Política

LESA HUMANIDAD

Comenzó el juicio unificado por crímenes en Pozo de Quilmes, Banfield y El Infierno

Luego de más de cuatro décadas de espera se inició el proceso por el cual son juzgados 18 represores por 442 víctimas.

Maine García

Hija de desaparecidos | Miembro del CeProDH y de Justicia Ya!

Miércoles 28 de octubre | 18:27

Pozo de Banfield| AnREd

Este martes 27 de octubre el TOF Nro 1 de La Plata, integrado por los jueces Ricardo Basílico, Walter Venditti y Esteban Carlos Rodríguez Eggers, dio inicio al emblemático juicio unificado por los crímenes perpetrados en los centros clandestinos de detención conocidos como el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y “el Infierno”, denominado así por el propio jefe de la Policía bonaerense Ramón Camps que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Lanús, dependiente de Miguel Etchecolatz. Los tres centros de detención formaron parte del circuito Camps. La Izquierda Diario trasmitió en vivo desde el canal de Youtube del Centro de Información Judicial (CIJ).

En esta primera audiencia, se expuso el programa previsto para el juicio, compuesto por cuatro instancias: en primer lugar la lectura del requerimiento de elevación a juicio, luego la declaración indagatoria de los imputados, en tercer lugar la declaración de las y los testigos ya fallecides por escrito y a través de videos y posteriormente la declaración de les demás testigos.

En esta oportunidad el secretario Díaz leyó una síntesis del requerimiento de elevación a juicio, detallando los datos personales y los cargos por los que se imputa a los 18 genocidas, muchos de los cuales ya cumplen condenas por otras causas. Solo dos, Etchecolatz y Di Pasquale están alojados en una unidad penitenciaria, mientras que los 16 restantes se encuentran en sus casas con arresto domiciliario constituyendo una muestra más de impunidad que se agrega a la dilación y fragmentación que atraviesan los juicios por los crímenes de lesa humanidad en nuestro país. Tres de los imputados se murieron o fueron apartados por motivos de salud sospechados por las querellas. Todos estaban conectados en la audiencia virtual y varios de ellos dormitaban o se distraían mientras se leía la síntesis del requerimiento de elevación a juicio con los cargos por los cuales están imputados. Una total provocación para quienes esperan justicia desde hace más de cuatro décadas.

Los imputados en este proceso son Emilio Alberto Herrero Anzorena, Roberto Armando Balmaceda, Jaime Lamont Smart, Carlos María Romero Pavón, Jorge Antonio Bergés, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Antonio Herminio Simón, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Alberto Julio Candioti, Federico Minicucci, Jorge Héctor Di Pasquale, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Carlos del Señor Hidalgo Garzón, Eduardo Samuel De Lío, Ricardo Armando Fernández y Miguel Ángel Ferreyro.

Juan Miguel Wolk. Bajo prisión domiciliaria
Juan Miguel Wolk. Bajo prisión domiciliaria

Miguel Osvaldo Etchezolatz, el principal sospechoso por la desaparición de Jorge Julio López, protagonizó una maniobra de dilación en la audiencia, el mismo día que se cumplen 44 años del primer secuestro de López el 27 de Octubre de 1976. Con el cinismo extremo que lo caracteriza simuló una descompensación, acting habitual en él, pero el servicio médico comprobó que la misma era inexistente. Esta maniobra puede recordarnos el intento de que el secuestro de Jorge Julio López durante el final del juicio que condenó a Etcholatz a cadena perpetua en el marco del genocidio, tuviera como resultado, además de amedrentar y dar un golpe a testigos, querellantes y familiares de víctimas del terrorismo de estado, impedir que se leyera la sentencia el día previsto con el fin de dilatarla, cuestión que el reo no logró.

Jorge Di Pascuale- Miguel Etchecolatz detenidos en la Unidad N° 34 del SPF
Jorge Di Pascuale- Miguel Etchecolatz detenidos en la Unidad N° 34 del SPF

Se nombraron a todas las víctimas que estuvieron secuestradas en los tres centros clandestinos de detención, describieron minuciosamente cada uno de ellos, sus ubicaciones así como las dependencias con las que contaban, los accesos, las metodologías de las operaciones en cada uno y las condiciones inhumanas en las que se encontraban las personas secuestradas. Cabe señalar que el Pozo de Banfield funcionó como maternidad clandestina, siendo parte fundamental en el plan sistemático en la apropiación de bebés. Las descripciones fueron realizadas en virtud de lo comprobado a partir de los testimonios de los sobrevivientes como Adriana Calvo, una de las primeras en declarar , Nilda Eloy, Cristina Gioglio, entre otres. En este sentido y gracias a los testimonios dolorosos y muy valientes de les sobrevivientes se dio la lectura de los cargos por los que serán indagados los imputados.

Todos están acusados por los crímenes de genocidio, delitos de lesa humanidad, delitos de privación ilegal de la libertad, sometimiento a condiciones inhumanas e indignas de las personas detenidas y las madres parturientas, homicidios calificados con alevosía, delitos sexuales. En esto último se hizo eje, siendo la violencia sexual parte del plan sistemático del genocidio, constituyendo la declaración de Nilda Eloy en los juicios por la verdad clave para esto. La sustracción y ocultación de niñes fue parte del requerimiento, mencionando algunos casos.

La próxima audiencia será el martes 3 de Noviembre a las 9:30hs. La misma será nuevamente transmitida por La Izquierda Diario en vivo desde el canal de Youtube del Centro de Información Judicial (CIJ). Desde el CeProDH, integrante de la querella de Justicia Ya! convocamos a acompañar el juicio y a seguir peleando contra la impunidad de ayer y de hoy.







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