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Suteba Ensenada rechaza el operativo “aprender 2016” y su evaluación

El día de ayer se reunió el cuerpo de delegados de Suteba Ensenada y discutió rechazar el intento del gobierno de Macri y los gobernadores de imponer una evaluación sobre docentes y estudiantes. Qué se esconde detrás de la tan mentada “calidad educativa”.

Laura Champeau

Secretaria de Organización Suteba Ensenada

Jueves 8 de septiembre de 2016 | 12:15

Con la presencia de más de 50 delegados del distrito, en primer lugar se votó un repudio al despido persecutorio de los docentes fueguinos atacados por enfrentar el ajuste de la gobernadora del FPD Rosana Bertone y darle impulso a la campaña nacional que definió entre otras actividades realizar un corte en Callao y Corrientes este Jueves 8. Es un hecho gravísimo, inédito en la docencia, que no se daba desde la dictadura. Además, se propuso participar de las movilizaciones a 40 años de la noche de los Lápices el 16 de Septiembre y a 10 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López el próximo domingo 18. Se realizará un mural en el distrito conmemorando estas fechas, contra la impunidad de ayer y de hoy. También se votó participar de las movilizaciones contra el tarifazo durante la jornada de audiencias públicas el 16 de Septiembre.

Operativo “(des)aprender 2016”

Participaron del debate el secretario de organización de Suteba La Matanza, Ariel Iglesias y Romina Del Pla, secretaria general. Luego de la exposición de los panelistas se abrió un rico debate con dudas, propuestas e intervenciones de los delegados.

El operativo se enmarca en una campaña montada por Clarin y los medios afines al gobierno que cotidianamente refuerzan un discurso político que busca responsabilizar a los docentes de la evidente crisis educativa que atraviesan las escuelas públicas. Cristina Fernández de Kirchner no se quedaba atrás durante su gobierno cuando atacaba a los docentes diciendo que trabajábamos 4 horas por día y teníamos 3 meses de vacaciones, lo que causó una verdadera indignación de los trabajadores de la educación.

No podemos escindir la política de la evaluación educativa de la situación política general, donde el gobierno de Macri quiere implementar un brutal ajuste sobre todos los trabajadores. Los docentes venimos protagonizando un duelo contra el gobierno y también contra las conducciones sindicales celestes, donde la movilización y el paro, y la discusión en cada escuela, son nuestras herramientas esenciales. Como sabemos la política de la evaluación viene atada primero a un fuerte desgaste al trabajo docente, como son los descuentos ilegales y la propaganda de que "somos vagos" y paramos porque "no queremos trabajar". Esta punta de lanza es fuerte para tener un "consenso" y dividirnos de la comunidad educativa. Por eso la pelea por el salario y las condiciones de trabajo, son indivisibles por la pelea por el rechazo a la evaluación docente.

Este tipo de reformas basadas en evaluaciones externas y estandarizadas vienen siendo impulsadas y aplicadas desde hace más de 10 años en toda América Latina. El Banco Mundial es su principal impulsor e ideólogo. Rechazamos las evaluaciones que se propone llevar adelante el gobierno nacional no sólo por su carácter punitivo y antidemocrático sino porque ataca los derechos laborales, buscando atar el salario a un criterio mercantilista de productividad. Con pruebas estandarizadas y diseñadas por empresas privadas a nivel internacional, no se contemplan las múltiples y diferentes realidades de la escuela intentando avanzar en los objetivos políticos que se dieron los gobiernos neoliberales en la década de los ’90.

Abrir un verdadero debate sobre la educación

Este objetivo del gobierno nos plantea la posibilidad no solo de tener una posición de rechazo, sino de repensar los objetivos de la educación pública, los planes de estudio, o la relación de sus contenidos con la sociedad. Es decir, pelear por una educación pública de calidad que parta de arrancarle un aumento inmediato del presupuesto educativo al 10% del PBI y quitarle los subsidios a la educación privada, laica y religiosa.

La política de las evaluaciones busca mediante el discurso de “mejorar la calidad educativa”, implementar medidas de mercado en la educación, como aumentar la “productividad” o mejorar el “desempeño”. Sin embargo, ninguna de las medidas impulsadas desde el gobierno apunta a los verdaderos problemas que atraviesa la educación pública, entre la desinversión pública y el empeoramiento de las condiciones de la vida en la escuela (peores condiciones laborales para docentes y malas condiciones edilicias que afectan a toda la comunidad educativa). A su vez, este ataque a la educación pública favorece el desarrollo de la educación privada, laica o religiosa, y el consiguiente aumento de las partidas del presupuesto educativo destinado a estas empresas en forma de subsidio a la educación privada, como hizo el kirchnerismo y el macrismo.

Organicémonos desde cada escuela

Como resoluciones luego del debate votamos realizar pronunciamientos y asambleas por escuelas en rechazo a la evaluación, realizar una carta a la comunidad explicando y llamando a sumarse a este rechazo, reclamar al gobierno provincial la realización de una jornada institucional para debatir sobre la evaluación educativa durante el mes de Septiembre, en caso de que el gobierno no la convoque la realizaremos como medida gremial.







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