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Motomel y Macri en guerra contra los trabajadores

150 despidos en La Emilia y San Nicolás. Una empresa que precariza empleo desde su fundación. El rol de la oposición peronista y la UOM, lejos de las tareas necesarias.

Hugo Sivori

Trabajador Siderar

Sábado 19 de mayo de 2018 | 10:53

Las patronales y el gobierno nos declararon la guerra. El pasado miércoles por la mañana se conmovía toda la comunidad de San Nicolás y La Emilia. En Motomel, la patronal de los Meller tomó la decisión de desprenderse de 150 trabajadores y sus familias, literalmente dejándolos en la calle. Es casi un tercio de su plantel.

Esta patronal negrera viene implementando desde hace años medidas favorables a sus fabulosas ganancias, como la flexibilización con ritmos brutales de producción que llevan a un alto porcentaje de trabajadores con discapacidad, hernias de disco, tendinitis. Ritmos infernales de una moto cada menos se 1 minuto y medio dejan secuelas sobre los que llaman “los rotos”. Progresivamente ante esta situación, esta patronal conseguía ventajas para desprenderse como material descartable, de trabajadores que ya no “rendían”. La modalidad “frecuente y normal” de contratación basura, por un mes, era parte del avance en pleno gobierno kirchnerista.

Los salarios que apenas llegan a los 11 mil pesos para una jornada laboral de 9 horas son el común denominador no sólo en Motomel si no además en el resto de las industrias de la zona, sin transporte, refrigerios ni vestuarios. Matarse para vivir.

¿Y la UOM? ¿Y el PJ?

Los últimos 150 despidos, con promesas de reincorporar, son un salto que brinda esta patronal para el primer ensayo de reforma laboral, impulsada por el gobierno de Macri y acompañada por gobernadores y legisladores del PJ y el visto bueno de la conducción de la UOM.

Esta reforma incluye pasantías, que son una tentación grande de mano de obra gratuita, como también el descuento compulsivo para las futuras indemnizaciones: autofinanciarse los despidos.

Fabian Gigli, el encargado por UOM de garantizar esta explotación, solo actúa como vocero y transmite la resignación de poder conseguir una “decorosa indemnización” porque “esto es así”. Su tradición se forjó como dirigente de la ya desaparecida fábrica de ruedas y llantas Protto, lo que le valió para tomar cargo en las pequeñas industrias de la zona como socio menor de las patronales que negrean y hambrean a miles de jóvenes trabajadores.

Herencia de precarización

Las condiciones inmejorables para esta patronal, es la mejor herencia del gobierno kirchnerista en su política de “generación de empleo”. Dejó sentadas las condiciones para que el gobierno de Macri avance en el aval a través de la ley de reforma laboral exigida por el FMI como parte de los acuerdos por recibir líneas de crédito.

Los partidos patronales como Unidad Ciudadana, que cuenta con concejales, no tomaron una sola medida para enfrentar estos despidos ni para exigir un paro nacional a los sindicatos para pararles la mano al plan del gobierno, las patronales y el FMI. Y eso que uno de los concejales de UC es dirigente de la UOM local. Misma situación es la del Frente Renovador, el otro bloque opositor en el Concejo Deliberante, donde también hay dirigentes metalúrgicos.

Se puede ganar. ¡Todos adentro en Motomel!

Los trabajadores no podemos confiar en las expectativas y promesas de volver a reingresar en un mes, seguramente sobre peores condiciones y sólo algunos puestos de trabajo, desprendiéndose del resto. Desde hace un mes la líneas de armados de bicicletas se encontraba paralizada, y la promesa de reactivarla en un mes es una demostración de que el objetivo es el reingreso en nuevas condiciones.

Debemos derrotar el plan impulsado por el gobierno de Macri confiando en nuestras propias fuerzas. La reincorporación de los 171 trabajadores mineros y la lucha de los aceiteros por los despidos en Cargill muestran el camino.

Debemos exigir asambleas en cada lugar de trabajo para brindar solidaridad ante este nuevo ataque que preanuncia lo que se viene, y exigirle a las centrales sindicales un paro nacional contra los despidos, los tarifazos, contra el FMI y por el no pago de la deuda externa. La UOM en San Nicolás tiene la obligación de llamar a asambleas abiertas en las puertas de la fábrica para votar un plan de lucha por la efectivización y reincorporación de los despedidos en MOTOMEL. Serían los primeros pasos para prepararnos y poner un freno.

Llamamos a los compañeros a compartir actividades para impulsar la más amplia solidaridad de todos los sectores. SUTEBA, ATE, CTA y demás gremios que dicen enfrentar el ajuste deben estar a la cabeza de la convocatoria.







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