Juventud

Becario UNLP: "Nuestras becas están bajo la línea de la pobreza"

La Izquierda Diario entrevistó a Julián Cueto, integrante de Becaries UNLP -Trabajadores Cientifiques en Lucha. Denunció la situación de precarización laboral en la Universidad y la reducción de acceso a becas en un 25%.

Yasmín Fernandes Seixo

Juventud del PTS en Naturales - UNLP

Agustina Ayestarán

Juventud del PTS en Naturales - UNLP

Lunes 20 de abril de 2020 | 18:18

Foto: Pulso Noticias

En este contexto de incertidumbre económica, con una gran crisis internacional en puerta y con una importante modificación de las formas en que se desarrollan muchas actividades laborales, la Universidad Nacional de La Plata no hace más que reproducir la miseria. En esta entrevista, Julián nos cuenta cómo la pasan los investigadores en esta cuarentena con becas de hambre y cómo se organizan ante esta situación de precarización.

¿Cómo vivís la emergencia sanitaria y cuarentena obligatoria como becario precarizado?

Estamos en un “eterno durante”, hay que ver qué pasa después en la dimensión laboral en general, tanto en lo académico -dentro del sistema científico- como en las empresas; esto es algo que alcanza a todes les trabajadores. Hay mucha incertidumbre. Nosotres trabajamos en una situación de precarización laboral bastante fuerte que, en este contexto particular, nos obliga a ver cómo nos arreglamos, porque de todas maneras tenemos plazos pautados y debemos seguir informando actividades en cada unidad académica.

¿Continúa algún tipo de actividad en tu espacio de trabajo?

No hacemos trabajo presencial, ni trabajo de campo, pero realizamos otras actividades. Por ejemplo, tenemos muchas reuniones por teleconferencia, porque si bien este trabajo tiene mucho de solitario, la parte más importante es en equipo y esto marca una diferencia muy grande con el trabajo en situaciones normales. Por otra parte, el apoyo es importante para contenernos en este momento en el que hay mucha incertidumbre, miedos y ansiedades.

En una entrevista con La Izquierda Diario el año pasado, nos contaron sobre la precarización de su trabajo y cómo se estaban organizando como becaries UNLP. ¿Cómo llegan a esta pandemia?

Nuestra situación actual no es para nada buena. Durante enero o febrero se anunció un aumento grande para CONICET y Agencia, lo que generó una exaltación del sistema científico porque se pensó que íbamos a estar mejor, pero a nosotres no nos benefició porque las medidas fueron solo para ese sector. Siempre cobramos varios miles por debajo, siendo hoy la diferencia de alrededor de 8.000 pesos por el mismo trabajo, es mucho.

¿Cuál es la situación de las becas en la UNLP?

Nuestras becas están por debajo de la línea de la pobreza, al igual que las de CONICET y varios organismos del sistema de Ciencia y Tecnología. Luego de su aumento preguntamos qué iba a pasar con las nuestras, que se mantienen estables desde el año pasado. Ante este reclamo tuvimos reuniones pero no respuestas. Comparando con otras universidades, vemos que la UNLP está muy por debajo en el pago de la beca. Además, notamos que hubo una reducción en la cantidad de becas otorgadas, pasando de 51 en el 2019, a 38 para este 2020. Eso es tremendo, y recientemente lo denunciamos públicamente desde nuestro espacio de Becaries UNLP- Trabajadores Científiques en Lucha.

¿Recibieron el pago completo de la beca? ¿Cómo es la modalidad de pago?

Sí, cobramos la beca completa. Las becas UNLP están diferenciadas en una parte que se paga como cargo docente y otra como estipendio. Este último no tiene aportes, ni ningún tipo de carga social para el empleador, que en este caso sería la Universidad y se contempla en el presupuesto destinado a Ciencia y Técnica. Por la parte del cargo docente tenemos aportes, obra social, coseguro y algún derecho laboral. Por este carácter bipartito de la beca, el recorrido prespuestario que hace dentro de la universidad es bastante complejo.

A pesar de la existencia de este cargo docente, no se nos consideraba trabajadores ni teníamos la posibilidad de agremiarnos. Esto cambió hace casi un año porque, al tener el sueldo diferenciado, el Ministerio de Trabajo nos considera trabajadores, en algún punto. Desde entonces podemos hacer actividad gremial en ADULP.

¿El estar agremiadas y agremiedos les permite pelear por la actualización salarial?

Sin dudas la posibilidad de agremiarnos es un paso crucial en nuestra lucha y es un fortalecimiento de los reclamos en lo que respecta a cuestiones salariales. Sin embargo, aún no es automática la actualización salarial de la beca en relación con la de los cargos docentes. La peleamos, pero cuando hay un acuerdo paritario nos aumentan la parte que corresponde al cargo docente y nos reducen la del estipendio. Entonces terminamos cobrando lo mismo. Es decir, si nuestra beca es de 10 y nos pagan 4 por nuestro cargo docente y 6 por estipendio, ante un acuerdo paritario en el que nos tengan que aumentar a 4.5 el cargo docente, lo que hacen es cambiar el porcentaje, reduciendo a 5.5 el estipendio. Así, acomodan los porcentajes para que sigamos cobrando 10.

¿Esto no está reglamentado?

No. Justamente por eso estamos luchando, para regularizar esa situación, que sea de una forma determinada por reglamento y que sea automático. Tenemos el antecedente de la UBA, donde después de bastante lucha por parte de les becaries, se consiguió “atar” la beca a un cargo de JTP con dedicación exclusiva sin antigüedad. La actualización es automática: si hay un incremento salarial para el cargo de JTP, también aumenta la beca. Nosotres hoy no tenemos eso. Es a lo que apuntamos.

¿Cómo crees que puede aportar la UNLP en la crisis sanitaria? ¿Dispone algún espacio para debatir cómo podemos intervenir?

Después de la emergencia hídrica en 2013, la Universidad junto a CONICET, pusieron en marcha una serie de investigaciones convocando a equipos interdisciplinarios a aportar a la problemática de las inundaciones en el Gran La Plata, en perspectiva de desarrollar políticas públicas. Es un antecedente interesante y estaría bueno que se haga algo similar para este caso, teniendo en cuenta un abordaje más completo de la pandemia y el aislamiento.
En Universidad hay una plataforma donde reciben proyectos de parte de la comunidad sea universitaria o no, para aportar de alguna forma a esta situación. También hay equipos de investigación laburando en el desarrollo de respiradores, realización de análisis y dinámica de la circulación del virus.

¿Hubo algún tipo de relevamiento por parte de la UNLP para conocer en qué condición se encuentran las y los becarios?

No, por parte de la Universidad, para nada. Nosotres vamos a hacer un relevamiento continuando una encuesta que hicimos el año pasado pero incluyendo una batería de preguntas en relación al Covid-19 sobre el impacto de esta situación de crisis al trabajo cotidiano. Van a haber muchas personas que no puedan avanzar en sus cronogramas porque el campo está reducido, se corre el calendario y esto es algo a tener en cuenta el año que viene. También hicimos petitorios de prórrogas para que aquelles a quienes se les finalizaba la beca no queden en la calle en este contexto. Además, estamos relevando información sobre algunas cuestiones de la economía doméstica, como si se tiene familiares o personas en riesgo a cargo.

Como becario en Antropología, ¿qué desafíos y herramientas crees que tenemos para intervenir y aportar en este contexto?

Lo que veo es que las reflexiones siempre son desde el centro de la Ciudad. Hay otras experiencias y miradas sobre la situación que no son tenidas en cuenta. Por ejemplo, saber qué pasa en los barrios; cómo se están organizando para sobrellevar esto; cuáles son las estrategias frente a la imposibilidad de hacer changas; el trabajo informal; contextos donde hay violencias; el aislamiento en lugares hacinados donde se pueden promover otras enfermedades, y las acciones y medidas para mitigar el impacto de enfermedades como el dengue. Luego tenemos un abanico muy grande de preguntas sobre lo que vendrá y cómo afectará la pandemia a las dinámicas sociales.

¿Qué opinión te merece la respuesta del Gobierno a la pandemia?

Creo que se adelantó a los hechos con el aislamiento, pero veo también que hay muchas cuestiones que no se están teniendo en cuenta, a pesar de haber decretos que lo impiden, siguen ocurriendo despidos o sanciones con reducción salarial. Hay que ver cómo se regulariza esta prohibición de forma efectiva para que les trabajadores tengan una garantía de estabilidad laboral.

También está la situación de las fuerzas de seguridad que es un problema que no es de la pandemia, la lógica represiva de parte de estas fuerzas tiene larga data. Por otro lado, deben asegurarse los insumos sanitarios de les trabajadores de la salud, para que no sea una exaltación en la precariedad del sistema sanitario y una, aún mayor, precarización en las condiciones laborales.

Compartimos el comunicado:







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