Política

PALABRA DE WERKEN (I)

Los DIU de Benetton

Tres voceros de la Pu Lof de Cushamen viajaron a Buenos Aires para relatar la historia y el presente de su pueblo. Benetton y todo un Estado a su servicio.

Adriana Meyer

Periodista

Domingo 10 de septiembre | 11:56

Foto Resumen Latinoamericano

“Los doctores que mandaba el empresario Benetton le entregaban anticonceptivos a nuestras…”. Sergio Nahuelquir se quiebra, baja la mirada y en esa pausa de su relato se pasa la mano por los ojos. “Newen peñi, newen (fuerza)”, le dicen los otros werken (voceros de la comunidad) mientras lo palmean para que pueda reponerse y seguir hablando.

“Le entregaban anticonceptivos a nuestras mujeres para que no tuvieran hijos, todas esas cosas pasaron y pasan en Cushamen. Ésta es nuestra historia, lo que nos ha hecho mal al mapuche en toda la Comarca. Estamos denunciando que cuando hay discriminación los que más sufrimos somos nosotros. Se ha encargado bien de hacer ese trabajo el Estado represor de Chubut”, completa.

Y al rato pasa del dolor a la bronca. “Nos preguntan mil veces si vimos, si no vimos. Si te estoy diciendo que a Santiago Maldonado se lo llevó la Gendarmería ¿por qué no me creés? Así, tenemos que luchar con los organismos estatales y cierta prensa, por eso venimos a contarles en persona nuestra realidad”, dice.

En su condición de voceros los tres recorrieron las vertiginosas calles porteñas sin perder su hablar pausado. Con base en el recuperado hotel Bauen Daniel Loncon, Fernando Jones Huala y Sergio Nahuelquir participaron también de una charla organizada por el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y un rato antes dialogaron con La Izquierda Diario sobre el contexto histórico en que fue desaparecido Santiago Maldonado, los otros desaparecidos de Chubut y el origen de la violencia represiva. Las palabras de los werken describen otros métodos para la misma conquista al desierto.

El Estado de Benetton

Nahuelquir se presenta en mapuche y explica todo su árbol genealógico para que “los pseudomapuches no salgan a decir que nosotros no somos de Cushamen”. Luego se pregunta quién es realmente extranjero, teniendo en cuenta que ellos tienen sobre sus espaldas “14 mil años de historia”. Y cuenta que son “mapuches tehuelches, Ñancuche Nahuelquir fue mi tatarabuelo, llegó y se casó con una tehuelche, así que todos somos de la misma rama”.

El werken lamenta que haya dos cosas que los hicieron pelear, la religión (evangélica) y la política partidaria. “Estamos totalmente empobrecidos en Cushamen, se ha sobreexplotado la zona, los arroyos se han escondido debajo de la tierra y el ganado no tiene nada para comer, nos quedamos sin nuestros remedios naturales. Por eso nuestra necesidad de recuperar el territorio, de un lado del alambre estéril y del otro fértil, y ese lado es de Benetton”, describe.

“El intendente de El Maitén le agradeció a ese empresario su aporte para pagar el aguinaldo municipal y en enero, durante la anterior represión de la Gendarmería, se alojó en el gimnasio que había donado Benetton para la comunidad, y también les dio el catering. Parece que el Estado no tiene plata para socorrer a una familia nuestra que quedó atrapada en la nieve más de una semana pero para mover sus fuerzas represivas sí la tiene. Los políticos en lugar de llevar comida le llevan alcohol a la gente. Crecí bajo el miedo al patrón, al uniformado, a la autoridad política. Pero ya no más, no más de abuelos que desconocen a los nietos que recuperaron el territorio. No somos terroristas, somos seres humanos”, agrega.

El werken dice que el tren La Trochita se dejó de usar hace casi tres décadas, sus vías cruzan la comunidad. La estación Leleque quedó dentro del campo de Benetton y allí funciona una escuela donde pretendieron sacar toda la matrícula escolar. Una investigación de los periodistas Sebastián Hacher y Hernán Scandizzo, publicada en Indymedia en 2003, describe los mismos hechos que narra Nahuelquir, además de la compra de una provincia entera, los desalojos, el desvío de ríos y caminos y el alambrado de tierras fiscales y reservas indígenas.

El proyecto turístico del empresario italiano y la provincia de Chubut era reflotar un trayecto de La Trochita, entre El Maitén y Leleque. “Claro que para llevarlo adelante tenían una pequeña dificultad, un ‘trámite’ como lo llama Miguel Mateo, coordinador general del tren; son los casi cincuenta niños que con sus madres viven en la estación de trenes de Leleque y la escuela a la que concurren ellos e incluso los hijos de los peones de Benetton”, escribió Hacher.

Ya entonces la situación del paraje Leleque era crítica, para conseguir agua había que saltar un alambrado de Benetton, no había gas ni puesto sanitario porque, según los pobladores, la estancia se opuso. A cambio, enviaba un médico que iba una vez por mes. “A pesar de la desatención, o quizás como parte de ella, todas las mujeres del lugar recibieron gratuitamente y tienen colocado el DIU, el Dispositivo Intra Uterino que impide que puedan quedar embarazadas nuevamente”, dice la nota, reproducida también por un portal de difusión de la comunidad mapuche hacia el exterior.

En ese momento, la directora de la escuela 90 de Leleque confesaba con angustia que no sabía qué iba a pasar al año siguiente, porque las familias eran presionadas para que se fueran. “La escuela está ubicada en el centro de la estancia Benetton. Aislada, dentro de la propiedad privada, una escuela pública para niños mapuches, privados de todo”, escribió el año pasado Horacio Cecchi en Página|12.

Casualmente, o no, el mismo día de la represión en Cushamen el último 1° de agosto se produjo el incendio intencional de la estación Bruno Thomae, cerca de El Maitén, en ese mismo circuito turístico. El gobierno de Chubut acusó a la ya famosa RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), pero Nahuelquir cuenta que los panfletos que aparecieron estaban hechos con impresora láser. Según los medios locales, el gobernador Mario Das Neves se comunicó esa misma noche, cuando la noticia de la desaparición de Santiago Maldonado ya era pública, con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. ¿Habrán hablado de la estación o del desaparecido?


Sergio Nahuelquir, Daniel Loncon y Fernando Jones Huala (Enfoque Rojo)

Unidos para enfrentar a United

“Allá se repite el dicho ‘vendieron la tierra con los indios adentro’”, dice Loncon, miembro de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, a modo de síntesis. En tanto, Jones Huala afirma que “este gobierno va con todo, la excusa ahora son los mapuches pero hace tiempo está atacando a los trabajadores, a los docentes y ahora directamente a la prensa. Es algo muy grave y tenemos que seguir viendo la forma de defendernos entre todos porque ellos están unidos, a los sectores que estamos siendo atacados nos falta buscar los puntos en común y si existen vínculos seguir profundizándolos, es la única opción que tenemos”.

Al rato define que su objetivo es “contar la verdadera historia de los pueblos originarios porque el escenario actual en el que estamos sometidos es consecuencia de esa historia escrita por los vencedores, los que avanzaron militarmente sobre los territorios de los pueblos preexistentes”, e invita a que se acerquen a Cushamen para escuchar los relatos del despojo y la colonización “que aún no termina, es una constante, incluso el tema de las desapariciones forzadas, gatillo fácil y torturas, algo que no se conoce y que los medios de la zona callan”.

Fernando es uno de los hermanos del lonko Facundo Jones Huala, detenido desde el 27 de junio en Esquel y a punto de ser juzgado en un segundo de juicio de extradición, que en un reciente comunicado calificó de ilegal, y en el cual reiteró que la comunidad mapuche en Resistencia de Cushamen se alinea con el MAP (Movimiento Mapuche Autónomo del Puelmapu) “en defensa y ejercicio de nuestros derechos políticos y territoriales, propuestas a las que ataca el poder winka capitalista en su ansia de dominación y destrucción de nuestros Pueblos y territorios”.

Leé también Habla Jones Huala: “Decir que somos terroristas es de ignorantes o de terratenientes”

Para Fernando, “el contexto en el que desapareció Santiago Maldonado da pie para denunciar esta violencia política e institucional histórica que sufrimos el conjunto de los pueblos originarios, están atacando una cultura y una forma de vida”.

Daniel Loncon no usa vincha ni poncho sino campera de cuero, y se recibió en Comodoro Rivadavia de licenciado en Trabajo Social por la Universidad Nacional de la Patagonia. “No podemos dejar de contextualizar la desaparición de Santiago Maldonado en el marco de una protesta en territorio mapuche, al cumplirse un mes de la prisión política de nuestro lonko Facundo Jones Huala, lo que consideramos una emboscada judicial porque días previos se había reunido el Presidente con la presidenta de Chile, según la ministra Bullrich la preocupación por la seguridad interna”.

El vocero de la comunidad agrega que “el tema mapuche para ellos es una preocupación para la nación. Desde el primer día estuvieron los testimonios de los mapuches y siguen sin ser tenidos en cuenta, en un programa de televisión un panelista nos quería negar eso. Venimos de Cushamen, conocemos la región. El nivel de ninguneo que vimos de Lanata con el lonko (Facundo Jones Huala) existe en algunos operadores mediáticos para ningunear a la comunidad.

Hubo espionaje ilegal en la zona, hay un agente de la AFI y dos fiscales procesados por eso. Lo que acá en Capital Federal es novedad lamentablemente para nosotros no lo es. Pero nos es muy difícil ponerlo en evidencia. Parece que todo pasa allá en el sur, donde son todos indios, me han preguntado por mi atuendo, si viajo en subte o uso tarjeta de crédito”.

¿Y cuál es el tema de fondo?

  •  El tema de la tierra, la esencia de todo el problema. Y empieza desde mucho antes que el 2015. Hubo una serie sistemática de despojos. La ley 26.160 surge en 2006 como una norma operativa y de emergencia en función de los desalojos que había, porque era tanta la presión social que el gobierno sacó esa ley con dos artículos: frenar los desalojos y desapoderamientos territoriales de los pueblos indígenas, el segundo mandaba a hacer un relevamiento técnico, jurídico y catastral. Es por plazos y hay muchos intereses cruzados al respecto. Soy parte del equipo que hizo el relevamiento y la implementación de esa ley, pero en paralelo nos declarábamos en juicio por el desalojo de las comunidades. La comunidad de Vuelta del Río, que está pegada a la Pu Lof, tuvo un desalojo ya en 1963 y en 2003 hubo otro igual.

    ¿Es decir que antes de este reciente proceso de recuperación por parte de ustedes ya los estaban desalojando en forma sistemática?

  •  Así es. Hace poco cuando hubo esa acción en la Casa de Chubut, acá en Capital Federal, se hablaba de violencia, pero discutamos ese concepto porque acá hay una violencia fundacional que hizo el Estado. Olvidarse de eso es como decir nos olvidamos de Malvinas, de los desaparecidos. En enero Ivana Huenelaf estuvo desaparecida, golpeada, y detenida en condiciones inhumanas. Tuvieron que soportar que el fiscal recorriera la comisaría de El Maitén, y ellos le gritaban porque reconocieron su voz, y no los fue a ver.

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    También estuvo incomunicado dos días en Gendarmería Ariel Garzi

  •  Sí, el testigo protegido cuya identidad reveló la ministra de inseguridad por cadena nacional. Hay varias causas iniciadas por esa y otras represiones, pero no avanzan. Hay en la comunidad unas veinte personas procesadas, está militarizado el territorio, algo que venimos denunciando sin ser escuchados. Los gimnasios de El Maitén donde antes jugaban los chicos hoy es la base de operaciones de los gendarmes. Ese acoso permanente, esa violencia simbólica de tener uniformados recorriendo en forma permanente, hay más uniformados que pueblo. Pero como decía Weber, como tienen el monopolio de la violencia legítima nadie puede decirles lo contrario. El proceso de criminalización y judicialización de los miembros del Pu Lof fue cambiando la carátula. Las primeras acusaciones eran por usurpación territorial, pero como eran delitos excarcelables empezaron a agregarle abigeato.

    ¿El 1 de agosto había una decisión de matar un mapuche?

  •  Totalmente, no nos cabe ninguna duda. Tenemos evidencia clara, por todo lo que viene sucediendo. Si el desaparecido hubiese sido mapuche no habría tenido esta trascendencia, y no hubiera habido 250 mil personas en la plaza. No es una acusación, simplemente ya lo vivimos. Tenemos el caso de los hermanos Calfullanca, de Luciano González desaparecido tras la militarización que hizo el GEOP en Corcovado, y la cantidad de casos en que un peñi nuestro muere en circunstancias dudosas, se cae al río y se ahoga, o estaban borrachos y se apuñalaron, pero detrás de ellos había una disputa territorial, un campo que tiene ríos y riquezas naturales. Es la segunda conquista.

    En la edición de mañana, la segunda parte de la conversación con los tres werken de la comunidad mapuche






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