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Audiencia en la Cámara Federal por la causa “Proyecto X”

Hoy se llevó a cabo la audiencia estipulada para los recursos de apelación, contra la falta de mérito dictada a favor de los dos gendarmes imputados en la causa “Proyecto X”.

Paolo Zaniratto

Abogado | CeProDH

Miércoles 19 de noviembre de 2014 | Edición del día

Foto: Ignacio Smith

La audiencia tuvo lugar en la Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, integrada por los jueces Eduardo Freiler, Jorge Luis Ballestero y Eduardo Farah, en la sede de Comodoro Py. La falta de mérito dictada por el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°7 originó que los organismos querellantes apelaran semejante bochorno jurídico-político, pero antes de adentrarnos en los detalles de la audiencia, vamos a contar brevemente algunos antecedentes de este eslabón del aparato represivo estatal.

¿Qué es “Proyecto X”?

En 2009 el espionaje ilegal estuvo direccionado a los trabajadores de la fábrica Kraft que luchaban por la defensa de sus puestos de trabajo. La apertura de causas penales contra estos trabajadores con datos de índole privada dejó en evidencia que los mismos eran espiados e infiltrados en las movilizaciones que llevaban a cabo.

Es así que en el año 2011 el CeProDH, junto a otros organismos de DD.HH y personalidades políticas, denunció la existencia de un sistema de tareas de inteligencia llevada a cabo por la Gendarmería Nacional, el cual tenía la denominación “Proyecto X”, esto es básicamente una estructura destinada al almacenamiento de información de militantes políticos, sociales y personalidades de DD.HH, recolectada en forma ilegal e ilegitima, que luego son usadas para el armado de causas penales. Los medios para estos objetivos son las ya mencionadas infiltraciones ilegales en forma sistemática. La ilegalidad de esta actividad de espionaje político está dada por la violación a lo que estipula la ley de inteligencia nacional, y la ilegitimidad se evidencia por la acción represiva y criminalizante sobre determinados sectores políticos y sociales que cuestionan con sus luchas los cimientos mismos del aparato represivo del Estado. La consecuencia de que semejante aparato de espionaje salga a la luz fue un escándalo político de una magnitud inusitada, del cual se hicieron eco con gran repercusión los medios de comunicación nacional e internacional.

La causa. La falta de mérito del juez

Los gendarmes estuvieron imputados por realizar inteligencia ilegal en el marco del conflicto gremial de Kraft durante los años 2009 y 2010, y también a personalidades políticas, sociales y sectores estudiantiles, que denunciaron estos hechos. Esta práctica es sistemática, o sea; institucionalizada, y se utiliza (como ya se mencionó) para el armado de causas penales, en donde esa información recolectada es volcada luego en los expedientes judiciales.

Después de casi dos años de instrucción y luego de las declaraciones indagatorias tomadas a los dos gendarmes, el Juez dictó la falta de mérito para ambos; considerando por lo tanto que no hay en este momento elementos de prueba que permitan procesar o sobreseer a los imputados. Esta resolución es manifiestamente arbitraria y hace caso omiso a toda la actividad probatoria desplegada por los organismos querellantes a los largo de estos años. La evidencia notoria del proceder ilegal de la Gendarmería ha quedada desvirtuada con una resolución de esta índole. Esta resolución es la que origina la apelación ante la Cámara Federal de Apelaciones.

La audiencia. Los argumentos esgrimidos por los abogados querellantes.

Estuvieron presentes junto a los trabajadores de Kraft los querellantes Darío Javier Hermosilla, Ramón Bogado, abogados integrantes de Liberpueblo y abogados del CeProDH. Una de las abogadas denunciantes y también integrante del CeProDH, Myriam Bregman, es quién expone los argumentos esgrimidos ente los jueces presentes. En primer lugar menciona que el juez de grado no valoró la prueba, ya que solo tuvo en cuenta la denuncia presentada por los querellantes, de esta manera no tuvo en cuenta lo transcurrido durante estos años de investigación, señalando que “la fiscalía no ha investigado como debía”.

Señala concretamente que el “eje ordenador del espionaje es la protesta social” y nombra como ejemplos algunos de los destinatarios del espionaje ilegal, tales como: Las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, trabajadores de la zona norte del gran Buenos Aires entre otros. Por lo tanto ya que el espionaje excede a los denunciantes en esta causa, debe haber una mayor actividad investigativa. Ante la mirada atenta de los jueces, señaló que no es solo en Campo de Mayo donde se concentra la información recolectada de todo el país, sino que también el edificio Centinela es lugar de almacenamiento. Respecto a la clasificación de la información mencionó que el lenguaje utilizado es similar a la que se usaba durante la dictadura, y es así que términos como: subversivo, delincuente, o terrorista son el hilo conductor.

Una de las pruebas más evidentes de este almacenamiento de información y de su utilización en causas penales está dada por el caso de Luis Cubilla, quien fue sindicado como participe en una movilización cuando en realidad al momento de los hechos se encontraba fallecido. La Dra. Bregman explicó por lo tanto que la utilización de estos datos recolectados en forma ilegal (contrariando toda la normativa vigente en la materia), dieron lugar a que por ejemplo el delegado de Kraft Hermosilla sea imputado nada menos que en 16 causas penales, en donde se ha pedido su detención preventiva por si osaba en participar en otra protesta social, esto es lo que se denomina “sistema de identificación preventiva”.

Uno de los puntos centrales de la intervención oral estuvo dado por la mención de que “nadie hace inteligencia per se, sino que se realiza para la toma de decisiones institucionales, o sea, que tiene su destino en los superiores”, y de que se está dando “la lógica de la obediencia debida” por cuanto el juez dicta la falta de mérito en virtud de poder averiguar si hubo ordenes de superiores, a lo que se pregunta: ¿y por qué entonces no llamó a indagatoria a esos superiores?. Siguiendo con este punto recordó acertadamente que los gendarmes no deben seguir órdenes ilegales. Por lo tanto no hubo excesos, sino por el contrario lo que hubo fue planificación.

En la última parte de su exposición nombró cómo es el criterio de búsqueda de información, en donde por ejemplo debe señalarse si las personas espiadas tienen una personalidad introvertida, extrovertida, tímida, si son fumadores o mujeriegos. Respecto a este criterio mencionó un concepto interesante tal como el que “la construcción del enemigo se desprende de esta búsqueda de datos referidos a los aspectos privados de la personalidad”. Por último recordó que los partidos políticos, y el FIT puntualmente, fueron objetos de este espionaje y que “la represión comienza cuando se construye al enemigo, tal como en este caso”.







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