Política

VERGONZOSO

El intendente Héctor Gay admite “no manejar” cuántos despidos y cierres hay en Bahía Blanca

La sorprendente respuesta que se transforma en noticia surge cuando se abre la ronda de preguntas en la conferencia. ¿Acaso el gobierno local olvidó el DNU que prohíbe los despidos? La complicidad entre el gobierno, las patronales y la burocracia sindical.

Sábado 9 de mayo | Edición del día

En continuidad con la conferencia de prensa del día Viernes 8 encabezada por el presidente Alberto Fernandez, Axel Kicillof y Rodriguez Larreta. Este Sábado 9 Héctor Gay anunció los nuevos rubros que ingresaran en este esquema en la ciudad.

Luego de 10 días consecutivos sin nuevos contagios informados por la municipalidad, Bahía Blanca tiene la posibilidad de ingresar en una nueva fase de flexibilización ya que los casos positivos se duplican a los 26 días. En relación a los comercios, la activación de todos los rubros menos indumentaria y calzado, las profesiones liberales y la industria metalúrgica, textil y la construcción entre las más importantes.

La sorprendente respuesta que se transforma en noticia surge cuando se abre la ronda de preguntas en la conferencia. Desde La izquierda diario enviamos el siguiente mensaje: “Intendente ¿Cuántos despidos y suspensiones se registran en la ciudad desde el comienzo de la cuarentena?. También la consulta es sí hay empresas que estén planteando el cierre de sus plantas y sí se discutió aplicar algún tipo de impuesto a las riquezas aquí en Bahía Blanca.”

Edición: Gastón Serra

La primer frase que retrucó fue: “No es un dato que manejemos nosotros”. El retruque sería entonces ¿Y quien lo maneja?. ¿Acaso el gobierno local olvidó el DNU que prohíbe los despidos? Parece ser que esta pregunta tan elemental tampoco estuvo presente en las reuniones entre las patronales privadas y los sectores de la burocracia sindical a la hora de discutir los protocolos.

¿Por qué el estado, que actualmente aporta incluso al pago del salario de estos trabajadores, no exige tener esta información? ¿Por qué el gobierno local “no maneja” este dato y por qué la oposición peronista y kirchernerista no se los exige? ¿Cómo puede ser que después de 50 días ni siquiera haya estimaciones de cómo las patronales están descargando la crisis sobre las familias y el pueblo trabajador?

Otro punto que parece no ser parte de las preocupaciones del gobierno, ni de la oposición es la situación que viven más de 8.000 familias en asentamientos y viviendas precarias en la ciudad. ¿Para este sector tampoco hay un plan de emergencia como para aquellos y aquellas que se quedaron sin trabajo? ¿Cuál es el plan para ampliar la capacidad de atención de la salud pública mientras hace ya 20 días el intendente dijo que teníamos las mismas camas que hace 10 años?. Lo que si queda claro es que no se van a tocar las ganancias de los que más tienen ni con impuestos, ni con tasas municipales.

Lo que la “falta de números” pretende ocultar

El hecho de que el Intendente Municipal desconozca estos datos muestra algunas cosas: Por un lado un enorme desdén por la situación económica de las y los trabajadoras y trabajadores bahienses que han perdido su sustento, y por otro, que no lee muy bien los diarios, lo que no habla muy bien de él como ex periodista, pero sobre todo, porque pone blanco sobre negro cuales son sus verdaderos intereses.

Es que según informes del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB) publicados en los principales medios escritos de la ciudad, la demanda de empleo industrial alcanzó su piso histórico, cayendo en el último bimestre un 48,3% si se lo coteja con igual período del año pasado, y 84,8% comparado con el 2014.

Según el documento, "En medio de las medidas de aislamiento, muchas empresas de producción se han visto en la obligación de cerrar temporariamente sus puertas, otras trabajan con personal reducido y otras, mantienen un ritmo de trabajo habitual pero con caídas en su nivel de actividad (facturación, producción, cobranzas). Bajo estos lineamientos luce normal que las contrataciones se hayan detenido en las industrias, sobre todo en las que no forman parte de los rubros de primera necesidad".

Para fines de Abril, de 150 empresas encuestadas por la propia UIBB, el 20% por ciento se encontraban cerradas mientras que el 69% admitía haber sufrido mermas en su facturación habitual. Los despidos y suspensiones con rebaja salarial, son moneda corriente detrás de cada empresa que cierra temporalmente o ve reducidas sus ganancias. Ellos nunca pierden y a Gay parece no importarle siquiera averiguar cuántos trabajadores perdieron su puesto.

Por otro lado, esta caída se encarna en miles de trabajadores desocupados que no encontrarán empleo cuando termine la cuarentena y salgan a buscarlo.

Concretamente, el Gobierno Nacional de Alberto Fernandez toma medidas cómo hacerse cargo del 50% del salario que las patronales deben pagar a sus trabajadores al tiempo que homologa el escandaloso acuerdo entre la burocracia sindical de la CGT y los empresarios para que estos puedan suspender personal con rebaja salarial de hasta un 25%. Si hacemos la cuenta, vemos que la balanza está a favor de los grandes capitalistas, cuando un sector importante de ellos sólo pagan 25% del salario del que cubrían anteriormente. Cada 100 trabajadores, le pagan el salario completo a 25 de ellos.

La actuación de los sindicatos en esta situación merece un párrafo aparte. Luego de una primer etapa donde parecen haberse tomado la cuarentena con desmesurada responsabilidad no aparecieron ante los despidos y suspensiones, dejaron tirados a quienes se encuentan precarizados o en negro, ni cuando trabajadores de los servicios esenciales denunciaban que no se cumplían los protocolos mínimos en sectores como comercio, sólo aparecieron para justificar las suspensiones con rebaja salarial.

Seríamos injustos si no recordáramos que fueron los primeros en pedir que se flexibilice la actividad de la construcción en el caso de la UOCRA, no se les vaya a ocurrir a estos últimos que las empresas constructoras que en los últimos años amasaron fortunas a base de trabajo precario, con muertes obreras incluídas, repartan algo de lo que le levantaron todos estos años mientras dure el parate.

Por su parte, el Polo Petroquímico y el puerto, principales resortes de la industria en la región y puerta de salida de millones de toneladas de cereal (por ende, de entrada de miles de millones de dólares para sojeros y oligopolios exportadores) respectivamente, siguen operando con normalidad, facturando millones. Con un impuesto progresivo a las grandes fortunas como propone el diputado del Frente de Izquierda y los Trabajadores, Nicolás del Caño se podría financiar un salario de cuarentena de $30000 para quienes estén afectados por la pérdida de su trabajo. ¿Y si usamos ese financiamiento también para equipar los hospitales públicos y testear masivamente a la población?.

En Bahía Blanca, como en el resto del país, le esperan a las y los jóvenes desocupados y precarios, una dura salida de la cuarentena donde la política del Gobierno Municipal, a juzgar por sus dichos, parece ser la de “sálvese quien pueda”. Al cierre de esta edición se hacen conocidos dos nuevos casos de trabajadores bahienses del Parque Eólico en Mayor Buratovich. Ante este panorama, se hace más necesario que nunca para clase trabajadora y la juventud organizarse en torno a defender sus condiciones de vida y no ser quienes paguen los platos rotos de una crisis que no generaron.







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