara

como el eco del silencio seré

si no me encuentra

por hacerme la linda

encima me da abismo

este frío

sangre azul

*Liliana Ancalao nació en 1961 en Diadema Argentina (Comodoro Rivadavia, Chubut). Es parte de la comunidad mapuche-tewelche Ñamkulawen. Publicó: Tejido con lana cruday; Mujeres a la intemperie-pu zomo wekuntu mewambos. Fue incluida en las antologías: Taller de escritores. Lenguas Indígenas de América (Temuco, Chile); La memoria iluminada. Poesía mapuche contemporánea (Málaga, España); Mamihlapinatapai; Poesía de mujeres mapuche, selknam y yámana; Escribir en la muralla, poesía política mapuche y “Kümedungun/kümewirin Antología poética de mujeres mapuche siglos XX–XXI” (Santiago de Chile).

VIDEO: Lectura de Liliana Ancalao

Lectura de poemas en el Planetario Municipal, en el Jardín Botánico, en la Casa de la Música y en el Teatro Carlos Vieco del Cerro Nutibara, en el 24 Festival Internacional de Poesía de Medellín, julio de 2014.

Además, en este número de LIDteratura:

Segunda noche: un relato sobre una noche de desencuentro en Buenos Aires, en vísperas de un paro general.

Ulises: viaje al interior de un aserradero y los mitos sobre un obrero silencioso apodado “El poeta”.

Rara: un viaje introspectivo de cuestionamientos y desamor: reseña de la primera novela de Natalia Zito.

La bruja Anne Sexton camina sola a la hoguera: a propósito de una autora "confesional" que se abrió paso desde un diagnóstico de locura hacia la poesía







Temas relacionados

LIDteratura   /    Chubut    /    Poesía   /    Literatura   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO