Política

9 DE JULIO // TUCUMÁN

Tedeum: frente a Michetti, el arzobispo de Tucumán volvió a atacar la pelea por el aborto legal

Carlos Sánchez ya había utilizado la homilía del 25 de Mayo para presionar a los diputados, ahora lo hace con los senadores.

Maximiliano Olivera

@maxiolivera77

Lunes 9 de julio | 16:29

Como era de esperarse, el arzobispo Carlos Sánchez aprovechó el tedeum por un nuevo aniversario del 9 de Julio para cargar contra la pelea por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito que protagonizan miles de mujeres. El portavoz de la Iglesia tucumana exigió a los senadores que “defiendan la vida” y no den la media sanción necesaria para que el proyecto de interrupción voluntaria (IVE) del embarazo sea ley. "Que el Señor ilumine a nuestros senadores para que defendamos la vida, porque toda vida vale. Que así sea", fue el final de la homilía donde Sánchez calificó al aborto como “la muerte de un inocente”.

Las palabras de la máxima autoridad eclesiástica provincial tuvieron un antecedente en el tedeum por el 25 de Mayo, donde llamó por su nombre a cada uno de los nueve diputados tucumanos para reclamarles que voten contra el proyecto de IVE.

Sánchez pronunció su homilía frente a una abrumadora mayoría de políticos contrarios al aborto legal. En la ceremonia estaba la vicepresidenta Gabriela Michetti, el gobernador Juan Manzur y el intendente capitalino Germán Alfaro. Michetti, como presidenta del Senado, viene de una fallida maniobra para demorar el tratamiento del proyecto de ley; a su vez, la vicepresidenta realiza declaraciones escandalosas y retrógradas planteando que las víctimas de violación no accedan a la interrupción legal del embarazo, algo contemplado en nuestra legislación desde 1921.

Por su parte, Manzur respaldó cada iniciativa eclesiástica y en su momento respaldó la presión del arzobispo a los diputados. Sus últimas incursiones fueron defender el financiamiento estatal a la Iglesia y viajar al Vaticano para acompañar a Sánchez en una ceremonia celebrada por el papa Francisco. En tanto que Alfaro participó de las procesiones organizadas por el Arzobispado, proveyendo de recursos públicos a cada actividad organizada contra el aborto legal. La última fue empapelar el casco céntrico con la leyenda “Cuna de la independencia, cuna del niño por nacer”.

En Tucumán, la injerencia clerical no queda en un sermón. Además del financiamiento, que nacionalmente se amplía con decretos de la dictadura, la Iglesia tiene poder de veto en la legislación como la ley de educación sexual integral, la de salud sexual y procreación responsable, el cupo laboral trans y la adhesión al protocolo para abortos no punibles.

De cara a la votación en el Senado, la Iglesia, los sectores oscurantistas que incluyen a integrantes de los gobiernos nacional y provincial, arremeten contra el elemental derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y la lucha de miles para evitar más mujeres muertas por la clandestinidad del aborto. La respuesta ante esta ofensiva clerical se encuentra en las calles, peleando por el aborto legal, seguro y gratuito, junto a la separación de la Iglesia y el Estado.







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