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Absolvieron al prefecto que asesinó a Maximiliano Zamudio, joven de 16 años, en Rosario

Luego de años de lucha, la familia de la victima recibiò la peor noticia. En el Centro Penal de Justicia, de forma unánime por los jueces del Tribunal, le garantizaron la impunidad al imputado por homicidio agravado.

Jazmín Levi

Periodista. Miembro del CeProDH

Lunes 31 de agosto | 23:07

Familiares de víctimas de gatillo fácil, organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos se manifestaron este lunes por la mañana en el Centro Penal de Justicia de Rosario para recibir la sentencia de los jueces sobre el asesinato de Maximiliano Zamudio en el 2015. El prefecto, Ariel Condoni Apaza, acusado por homicidio agravado fue absuelto. El argumento del Tribunal fue la legítima defensa, a pesar de no haberse comprobado durante el proceso judicial. Un nuevo fallo que garantiza la impunidad y legitima el gatillo fácil en la ciudad que lidera el ranking de violencia institucional.

La fiscal del caso es Karina Bartocci, quien junto al resto de los fiscales que han tomado la causa, son fuertemente cuestionados por la querella debido a su rol. “La fiscalía se encargó de investigar a la víctima y no a los acusados”, sentenció Salvador Vera, uno de los abogados querellantes. “Un prefecto lo asesinó. Fiscalía lo negó, la movilización lo desarchivó. Es momento de justicia”, decía la bandera colgada en la puerta del Centro Penal de Justicia, donde se visualizaban fotos de cientos de jóvenes asesinados y desaparecidos por fuerzas policiales. La justicia no llegó y los jueces de primera instancia Hector Nuñez Cartelle, Paula Álvarez y Valeria Pedrana absolvieron al homicida. La querella solicitaba 30 años de condena.

La causa pasó por manos de los fiscales Miguel Moreno y Rafael Coria, cuestionados por su accionar en casos de gatillo fácil, quienes archivaron la causa en el 2017. En el 2018 pasó a manos de la Unidad de Corrupción y Violencia Institucional y se imputó al culpable por homicidio agravado, quien siempre gozó de la libertad. Dos años después llegó el juicio oral con un fallo vergonzoso. La lectura de la sentencia no duró más que unos minutos, en los próximos días se expondrán los fundamentos y la querella planteó que apelará. Afuera, una madre destrozada conmovió a todos los presentes. Por su parte, la prensa ingresó posteriormente para un informe que finalmente fue enviado por wasap. Para entrar, un grupo de policías median la fiebre por protocolo ante la pandemia, “se las tomo en la muñeca, porque si les pongo el termómetro en la frente van a decir que los apunto con un arma”, esgrimió entre risas una oficial. Provocaciones que son moneda corriente, porque claro… ellos tienen impunidad.

Maximilano tenía 16 años, cuando la noche del 27 de Mayo del 2015 en barrio Tablada se acercó a un Ford Falcon color blanco. Dentro del mismo, se encontraba el prefecto Ariel Condoni Apaza con quien intercambio unas palabras y minutos después, le dio tres disparos que le causaron la muerte. La defensa del imputado durante todos estos años dijo que los hechos se trataron de un intento de robo, esa hipótesis no fue comprobada durante todo el proceso judicial, así como tampoco fue comprobado el supuesto ataque de Maximiliano al efectivo por lo cual adjudican la legitima defensa. Maxi no poseía arma y recibió tres disparos. Desde la Multisectorial contra la violencia institucional que vienen acompañando a la familia de la víctima denuncian que la Justicia avala la impunidad del gatillo fácil y siguen diciendo que el Estado es responsable.







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