OPINIÓN

Lo que dejan doce años de gobierno de Alperovich

Luego de tres periodos en la gobernación, José Alperovich se retira con un importante caudal de votos pero con un PJ dividido y el creciente deterioro de las condiciones sociales. Los momentos claves del Alperovich y las posibilidades de la Izquierda.

Juan Luis Véliz

Dirigente de la agrupación Marrón Docente y del PTS-FIT U

Sábado 22 de agosto de 2015 | Edición del día

Este domingo se elegirá al reemplazante de José Alperovich, quien gobernara Tucumán durante los últimos 12 años. Procedente de la UCR, manejó la estratégica Comisión de Hacienda en la Legislatura durante el gobierno del genocida Domingo Bussi. Su sucesor, el peronista Julio Miranda lo nombró Ministro de Economía para tener relaciones con el gobierno de De La Rúa. A pesar de estallar la crisis de la desnutrición, entre Duhalde y Miranda lo designaron como candidato a gobernador para las elecciones de 2003.

Alperovich asumió cuando los signos económicos comenzaban a mejorar, previa devaluación asimétrica y una masa de desocupados dispuesta a ser contratada como mano de obra barata. Durante su gobierno se beneficiaron importantes sectores económicos, principalmente por la devaluación y la disponibilidad de una gran masa de desocupados que fueron utilizados como mano de obra barata en las principales ramas de la economía. Así se desarrolló el boom del citrus, el arándano y se reactivó la industria textil y azucarera. Durante estos doce años el empresariado mantuvo su principal conquista, siendo Tucumán la provincia con salario promedio más bajo del país, luego de Santiago del Estero. Además, mantiene 60 mil puestos de trabajo temporario que deben migrar entre 4 y 6 meses al año a otras provincias en busca de trabajo, siendo uno de los mayores reservorios de mano de obra barata del país.

En la construcción fue quizás la máxima expresión de desarrollo desigual de la provincia. Durante el alperovichismo se construyeron más edificios que durante los 50 años previos. Más de 300 edificios sólo dentro del casco céntrico y florecieron decenas de countries y barrios privados. Mientras tanto, el déficit habitacional alcanza a 100 mil familias en toda la provincia. Durante la última inundación se desplomaron 11 puentes y desbordaron los diques. No casualmente el actual presidente de la Federación Económica de Tucumán y de la Cámara de la Construcción, Pedro Omodeo, apoya a ambos candidatos en disputa.

Las grandes crisis durante el alperovichismo

9 de Julio de 2004: A pocos meses de asumir, comenzó a crujir la interna del PJ local, que derivó en un paro de estatales y movilización que impidió que el presidente Néstor Kirchner pueda realizar su discurso en Plaza Independencia. Sin embargo Alperovich salió fortalecido, se alineó con Kirchner y ambos derrotaron a Duhalde y Miranda. A partir de ese momento, el gobernador comenzó a aglutinar apoyos de diversos sectores sociales. Como empresario reconocido y dirigente radical conservador logró el apoyo de la mayor parte del espectro bussista (con el “pase” de varios dirigentes de Fuerza Republicana), y como aliado del kirchnerismo logró apoyo del PJ y una base de centroizquierda.

Paulina Lebbos: La segunda gran crisis del gobierno se dio conjuntamente mientras se desarrollaba la reforma de la constitucional en febrero de 2006, con la desaparición primero y con el encuentro del cuerpo de la joven estudiante Paulina Lebbos. Desde ese momento se desarrolló una gran maquinaria de encubrimiento (por el que fueron condenados o están procesados personal policial), por el que terminó renunciando el secretario de DDHH, Bernardo Lobo Bugueau, y el padre de Paulina, Alberto Lebbos, quien era secretario de la Juventud. Desde 2006, todos los martes, Alberto Lebbos marcha alrededor de la Plaza Independencia junto a los Familiares Víctimas de la Impunidad.

Autoconvocados de la Salud: Junto con la crisis de la 125, emergió en Tucumán uno de los conflictos más importantes del alperovichismo. Comenzó con la protesta de un grupo de médicos que rechazaban el acuerdo paritario de ATSA y luego de la muerte de dos enfermeras por la Gripe A, irrumpieron en la provincia los Autoconvocados de la Salud con movilizaciones que superaban la decena de miles y medidas de fuerza durante casi 90 días. El conflicto termino en un triunfo, con aumentos salariales superiores a la paritaria firmada por la burocracia y el pase a planta permanente de más de 3 mil trabajadores.

El fallo “Marita” y la emergencia de la juventud: A fines de 2012, la justicia local dictamino la absolución de los acusados del secuestro de Marita Verón, generando una importante movilización e indignación generalizada. Durante 2013, y frente al abuso de dos jóvenes estudiantes, se desarrollaron tomas de facultades e importantes movilizaciones en las que se denunciaba la complicidad policial y se planteaba el boleto educativo gratuito.

Las inundaciones: si Alperovich se ufanaba de algo era de de “sus obras”. Las lluvias de principios de 2015 tiraron por la borda ese mito. Miles de familias evacuadas y el destrozo de la infraestructura vial provincial, dieron cuenta de la inexistencia de obras estratégicas y de que la mayor obra realizada durante su gobierno fue el desmonte. El declive del gobierno que había sabido ser socialmente “hegemónico” se expresó en la frase de Beatriz Rojkés de Alperovich a una víctima de la inundación a quien lo calificó de “animal” y “vago de miércoles”.

Este 23 de Agosto se elegirá a quien finalmente suceda a Alperovich, quien está impedido de una nueva re-reelección. Deja una provincia que desde el punto de vista estructural es similar a cómo la recibió, con un régimen político podrido basado en la impunidad, con índices de pobreza que alcanzan a casi la mitad de la población, con niveles de desocupación crecientes y que en la juventud supera holgadamente las dos cifras.

Por otra parte, la izquierda que fue parte de los diversos procesos de lucha en estos doce años, viene creciendo en influencia sindical y política. Desde la conformación del PTS a fines de 2004, fuimos aportando a ese desarrollo tanto en el movimiento estudiantil, la organización de mujeres y el movimiento obrero. El triunfo de la Lista 1A en las elecciones internas en las PASO muestran al interior de la izquierda, el potencial de esas nuevas fuerzas en el plano político. Nuestro desafío ahora está en conquistar bancas en la Legislatura y el Concejo de Deliberantes de la Capital para sumarle a esas fuerzas, tribunos que potencien su voz y organización.







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