www.laizquierdadiario.mx / Ver online
La Izquierda Diario
http://www.smn.gov.ar/?mod=pron&id=1 Twitter Faceboock

Mapa de las resistencias obreras en México
Sergio Abraham Méndez Moissen | México @SergioMoissens

La clase obrera no surgió como el sol, a una hora determinada. Estuvo presente en su propia formación... se trata de un fenómeno histórico. No veo a la clase obrera como estructura, ni siquiera como categoría, sino como algo que tiene lugar de hecho en la historia.
E. P. Thompson, La formación de la clase obrera en Inglaterra

Link: http://www.laizquierdadiario.mx/Mapa-de-las-resistencias-obreras-en-Mexico

PDF En una actualidad discordante —signada por el triunfo de Morena y la presidencia de Donald Trump en los Estados Uni­dos—, pensar la cuestión de clase y el movimiento obrero en México, puede resultar infructuoso sin un método.

A nuestro modo de ver, lo mejor es recurrir primero a la his­toria, después a los datos y posteriormente plantear una hi­pótesis. De lo contrario podemos dejar pasar elementos que pueden ser decisivos para pensar la actualidad. Los tiempos de hoy sólo se pueden pensar históricamente en la articulación de tres temporalidades heterogéneas: una de larga duración, una sincrónica o topológica, y una crítica para el futuro. Catalejo, brújula y mapa son las herramientas que nos permiten captar la intersección de los tiempos.

Catalejo

Mirando desde un catalejo [1]la historia del “movimiento obrero mexicano” podemos plantear por lo menos cuatro mo­mentos claves del siglo XX y la posible apertura de un quinto “tiempo”. Sería una mirada no exhaustiva y cronológica, sino intensiva, de algunos momentos clave.

El primero es el que arranca con el siglo XX, de 1906 a 1911. Organizado por el magonismo, este primer periodo es representativo de una co­rriente anarquista libertaria, del Partido Liberal Mexicano, que dirigió huelgas y rebeliones en Cananea, Río Blanco, Arizona, California, Baja California y Tijuana en colaboración con anar­quistas estadounidenses.

Este primer momento, marcado por el antagonismo de clase, fue el precursor de algunas acciones independientes de la di­rección burguesa del liberal Francisco I. Madero. Según José Revueltas en Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, la ex­periencia magonista es “el antecedente de una conciencia re­volucionaria obrera independiente, nacional, de la clase obrera mexicana”. [2]

Un segundo tiempo se puede leer en los años treinta del siglo pasado. Son los tiempos de la consolidación del corporativis­mo en los sindicatos. Posterior a la revolución de 1910, las tendencias anarcosindicalista y comunista no lograron evitar el encumbramiento de Luis N. Morones al frente de la Confe­deración Regional Obrera de México (CROM).

La fundación de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en 1936 fue puesta al servicio de consolidar la hegemo­nía de la dirección nacionalista burguesa del presidente Lázaro Cárdenas sobre el movimiento obrero y la estatización de los sindicatos. Los agentes principales de esta política en el movi­miento obrero fueron Vicente Lombardo Toledano y ”los cinco lobitos” de Fidel Velázquez, apoyados por el estalinismo nativo.

León Trotsky escribió en México el texto llamado Los sindi­catos en la era de la decadencia imperialista, donde analiza de forma marxista la relación entre el estado y el movimiento obrero. En éste y otros textos describe la emergencia de gobier­nos bonapartistas sui generis [3] , como el de Cárdenas, y desarro­lla la importancia que en ello tiene el proceso de estatización de los sindicatos.

A finales de 1950, la acción del movimiento obrero estará signada por la irrupción de un sindicalismo independiente. Aunque nunca logró constituirse como un sujeto enteramen­te antagónico, protagonizó grandes gestas desde 1959 hasta entrados los años 70. Estos procesos estuvieron marcados por derrotas y mostraron a su vez distintas fases. Este sindicalis­mo se desarrolló de modo contemporáneo a la irrupción del Consejo Nacional de Huelga de 1968 y los preparativos de la guerrilla rural y urbana.

Comenzó con la huelga ferrocarrilera organizada por De­metrio Vallejo y se desarrolló en movimientos huelguísticos, a pesar de la CTM. Incluye la formación del STERM de Ra­fael Galván como antecedente de la Tendencia Democrática de los electricistas, luchando frontalmente contra el charrismo oficial. A esto, se sumó la toma de la fábrica Spicer —con una huelga que duró más de 100 días— relatada en el folleto de Paco Taibo II Poder Obrero, la huelga de Cinsa-Cifunsa en Saltillo, la de la Liga Soldadores en la construcción de la refinería de Tula. Además de las luchas del Estado de México, en especial en Ecatepec: huelgas en Ideal Standard, Laminadora Kreimerman, Gas Metropolitano, Trailmobile, Visa, Ge­neral Electric, Alumex, Vidriera, Spicer, Kelvinator, muchas de ellas en el corredor industrial que abarca Xalostoc-Santa Clara-Coacalco.

Luego podemos identificar un cuarto tiempo, en el que se inscribe la insurgencia magisterial: la gesta de lucha por la de­mocratización del SNTE, el sindicato de maestros más grande del continente. El año 1979 marcó un antes y un después de la lucha magisterial. Misael Nuñez Acosta encabezaba la lucha contra los charros de Vanguardia Revolucionaria de la sección 36 del Estado de México, que llegaría a un movimiento de pa­ros indefinidos en las escuelas contra el SNTE. Esto permitió la fundación de la CNTE en Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Mi­choacán.

Se extendió entre 1979 y 1983, aunque según Pedro Her­nández, de la Sección 9, el movimiento finalizó en 1989. En el punto más alto de movilización, 500 mil maestros tomaron las calles de la ciudad de México, con las escuelas en paro. La CNTE ganó organismos de base y Comités Seccionales de Oaxaca, Chiapas y la sección 9 del Distrito Federal, así como significativos avances en Guerrero, Michoacán y otros estados. Se derrotó a Carlos Jonguitud Barrios, dirigente del SNTE, aunque se admitió la imposición de Elba Esther Gordillo por parte de Carlos Salinas de Gortari.

Llegamos a los tiempos que corren con la pregunta. ¿En qué tiempo de los obreros nos encontramos en la actualidad? Deja­mos el catalejo y sacamos de nuestro morral una brújula.

Brújula

 [4]

Visto de un modo más preciso, en los tiempos actuales la palabra que sintetiza los fenómenos de lucha obrera es “resis­tencia”. Usada de un modo u otro, es una categoría precisa que debe de usarse para explicar “unas acciones defensivas, en el marco de la violenta ofensiva de los vencedores, que cuestio­nan de forma relativa la dominación.” [5]

Este quinto momento, que tiene sus antecedentes en la lucha de clases en los 90, arranca con la crisis de 2008. Es una situación en la que el grueso del nuevo proletariado tiene una composi­ción objetiva más robusta, pero labora en condiciones de super explotación, sin rastros de sindicalismo democrático o clasista. Muestra un retroceso subjetivo histórico de lucha obrera.

Por un lado, aumentó la composición objetiva de las ramas aeroespacial, automotriz y electrónica, debido a la Inversión Extranjera Directa (IED) y el TLCAN. Con ello, aumentó Mé­xico su participación en la competencia de IED con China e India. Reforzó así su integración a la cadena de industria auto­motriz, junto a otros sectores de punta que ya venían en ascenso antes de la crisis, como la alimentación y bebidas.

También aumentó la maquila de tercera generación y mutó la Industria Maquiladora de Exportación a grandes y modernos clusters. Se registró un insólito curso ascendente de “centros de investigación, diseño y desarrollo”, es decir, centros de trabajo altamente calificados. Este tipo de maquiladoras son emergen­tes y están en ascenso. Cuentan con un mayor nivel tecnológi­co, en ellas se percibe un aumento en la autonomía en la toma de decisiones para el gran capital: no respetan los tratados in­ternacionales de derechos sociales como el de la OIT.

Mientras sucedía este fenómeno objetivo, el capital lanzó una verdadera ofensiva contra el sindicalismo autodenomina­do democrático, que no estaba preparado para la resistencia como resultado, en gran medida, de la orientación de sus di­recciones: ataques al Sindicato Minero, la liquidación del SME con lo que fueron despedidos 40 mil trabajadores, la Reforma Educativa contra el magisterio, la Nueva Ley de Telecomuni­caciones con el ataque a Telmex y más casos que son expresión directa del ataque a las libertades sindicales. Esto tuvo como resultado que sólo el 10% de la clase obrera mexicana se en­cuentre sindicalizada.

Según nuestra brújula, si bien la clase obrera se robusteció, pues el número de asalariados creció aproximadamente a 42 millones [6] —de los cuales por lo menos 11 millones están en la industria manufacturera, petrolera y extractiva— estamos en un momento defensivo. Esto no significa que haya paz y garantía para la explotación despiadada del capital, pues existen cues­tionamientos pequeños pero significativos para el futuro.

Por un lado, la ofensiva del capital en México originó luchas dispersas en los años recientes. Éstas la cuestionaron e impug­naron, de forma desordenada y a veces caótica. De esto pode­mos rastrear antecedentes en Chihuahua hace más de dos dé­cadas. Las resistencias obreras en la fronteriza Ciudad Juárez se desarrollaron desde 1995 en medio de la ofensiva neolibe­ral. En plena entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio la huelga de la RCA fue la más destacada [7]

Mapa

Según la definición del diccionario un mapa es “una represen­tación gráfica simplificada del territorio con propiedades métri­cas, sobre una superficie bidimensional, que puede ser plana, es­férica”. El mapa tiene como objetivo “representar gráficamente” el territorio. Responde a una pregunta: ¿Donde?

En los tiempos que corren la clase trabajadora resiste en todo el país, aunque de manera débil. Según datos oficiales de la Secretaría del Trabajo en todo el sexenio existieron 150 emplazamientos a huelga que no se lle­varon a cabo. El gobierno miente. El nuevo ciclo de resisten­cias obreras comenzó con la resistencia obrera en la maquila de Chihuahua y la rebelión obrera de San Quintín en 2015. De acuerdo con el mapa que hemos realizado desde La Izquierda Diario sostenemos que de 2014 a 2018 se han registrado 130 conflictos en todo el país desde entonces. Los estados con más conflictividad son Tamaulipas, Chihuahua, San Luis, Sonora y Baja California.

Las luchas obreras se dieron en acereras en Sonora y Baja California, varias maquilas en Tamaulipas, Durango y Tijuana, llanteras en San Luis, fábricas en Coahuila y Zacatecas, tiendas de autoservicio en Oaxaca, Puebla y Ciudad de México: blo­queos, paros, huelgas esporádicas pero significativas. Luchas dispersas que no caben en las estructuras del sindicalismo tra­dicional, que se sostienen contra la CTM aunque no alcanzan a formar un sindicalismo independiente ni conmueven aún a la vieja central. De ellas todavía no ha logrado emerger un proce­so de recuperación por las bases de sus sindicatos.

En Trinity Rail, BARD, Delphi, Palmolive, Mecalux, Regal Sociedad de Motores Domésticos, BBB, Aju Steel, Modelo, Wall Mart y otras empresas, ocurre una silenciosa resistencia obrera en la era Donald Trump. En el mes de mayo de 2018 reseñamos en nuestro mapa que se realizaron paros de labores por utilidades por parte de 4 000 trabajadores de la maquila Foxconn en Ciudad Juárez, empresa conocida por causar el suicidio de sus trabajadores en China.

En San Luis Potosí la fábrica de la trasnacional y gigante de llantas Goodyear, fue ocupada por sus trabajadores para exigir un sindicato independiente contra los charros de la CTM, así como mejores salarios y condiciones laborales, en una planta de 1 500 trabajadores. En Tamaulipas 7 000 trabajadores en huelga en la maquiladora Alcom reportan que sólo les depo­sitaron “1 500 pesos (mientras debía ser 9 000 pesos) y que el trato es descarado. No puede ser eso en una empresa de más de 7 000 empleados”. Exigen un sindicato independiente. La multinacional de cableado es cotizada por millones de dólares en la bolsa de EE. UU.

También en Tamaulipas los obreros de la acerera Mecalux fueron a paro por la exigencia de utilidades. Unos 700 obreros se montaron en la toma de la empresa. En la maquila Sippsa de la Laguna unos 500 trabajadores se fueron a paro. A unos días del 1 de mayo surgieron movimientos en rechazo a la explota­ción laboral. Además del ya mencionado en la multinacional Goodyear, se dieron también en la metalúrgica Inmagusa, en la productora de torres eólicas en Speco y en la productora de cobre Cupro.

En la trasnacional Inmagusa se ocupó la planta y se echaron a los dirigentes de la CTM. El 21 de abril un reclamo detonó el movimiento: recibieron 7 mil pesos de utilidades cuando el año pasado llegó un cheque por 30 mil pesos. Finalmente, en Durango, en la maquila de mezclilla OMJC, 2 000 trabajadores se fueron a paro y su protesta fue disuelta por la policía federal. La CTM se deslindó de los ocupantes.

Los contornos de sus demandas son comunes. Sus acciones, métodos y demandas también: encontramos una paradójica contemporaneidad de tiempos discordantes. Mientras el inicio del siglo XXI representó un avance en la técnica, las condicio­nes de trabajo son más parecidas a las del siglo XIX.

Nos referimos a la fragmentación de los trabajadores: la falta de sindicatos democráticos, la imposibilidad de firmar un con­trato estable, la ausencia del derecho a jubilación, de seguridad social, pensión, retiro, créditos hipotecarios. Los salarios lle­gan a ser menores a 100 pesos diarios, en lugares donde no se respeta la jornada de 8 horas de trabajo.

La idea de hacer un mapa es aportar en pensar el dónde, el cuándo y el cómo del tiempo de los obreros en medio de la ofensiva capitalista. Está a tu disposición. Hoy tiene miles de visitas, es una herramienta para ajustar la brújula y el catalejo. Una de las más importantes lecciones para el futuro es que los trabajadores debemos fomentar sindicatos independientes, de­mocráticos, clasistas, internacionalistas como una tarea urgente, para que la clase obrera logre sus principales demandas. Estas resistencias obreras son un aliento para el futuro, un soplo de aire fresco para los tiempos que vienen, más convulsivos, más complejos con la negociación del Tratado de Libre Comercio, del cual dependen muchas empresas donde se dieron conflictos, y por las expectativas en amplios sectores con el gobierno de López Obrador. Esto último plantea una pregunta fundamental para los socialistas: ¿Los trabajadores lograrán emerger como sujeto independiente en el próximo periodo?

En México el resurgimiento de la clase obrera como sujeto de lucha contará con diversas historias heroicas, retrocesos y avances. Pasará quizás a la ofensiva luego de un momento de resistencia. La clase obrera “no surgió como el sol, a una hora determinada” sugiere el historiador E. P. Thompson. Pero las es­taciones serán marcadas por cambios bruscos en el rayo sereno de la historia.

Visita el mapa en:
https://www.laizquierdadiario.com.mx/Mapa-interacti­vo-de-resistencias-obreras-en-Mexico

 
Izquierda Diario
Síguenos en las redes
/ izquierdadiariomx
@LaIzqDiarioMX
+525570704442
www.laizquierdadiario.mx