Cultura

CATAMARCA// EDUCACIÓN

Roque Córdoba: “Los chicos de acá son tontos, no te van a entender nada”

Escándalo en la Primera convocatoria a concursos de cargos en el Instituto Superior de Arte y Comunicación (ISAC – CATAMARCA) por los dichos de Roque Cordoba. Una discusión de Forma y Contenido.

Viernes 25 de marzo de 2016 | Edición del día

Desde principios de Marzo la Dirección de Educación Superior ha comenzado el proceso de concursos para la cobertura de interinatos y suplencias del ciclo de Marzo 2016.

Este proceso, que debería ser un acto público y transparente, que promueva la excelencia académica y el fortalecimiento de la institución de educación artística más importante de la provincia, lamentablemente se ha transformado en su contrario. Tanto en su forma como en su contenido, la Dirección de Educación Superior ha demostrado una conducta ilegal e improcedente, incapaz de responder a las necesidades de la creciente matrícula y las ambiciones de los cientos de alumnos que se vuelcan a esta casa de estudios.

Por la forma

Los concursos fueron llamados irregularmente. Frente a estos hechos, interpuse un recurso legal que dice: “Que luego de tratar de cumplir con los inauditos cronogramas donde se llama a presentar proyectos pedagógicos de un día para el otro, con posteriores prórrogas que no se publicaron debidamente, y con los requisitos necesarios para cumplir con las pautas establecidas dados “de incógnito”, ya que emanan del ministerio en cuestión a último momento, en sobre cerrado, sin poder tener acceso a los mismos, lo cual contradice la publicidad de los actos administrativos, precepto constitucional directamente violado…esta parte se demanda lo siguiente: ¿Es posible cumplir con requisitos que no se sabe cuáles son, porque no están disponibles en tiempo y forma, para los profesionales que queremos transmitir el saber adquirido en años de experiencia profesional en la industria del cine argentino e internacional?”

“Que a pesar de esto he logrado presentar tres proyectos de alto nivel académico,
“Prácticas Profesionales II y III de realización TV” y el seminario “Industrias Culturales” profesional y realizativo orientados a la industria cultural realmente existente en nuestro país y nuestra región; el jurado (secreto e inapelable) encontró que la documentación por mi presentada es insuficiente para alcanzar los 10 puntos requeridos, otorgándome 8 puntos, no alcanzando el “Orden de Mérito”.

Al ser una presentación legal debidamente realizada, y con razón de causa, la Dirección no tardó en contestar una formalidad: “Se sugiere permitir al demandante participar del coloquio de forma condicional”.

Frente a esto me llamaron coloquio en cuestión. Lejos de ser un coloquio o una entrevista, este se trató de un tribunal intervenido desde la Dirección de Educación Superior por el Sr. Roque Cordoba quién obró de juez inquisidor, sin ninguna idoneidad en ninguno de los temas, me interrumpió agresivamente para denostar mis posibilidades de dar clases con argumentos increíbles que voy a reproducir a riesgo de espantar a los lectores de este breve artículo.

Un problema de contenido

A los dos minutos de mi presentación el Sr. Córdoba no soportó más y literalmente saltando de la silla me increpó brutalmente. Lejos de discutir el contenido de mi presentación el Sr. Córdoba objetó que mi proyecto era “demasiado ambicioso” para los estudiantes de esta escuela y de esta provincia, fundamentó ofuscado que mi tarea debía ser meramente formar técnicos para reproducir las necesidades de la realidad de la televisión de la provincia. Continuó su diatriba exasperada diciendo que “los chicos de acá son tontos, no te van a entender nada”, “se te van a ir de la clase”, “acá a nadie le interesa lo que estas diciendo” y ante mi incredulidad la sesión fue cerrada con la firma compulsiva de un acta que resguardara los intereses de la Dirección y se concluyó la entrevista al grito de “acá no se va a leer a Marx”. Haciendo referencia al módulo de “Industrias Culturales”, donde obviamente para entender de qué se trata hay que leer a Adorno, Benjamin y Marx.

Este mismo desprecio hacia los estudiantes y esta prepotencia es la que lleva a los funcionarios de educación a querer cerrar carreras, obligar a los estudiantes a tomar clase en los pasillos sentados en el suelo, en escuelas infectadas, sin recursos, con docentes mal pagos, afectando el nivel de la educación y las posibilidades de generaciones enteras de acceder a una educación pública y de calidad.

Los que estudiamos o nos gustan los temas ligados al arte y la cultura sabemos que existe una relación profunda entre “forma” y “contenido”. Nadie es ajeno en estos días al estreno de mi última película, realizada con premio ganado en INCAA , “El Robo”; que narra la historia de la nieta recuperada María Victoria Moyano Artígas. Estoy seguro que si mi estreno fuera un film de propaganda pro-minería contaminante que tuviera como título por ejemplo: “Minera alumbrera: 20 años de abundancia y felicidad” me estarían lloviendo las horas cátedras, sin tener en cuenta el menor subterfugio técnico de ningún tipo.

Indistintamente del resultado del concurso, ya que me consta que entre los docentes concursantes hay sobrada idoneidad y no quiero hacer de esto un debate personal. Sí quiero dejar sentado el alerta de cara a la comunidad educativa y a la comunidad toda, que este tipo de actitudes prepotentes y dictatoriales, a 40 años del golpe, no deben ser toleradas.

Quiero dejar expreso mi repudio y mi llamado a los estudiantes, al centro de estudiantes, a los docentes y a los directivos del ISAC a repudiar estas actitudes ilegales, anacrónicas y antidemocráticas dentro de la práctica educativa en nuestra provincia.







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