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Neuquén: reforma política y luchas sociales

Ayer tomó estado parlamentario el proyecto de reforma política presentado por el ejecutivo provincial. Ceramistas y estatales ganaron las calles y hoy vuelven a movilizarse.

Jueves 28 de julio de 2016 | Edición del día

El gobernador del MPN Omar Gutiérrez tiene un objetivo para el segundo semestre: derogar la actual legislación electoral de la provincia y reemplazarla por una nueva, presentada durante el receso invernal en la Legislatura. Este proyecto fue acompañado por otro que plantea eliminar de la publicidad oficial toda referencia al nombre e imagen del gobernador.

De una gran “reforma política” anunciada por el gobernador cuando asumió el 10 de diciembre pasado pasó a una más moderada reforma electoral, cuyo objetivo central es la eliminación de las colectoras y listas espejo. Este artilugio que permite la actual ley electoral (la Ley 165) fue aprovechado durante años por el partido provincial para sumar diputados aliados y obtener mayoría automática en la Legislatura, pero en las últimas elecciones fue aprovechado por la oposición (PJ-FpV, Cambiemos, FR), perdiendo el MPN la mayoría automática en las Comisiones y debiendo abrir la negociación con otras fuerzas para la mayoría legislativa. El otro objetivo es establecer la Boleta Única Electrónica en reemplazo de la actual boleta de papel.

Los partidos de la oposición patronal, como el PJ-FpV y Cambiemos (en su doble rol de opositor y aliado a la vez), manifestaron su oposición a esta reforma, o mejor dicho, marcaron los límites que le ven. Su intención, en especial del PJ, es establecer unas elecciones primarias iguales a las PASO creadas por el kirchnerismo nacionalmente, e implementar el balotaje en caso de que la fuerza más votada no supere el 45% o, superando el 40%, no le saque más del 10% de diferencia al segundo candidato más votado.

Desde la izquierda, el diputado Raúl Godoy rechazó esta reforma, asegurando que la sola eliminación de las listas colectoras y espejo, rechazadas siempre por la izquierda, “no significa una verdadera reforma política para democratizar la participación electoral ni terminar con el carrerismo político. Por ejemplo, se mantienen en pie todos los privilegios de diputados y funcionarios, como sus sueldos millonarios y jubilaciones especiales.” También rechazó los planteos de la oposición, asegurando que las PASO significan la injerencia del Estado en la vida interna de los partidos políticos de trabajadores y que el balotaje es un intento de otorgar una falsa legitimidad al ganador.

Lucha de clases

Mientras Gutiérrez y el MPN ponen sus fichas en la tan anunciada “reforma política”, la provincia atraviesa una situación cruzada por la incertidumbre del futuro de Vaca Muerta, el golpe de los tarifazos al bolsillo de los sectores populares, los reclamos del pueblo mapuche contra el avasallamiento de sus territorios, y luchas de trabajadores por sus reclamos. Esta semana fueron los ceramistas en defensa de las gestiones obreras y los puestos de trabajo, y los estatales por aumento salarial, quienes marcaron parte de la agenda política provincial.

El MPN viene apostando a la paz social con los grandes sindicatos de la CGT, empezando por el de petroleros que nunca pasó de las amenazas de paro a los hechos, y con la CTA, que en el mejor de los casos hace acciones aisladas para negociar por sector, pero se niega a unificar un solo reclamo. Sin embargo, el impacto de los tarifazos y la inflación vienen generando cada vez más malestar social, que impacta en el ánimo de los trabajadores que, aunque prime la pasividad, son una presión para estos dirigentes. Hoy, al igual que ayer, ceramistas y estatales estarán en la calle, realizando cortes en rutas y calles de la provincia, mostrando en plena temporada turística la otra cara de la provincia, la de la lucha de clases que Gutiérrez no parecía tener en los planes del segundo semestre.







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