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Trilenium Casino de Tigre: ganan los empresarios, pierden los trabajadores

Es el más grande de toda Latinoamérica pero sus empleados cobran la mitad de sus haberes. Algunos de ellos pidieron bolsones de comida. Una sociedad entre la multinacional Boldt y el gobierno de la provincia de Buenos Aires que acumuló millones pero la mitad del personal está contratado.

Rodrigo Lescano

Redacción Zona Norte Gran Buenos Aires @lescano559

Lunes 27 de julio | Edición del día

Desde el inicio del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio, los casinos no están funcionando. Dejaron a la deriva a sus 2600 de empleados. Entre ellos están los 300 trabajadores del Casino Trilenium de Tigre. Según informaron sus trabajadores, están cobrando la mitad de su salario y su poder adquisitivo ha caído ya que no reciben los ítems de productividad, propinas ni hacen horas extras, aspectos que les permitían llegar a fin de mes.

Aunque son diversos los convenios colectivos de trabajo dentro del casino, los empleados están cobrando aproximadamente 24 mil pesos, menos de la mitad de la canasta básica familiar. Solo reciben su sueldo básico con antigüedad. Sin embargo, hay operarios que no llegan a eso debido a que sus sueldos están atados a la recaudación de las salas de juego en un 60 a 70 por ciento.

En dialogo con la Izquierda Diario, una fuente del lugar a la cual reservamos su derecho a la identidad, nos contaba que hay compañeros suyos que están vendiendo comida para subsistir y otros que pidieron asistencia alimentaria a su sindicato AECN (Asociación de Empleados de Casinos Nacionales). Este último viene haciendo oídos sordos a sus reclamos. Por eso, al igual que con el Instituto Provincial de Lotería y Casinos, los trabajadores le exigen que intervenga para que se recompongan sus haberes.

Seguro el lector se indignará al no creer que un casino, que mueve millonarias sumas por día, no pueda abonar en forma los sueldos de sus trabajadores. Antes de rebajar un solo centavo, debe mostrar los balances contables que demuestren pérdidas y no alguna baja circunstancial en sus ganancias. De lo contrario solo quieren hacer pagar los costos de la crisis a los empleados, que no la generaron, mientras ellos se llenaron los bolsillos.

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Apostar con la salud de los trabajadores

La precarización no solo se expresa en lo salarial sino también en las condiciones de trabajo. Un poco menos de la mitad del personal está bajo la modalidad de contratos por un año. Hay casos trabajadores que están así desde hace 15 años. Por eso reclaman el pase a planta permanente.

Sus jornadas laborales son más de 8 horas diarias y tienen horarios rotativos. Están expuestos a un ambiente insalubre, donde la contaminación visual y sonora abunda por todos los rincones del casino. A eso se le suma que consumen el humo de los salones para fumadores. El estrés y los problemas respiratorios se suman los traumatológicos ya que las sillas de las mesas de juego están muy deterioradas y no permiten una correcta postura para el crupier.

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“La banca siempre gana”

El Casino Trilenium no solo es el más grande del país, sino de Latinoamérica. Con 22 mil metros cuadrados de superficie divididos en tres niveles, cuenta con 1800 máquinas tragamonedas, 74 mesas de juegos y 7 áreas gastronómicas y otras para shows. La propiedad del casino es compartida entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la empresa Boldt. La primera se lleva el 47% de las ganancias mientras que la segunda, el 53%.

Boldt también es propietaria del Casino y Resort Melincué que se encuentra en la ciudad del mismo nombre en la provincia de Santa Fe, el Complejo Puerto Ribera en la zona portuaria de la ciudad de Santa Fe que incluye el hotel Los Silos, el Casino Santa Fe, el Centro de Convenciones Los Maderos y el Shopping La Ribera.

También administra el Complejo Rivera Casino y Resort ubicado en la ciudad homónima en el Uruguay. Además controla una larga lista de casinos, entre los que podemos mencionar: Hermitage, Tandil, Mar de Ajó, Miramar, Sierra de la Ventana, Pinamar, Sasso. Aunque estos últimos no están licitados, el acuerdo con la provincia de Buenos Aires les permite llevarse el 66% de las ganancias.

La compañía Boldt fue fundada en 1933 y está comandada por la familia Tabanelli. Además de los juegos del azar, también invierten en comunicaciones, venta de inmuebles y servicios de procesamiento de datos. Según su documento de memoria y balance de año pasado, sus ingresos por ventas en el rubro de entretenimiento llegaron a 1.033.801.769 pesos y a sus establecimientos asistieron 2.054.116 personas.

Por su parte, Durante el año 2019 las distintas salas de juego dejaron ganancias a la provincia por 30 mil millones de pesos. Aunque el 25 por ciento se destina al ministerio de Desarrollo Social de la Nación y otro 20 por ciento se dirige al Fondo Provisional de Educación de la Nación, las miserias que están sufriendo las grandes mayorías producto de la crisis social y económica demuestra que no alcanzan esos porcentajes para paliar sus necesidades.

Las ganancias mostradas y la realidad actual muestran la necesidad urgente de que se apruebe el proyecto presentado por el Frente de Izquierda-Unidad de Impuesto a las grandes fortunas para que la crisis profundizada por el covid-19 no se siga profundizando.







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