Cultura

TEATRO

Campo Minado. Memorias de guerra

El proyecto teatral dirigido por Lola Arias es un viaje al pasado, una puesta en escena de la memoria viva de los protagonistas de la guerra de Malvinas y su vida después de ella.

Sábado 29 de septiembre de 2018 | 13:53

La guerra

Podría parecer que el planteo de “Campo Minado” es una obra de reconciliación con la Guerra de Malvinas. Lola Arias comenta que puede ver el resultado de la obra como una especie de “reparación histórica” para los protagonistas, principalmente para los excombatientes argentinos, como en el caso de Marcelo Vallejos, que virará de no poder escuchar el idioma a compartir el escenario con quienes tuvo que enfrentarse cara a cara en el campo de batalla, dando cuenta de las profundas marcas de la guerra en aquellos protagonistas también.

A su vez un ejemplo concreto con el que el espectador puede dar cuenta es bajo las diferencias en las que sí se desarrolló y finalizó esta guerra. De un lado los tres protagonistas ingleses eran soldados profesionales pertenecientes al ejercito de un país del primer mundo, del lado argentino, un país semi colonial con régimen de una dictadura militar, dos de los soldados fueron sorteados y uno voluntario.

De las aberraciones de la guerra a la que fueron expuestos los soldados argentinos dan cuenta los monólogos, cuando los protagonistas relatan cómo la dictadura genocida replicaba en las islas los métodos empleados en el continente: la tortura y el encierro como disciplinadores. Todo cubierto con un manto de silencio que perpetraron haciendo firmar un acuerdo de confidencialidad al terminar la guerra sobre lo que allí había sucedido.

El relato está mechado con pasajes cómicos, así como la música tocada en vivo también, permiten que la tensión por momentos se relaje. Las caricaturizaciones de Margaret Thatcher y de Leopoldo Galtieri, y chistes entre argentinos e ingleses generan risa, contribuyen a apaciguar el dramatismo de la obra y buscan distenderse de estas escenas en las que el espectador da cuenta que aquella teatralidad son recuerdos vividos de una guerra que sí ocurrió. Y si, Lola Arias logra que nos podamos reír con Malvinas. Lo ficcional en la forma del relato en ningún momento busca anular lo testimonial de los hechos.

No hay épica en la guerra que narra “Campo Minado”, el equilibrio entre los hechos históricos y los archivos íntimos y personales que recuerdan, plantea un volumen sentimental bastante particular.

Del lado inglés, los protagonistas cuentan cómo en Inglaterra la guerra por la recuperación de Malvinas fue vivida como una invasión y luego olvidada. Su impresión al notar como en Argentina el sentimiento “nacional” por las islas se vislumbra en la calle, en afiches, comentarios. Alguna escena da cuenta también del uso de la guerra por parte del thatcherismo para consolidar el proyecto de re conversión neo liberal a escala mundial y embarcar tras la “unidad nacional” a Gran Bretaña en la Guerra de Malvinas.

Es interesante cómo el espectador puede vislumbrar desde el inicio de los relatos la gran disparidad de los dos lados. Mientras los ingleses en la previa recuerdan como se arengaba con festejos y fiestas, recuerdos apoyados con recortes periodísticos; los testimonios argentinos se narran desde la supervivencia, el hambre, el frío, el odio, y el miedo. E intenta transmitirnos un sufrimiento que puede resultar incomprensible para quien no haya estado ahí.

En una de las escenas más impactantes los seis veteranos tocan un rock y la voz de uno de ellos, Lou Armour gritara: “¿Alguna vez estuviste en la guerra? ¿Alguna vez mataste a un hombre? ¿Alguna vez viste morir a un amigo?”. Instante en el que el frío, la violencia y la soledad de Malvinas recorre el cuerpo de todos los presentes. Solo aquellos que hayan estado en la guerra podrán entenderla, afirmaba un gran revolucionario. Y nadie más.

El proyecto

Lola Arias reúne seis ex combatientes, tres argentinos y tres ingleses para realizar un recuento de testimonios y hechos que se pondrán en escena dando lugar a “Campo Minado”, obra que muestra en el escenario solo una parte del proyecto entero que lleva varios años de desarrollo. Pensado en principio como una videoinstalación con veteranos argentinos y que luego se tornó abarcativa a la obra de teatro y la película Teatro de guerra, al plantearse para sí misma la pregunta sobre cómo habrá impactado en los veteranos ingleses esta guerra. La película se grabó en paralelo a los ensayos de la obra. Son trabajos independientes pero complementarios.

Teatro documental, define Lola su línea de trabajo en la obra. La historia contada desde los protagonistas, no actores (aunque no le gusta definirlo de esta manera) que van transformándose en actores en la misma escena, que actúan sus propias memorias de la guerra.

Ahora, ¿Cómo contar el acontecimiento histórico sin la cuota de solemnidad que suele darse en el tratamiento de representaciones sobre la guerra? Lola Arias transforma una serie de acontecimientos previos, del durante y el después de Malvinas en un espacio de ficción en el que los excombatientes realizan su propio casting, hacen música y actúan en lo que por momentos pareciera ser un reality show. El mecanismo se trata de “artificializar lo real”.

Dentro de la escena ocurre todo, los cambios de vestuario, la proyección de artículos de diarios, revistas, cartas, cámaras manejadas por los mismos protagonistas: Lou Armour, David Jackson, Gabriel Sagastume, Ruben Otero, Sukrim Rai y Marcelo Vallejo se turnan para narrar su experiencia en las trincheras mediante monólogos, imágenes, videos, y otros artificios como grabaciones y audios de la época.

Lola Arias trabaja con las vidas ajenas reescribiendo esos testimonios para transformarlos en escenas teatrales. En esta obra todo se vuelve más complejo ya que cada personaje reconstruye la guerra desde su propia experiencia.

El idioma fue una de las primeras dificultades a trabajar en esta obra. El idioma, que se vuelve un icono en el recorrido de la obra. El idioma en un contexto en el que la lengua está asociada a la patria.

Lou Armour recuerda de forma recurrente como en la guerra le tocó sostener a un joven soldado argentino que antes de morir en sus brazos le dijo algo sobre conocer Inglaterra, estudiar en Oxford. “Ojalá no hubiera hablado en inglés” dice el protagonista, dando cuenta de una escena que lo desarmó en aquel momento en el campo de batalla y lo siguió desarmando muchos años después al mismo momento de contarlo en el escenario. Marcelo Vallejos cuenta que durante décadas no podía escuchar música en inglés ni que su hijo lo hablará, todo lo que estaba relacionado con lo británico le generaba un profundo odio.

El planteo de Lola Arias pretende dejar en claro que de un bando y de otro, después de la guerra no hay diferencia entre el pasado y el presente.

Pero luego de presenciar la obra podemos quedarnos con las profundas marcas de la guerra en los soldados argentinos. Y también cómo la serie de testimonios brillantemente hilados en forma teatral, lograda por Lola Arias, podría volverse un relato a la condena de esa historia oficial perpetrada por un gobierno, que después de masacrar a una generación de luchadores obreros y populares se lanzó irresponsablemente a una guerra que era justa por sus causas y por sus fines.

Sí, hubo diferencias entre una Inglaterra implementando, a la par de una guerra en condiciones desiguales, la política tatcherista para reafirmar el neo liberalismo, y una Argentina dirigida por una dictadura militar sangrienta. Una guerra en la que la Argentina, nación oprimida, podría haber triunfado contra la potencia imperialista británica. Pero nunca con esa dirección político-militar que fueron las genocidas Fuerzas Armadas.

“¿Alguna vez estuviste en la guerra?” queda resonando en la sala y un aplauso da por concluida la obra.

***

Escrito y dirigido por Lola Arias

Performers
Lou Armour
David Jackson
Gabriel Sagastume
Ruben Otero
Sukrim Rai
Marcelo Vallejo

Investigación: Sofía Medici, Luz Algranti
Producción: Sofía Medici, Luz Algranti, Lucila Piffer
Escenografía: Mariana Tirantte
Composición musical :Ulises Conti
Diseño de luces y dirección técnica David Seldes
Vestuario : Andy Piffer

Sala Casacuberta
Teatro San Martín

Av. Corrientes 1530







Temas relacionados

#35AñosDeMalvinas   /    Teatro   /    Guerra de Malvinas   /    Malvinas Argentinas   /    Teatro General San Martín   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO