UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN

Murió el exrector Marigliano: ¿lamentamos su pérdida o su impunidad?

Reproducimos un texto enviado a raíz de la muerte de quien fuera rector entre 1998 y 2006, y el homenaje que recibió por la UNT.

Martes 10 de mayo de 2016 | Edición del día

Los argentinos tenemos esa extraña tendencia a interpretar que la condición de muertos lleva implícita la cláusula que indica que si nos acordamos del sujeto, debemos decir de él, sólo cosas buenas. El tema resulta un tanto complicado cuando pasan a la luz que no tiene fin, personajes a los cuales la historia nunca los absolverá. Eso pienso cuando recuerdo al ex rector de la UNT, Mario Alberto Marigliano. Podría decir que de oficio fue uno de los mayores dilapidadores del presupuesto de nuestra Universidad mientras fue Rector.

No tengo muy claros los méritos académicos el CPN. Marigliano. Quizás por mi formación en un área totalmente distante de las Ciencias Económicas, pero lo que sí recuerdo con claridad que su llegada a ser funcionario de la primera línea de la Universidad, fue a partir de ser Secretario de Hacienda en la intendencia del Dr. Rubén Chebaia, allá por el 83, cuando los radicales estaban convencidos de ser los “herederos de la Reforma”.

En la Asamblea Universitaria que lo ungió como rector, fue la primera vez en mi vida universitaria que ví el Centro Cultural Eugenio Flavio Virla absolutamente “copado” por patotas que impedían el paso tanto a asambleístas como a todos los universitarios que esperaban ansiosos esa “fiesta de la democracia y el reformismo”. Fui testigo de lo que se rumoreaba –que se pagaban los votos– era verdad. Y lo hacían a la vista de todos. Muchos asambleístas se ufanaban de los dineros que recibían de manos de los emisarios del flamante rector “electo”.

A partir de esto, puedo hacer una lista, que seguramente muchos recordarán, tanto o mejor que yo, como “los logros del mariglianato”, que pasa a la inmortalidad con una serie importante de acciones universitarias:

Un vertiginoso aumento de cargos en el Rectorado, se crea un número importante de nuevas secretarías, sub-secretarías, direcciones, sub direcciones. Estos cargos rápidamente se replicaron hacia el interior de, las por entonces, 12 unidades académicas.

Un manejo oscurantista del presupuesto

Los informes de presupuestarios eran entregados el mismo día de la reunión del Consejo Superior, con el propósito de que se aprueben sin ninguna discusión u oposición.

El faltante de fondos no es un tema solo de la actual gestión. Ya en el 2000 se desconocía el destino de 11 millones de pesos (en el 1 a 1), surgidos a partir de la decisión unilateral de Marigliano de aportar sólo el 4 % de los aportes previsionales, y el 7% que no aportaba iba a una cuenta, por si la AFIP pedía esos fondos en algún momento. Hasta ahora, no se sabe qué pasó con esto.

Un argumento favorito de las autoridades es decir que la mayoría del presupuesto se les va en sueldo. Es cierto, en la gestión de Marigliano el 90% del total del presupuesto se utilizaba en salarios. Pero éstos no eran salarios docentes, ya que de ese 90% destinado a sueldos, un 75 % era para salarios que dependían del Rectorado, ámbito que obviamente, no tiene actividad docente ni de investigación. Como contracara, desde el gremio docente se tuvo que mandar varias cartas documentos para que se paguen los sueldos en tiempo y forma.

Como corolario aparecen las “Banelco” para los estudiantes de agrupaciones afines a él, que estaban representadas por la Franja Morada y otras de las más variadas gamas del liberalismo.

Canal 10 y la Obra Social

En el mariglianato se incrementó significativamente la propaganda del Gobierno provincial en el Canal 10. Pero esto no es todo. El ex rector –amigo de Alperovich y Carbonell (ambos fueron senadores provinciales) intentaban proyectos para ser la “pata privada” del Canal 10 por aquellas épocas. En el 2000, un capital privado trata de comprar un paquete accionario en el Canal. Los pedidos de informes sobre estas operaciones fueron respondidas con amenazas y aprietes, un método característico para lidiar con sus opositores. Por su puesto, nunca se supo nada.

También fue intervenida ASUNT, la obra social de la UNT. El interventor designado fue su colega Rodolfo Sucar, socialista de palabra, capitalista en la acción. Este señor es uno de los mejores alumnos que tuvo el ex¬ rector. Y de una u otra manera contribuyó al actual vaciamiento que viene sufriendo nuestra obra social. Y como premio continúa siendo el Director de Presupuesto de la UNT.

Podemos agregar que comienzan a tercerizarse algunos servicios como, por ejemplo, la limpieza del Teatro Alberdi.

***

No creo equivocarme al sostener que Margliano fue uno de los principales responsables políticos de esta herencia de degradación y caída libre en la que se encuentra la ya centenaria casa de J. B. Terán.

Las razones de esta carta anónima es porque antes, durante y después de Marigliano desde el Rectorado y los decanatos se utiliza la billetera para comprar voluntades y el látigo para quienes no se dejan comprar. El látigo muchas veces es realizar expedientes, concursos y resoluciones para favorecer a los mismos de siempre.

Creo que los trabajadores docentes, los estudiantes, los no docentes de la UNT debemos repudiar el acto de homenaje que la gestión de una de sus discípulas y actual rectora, Alicia Bardón, le realizó en la sede del Rectorado. La ADIUNT debería encabezar este repudio.

Y la crisis tan profunda que atraviesa la UNT, nos muestra claramente la continuidad política de la actual gestión universitaria.







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