Cultura

ESTRENO DOCUMENTAL // DESPUÉS DE SARMIENTO

Puesta en abismo de la educación pública

Una reseña sobre el documental "Después de Sarmiento", de Francisco Márquez, que se estreno hoy en el Cine Gaumont de la Ciudad de Buenos Aires.

Claudio Remedi

Documentalista

Jueves 10 de septiembre de 2015 | Edición del día

Hay documentales que no se nutren de la entrevista como técnica ni con la voz en off como recurso. Hay documentales que privilegian la puesta en imagen de lo que sucede, sin ánimo de intervenir, sin ánimo de dirigir las acciones de los participantes. Es el caso de la película de Francisco Márquez, Después de Sarmiento, que introduce su capacidad de observación en el interior de una escuela secundaria de la Ciudad de Buenos Aires, el Colegio Domingo Faustino Sarmiento.

La modalidad elegida por Márquez nos permite compartir la cotidianeidad de estudiantes y docentes, con una imagen cercana, pura, donde poco a poco nos vamos haciendo partícipes de pequeñas hechos que constituyen grandes metáforas.
El registro de las clases donde se discute el valor del trabajo, se debate sobre las drogas, o la escena donde un antigua promoción de egresados visita la escuela; da cuenta de la desarticulación social que progresivamente -desde la dictadura, pasando por el menemismo y a la actualidad- estableció un correlato de falta de horizontes de expectativas, relatividad de los valores tradicionalmente estatuidos, desarticulación social.

Por ello el título del film, por ello la ruptura que nos da esta representación, tan lejos de las ficciones donde la escuela se establece como una escenografía donde los dramas se dirimen entre nerds y populares. En el documental de Márquez no hay nada de eso, al contrario, se respira una atmósfera de ausencia de políticas, de proyectos de Estado, que hagan frente a lo que viven distintos sectores de nuestro pueblo, que abrigan la desocupación crónica como oficio.

En ese contexto el documental registra el germen de una nueva juventud con muchas contradicciones, pero que a la larga ve más allá de sus objetos del deseo inmediatos, como ser las zapatillas o el celular. La conformación de un centro de estudiantes y la organización en torno a rebatir las políticas regresivas del gobierno de Macri, son parte del relato y se vivencian con intensidad y frescura.
Párrafo aparte merecen los docentes, sus debates en torno a definir el rol de la escuela (¿contención o formación?); el acompañamiento y la necesidad de establecer –a como de lugar- una perspectiva crítica de la educación, los pone en el lugar de activistas y pensadores con ánimos de transformar a través de la educación, tratando de romper las limitaciones propias de nuestro momento histórico.

Sarmiento está. Omnipresente. Resignificado. Fui testigo de cómo en el último 12 de octubre prudentemente no se cantó su himno en varias escuelas, ya que su posición estigmatizante para con los indios no aportó precisamente un encuentro entre culturas. En el afiche de la película Sarmiento aparece con gorra y auriculares. Quizás nos invite a ver y a escuchar pues, una nueva resignificación.

Funciones:
A las 11:50hs y 20:10hs, en el Cine Gaumont, Av. Rivadavia 1635, Caba.







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