UNSaM: sobre la unidad de los estudiantes

El pasado martes, el frente Kirchnerista Somos Unsam trató de impedir el desarrollo de una asamblea acusando que se estaba “rompiendo la unidad” a partir de una moción que denunciaba el rol de los consejeros estudiantiles. Abrimos el debate de cómo se construye la unidad.

Martin Kales

Presidente del Centro de Estudiantes de Ciencia y Tecnología UNSAM

Domingo 14 de octubre de 2018 | Edición del día

El pasado martes 9/10 se realizaron dos asambleas en la Universidad Nacional de San Martín para discutir entre todos los estudiantes como seguir la defensa de los terrenos del campus luego de que el gobierno nacional, a través de Marcos Peña, ratifica en su decisión de cederlos al gigante agroexportador AGD, propiedad del empresario y ex senador Roberto Urquía. El frente Somos Unsam (compuesto por la agrupación Jose Martí, Construir Idaes, La Marea, Somos CyT, La Variable EEyN y La Andariega) intentó interrumpir y evitar el desarrollo de la asamblea de la noche durante la votación de las mociones acusando a la izquierda de “romper la unidad”. Pero, ¿a qué unidad se refiere Somos UNSAM?

Una organización histórica en la UNSaM

Durante el mes de agosto vimos resurgir en todo el país al movimiento estudiantil como no se veía en años, tomando las calles para salir a enfrentar el ajuste de Macri y el FMI en defensa de la educación pública y del salario de los docentes. A más de un mes de la histórica marcha del 30A el gobierno sigue mostrando que piensa hacer pagar la crisis a los trabajadores y estudiantes a través de un presupuesto para 2019 que implica un brutal ajuste en salud, ciencia, y educación, que confía en aprobar con el apoyo del peronismo. En la UNSaM se suma, como si esto fuera poco, el intento del gobierno de cederle 1,2 hectáreas de la universidad al grupo agroexportador AGD, uno de los principales beneficiados con la brutal devaluación de este año que tiró por los suelos el salario de los trabajadores.
Como nunca antes ocurrió en nuestra universidad, cientos de estudiantes nos organizamos realizando casi 20 asambleas donde debatimos y votamos como salir a defender la educación, participando de cada medida de lucha y coordinando junto a otras universidades con las primeras asambleas interestudiantiles que se hicieron en la zona norte. Pero como en todo el país, sufrimos la traición de las conducciones peronistas y kirchneristas de los sindicatos docentes FEDUN y CONADU que aceptaron una paritaria 20 puntos por debajo de la inflación.
El gobierno ahora redobla su ataque y ratifica a través de Marcos Peña el recorte sobre la UNSaM, pero los estudiantes nos volvimos a organizar en asamblea para salir a enfrentarlo. Sin embargo algo sucedió en la última asamblea, Somos Unsam trató de impedir la votación de las mociones, acusando de que la izquierda “rompía la unidad” por proponer una moción de denuncia al rol de los consejeros estudiantiles que se juntaron a puertas cerradas con el rector y que están dejando pasar a espaldas del conjunto de los estudiantes una reforma del estatuto de la UNSaM y un enorme recorte de presupuesto universitario para el 2019.

¿Qué unidad necesitamos los estudiantes?

El frente Somos Unsam, compuesto por agrupaciones del peronismo y kirchnerismo, tiene un concepto de la unidad muy funcional a la política de frenar todas las luchas. Hoy los estudiantes nos enfrentamos a una de las empresas más poderosas del país, AGD, propiedad de la familia Urquía, pero resulta ser que Roberto Urquía fue senador nacional por el Frente para la Victoria. Fue durante el gobierno de Cristina Kirchner que por decreto se le renovó a NCA (propiedad de AGD) la concesión del ferrocarril, la empresa que hoy quiere realizar sus negocios en los terrenos de la universidad.
La otra “unidad” de Somos Unsam que pudimos ver fue la que hicieron junto a la burocracia de APUNSAM (sindicato no docente), que solo participó una vez de las asambleas y con el único de objetivo de lograr que saliera en contra la propuesta de la juventud del PTS de realizar un corte en Av. Gral. Paz por la mañana del 30A para iniciar una gran jornada de lucha. El principal argumento era que debíamos esperar, que significaba, en otras palabras, esperar para votar “bien” en 2019.
Nos queda hablar de otra unidad más, la de los consejeros con el rector Carlos Greco. Somos Unsam festejó como un gran triunfo del abrazo a la UNSAM la “suspensión” de la quita de terrenos, cuando esto solo era palabra del rector. Luego de esto la única acción conocida fue, además de dejar de participar de las asambleas, pedir informes al rector que nunca fueron contestados, y tener reuniones con el mismo. El resultado ya lo conocemos, lo único que se suspendieron fue la lucha.

La unidad es en la lucha

La unidad no es algo que surge de acuerdos por arriba entre agrupaciones, con acuerdos cerrados que luego se rompen por otros acuerdos cerrados según el momento. La unidad la construimos entre todos los estudiantes en la lucha. La unidad es la asamblea, con total libertad de debatir, criticar, proponer, y luego votar democráticamente para salir a golpear con un solo puño. La unidad existe si todos pueden plantear sus posiciones, a pesar de quedar en minoría.
Los centros de estudiantes son la herramienta de lucha que tenemos para salir a defender nuestros derechos, pero si estos no impulsan los más amplios espacios de organización, en asambleas, comités o cuerpos de delegados, quedarán reducidos a peleas de aparatos políticos, donde la conducción de turno utiliza el nombre del centro como si fuera el de su agrupación. Si la participación de los estudiantes queda reducida al voto una vez por año en una elección, los centros son solo el reflejo de una pelea política de aparatos con una encuesta anual para definir ganador. Ante gobiernos que pretenden avanzar constantemente contra nuestra educación los centros se tienen que convertir con urgencia en espacios de organización y participación, donde sea el conjunto de los estudiantes quienes definan democráticamente cómo encarar la lucha día a día.
Hoy los ricos ya armaron su “unidad”, se disponen a hacer pasar un saqueo histórico a todo el pueblo trabajador sin importar quien gane en 2019. Desde abajo tenemos que construir la única alianza que puede derrotar el ajuste, la de estudiantes junto a los trabajadores que salen a luchar, como fue en La Plata con los trabajadores del Astillero Río Santiago. Junto a las mujeres que coparon las calles al grito de aborto legal y que pelean por la separación de la iglesia y el estado. Si hay unidad que sea para que esta vez la crisis la paguen los capitalistas.

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