Política México

VISITA PAPAL A MÉXICO

El recorrido del Papa Francisco en México

Los primeros días de Jorge Bergoglio en México, sus encuentros con Peña Nieto, la jerarquía eclesiástica y sus apariciones públicas.

Domingo 14 de febrero de 2016 | Edición del día

La llegada de Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco I, a México fue la pasada noche del viernes 12 de febrero, fue recibido en el hangar presidencial como un jefe de estado por el presidente de la república Enrique Peña Nieto y su esposa.

En el hangar presidencial el pontífice rompió el protocolo para saludar a quienes estaban en unas gradas instaladas en el lugar, es sabido que el actual Papa le gusta romper con las formas en un afán por verse cercano a los feligreses. Con estas acciones busca cambiar la imagen de la Iglesia, golpeada en los últimos años por distintos escándalos como los casos de pederastia, y contrarrestar la pérdida de fieles.

Horas antes Bergoglio había tenido un encuentro en la Habana, Cuba, con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa Kirill; una medida histórica adoptada por la diplomacia vaticana, ya es que la primera vez que un Papa Católico y un líder Ortodoxo se reunían en más de mil años, donde los dos líderes religiosos pidieron por “la unidad y protección de los cristianos en todo el mundo”.

El Papa, tras su llegada al hangar presidencial, se dirigió a la Nunciatura Apostólica a bordo del papamóvil, un auto descubierto para que los pocos feligreses que se apostaron a seguirlo a lo largo del recorrido pudieran verlo. Esto provocó serios problemas para los capitalinos: estaciones del metro como Boulevard Puerto Aéreo fueron cerradas algunas horas, el circuito interior fue cerrado en sus dos sentidos, igual una parte de la avenida Insurgentes cercana a la Nunciatura, ubicada al sur de la Ciudad de México.

En la Nunciatura el Papa pernoctó. Es ahí donde pernoctará las 5 próximas noches que se quedará en México. A su llegada cerca de las 10 de la noche Jorge Bergoglio nuevamente rompió el protocolo: saludó y bendijo a los reunidos frente al edificio episcopal ubicado en la calle Juan Pablo II, en la colonia Guadalupe Inn.

El sábado 14, las actividades del Papa empezaron desde temprano. A las 9:30 am. fue recibido oficialmente por Enrique Peña Nieto en el Palacio Nacional. En este lugar dio un discurso a los representantes de los poderes de la Unión, cuerpo de diplomáticos en México, e invitados especiales. Cabe mencionar que es la primera vez que un Papa es recibido en Palacio Nacional, lo cual es un claro indicador del estrechamiento de las relaciones con el Vaticano, y una profundización del acercamiento Estado-Iglesia iniciado por las administraciones previas, que pone en cuestión los principios de laicidad.

En este lugar el Papa hizo un llamado para buscar el bien común, porque “la experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o el beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”.

En la primera fila del encuentro estaban presentes desde la familia presidencial, Alejandra y Paulina Peña, hijas de Peña Nieto, Sofía y Fernanda Castro, hijas de Angélica Rivera, hasta miembros de la élite económica como Patricio Slim Domit, María Elena Torruco, y Carlos Slim Domit. Durante su visita, Jorge Bergoglio se encontrará así con integrantes de la misma clase política defensora del régimen responsable de la masacre de Ayotzinapa, y tendrán un lugar destacado representantes de la más alta burguesía.

El pontífice cruzo el zócalo, el cual no se llenó como esperaba, y Miguel Ángel Mancera le entregó las Llaves de la Ciudad, antes de entrar a la Catedral Metropolitana donde tuvo un encuentro con obispos de México.

Allí, mientras se encontraba con lo más alto de una jerarquía religiosa salpicada por múltiples escándalos, advirtió a los clérigos, “vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad; no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa; no pongan su confianza en los «carros y caballos» de los faraones actuales”.

En redes sociales se denunció el hostigamiento policiaco para los que se manifestaron en contra de la visita papal, destacando el caso donde una persona de la tercera edad que se encontraba con una pancarta en Eje Central, fue rodeada por una decena de policías y sometida.

Nuevamente tras su encuentro, Bergoglio se dirigió a la Nunciatura Apostólica, esta vez en un automóvil cerrado. Pasadas las 4 de la tarde se dirigió a la Basílica de Guadalupe, ubicada al norte de la ciudad, donde dedicó un mensaje de aliento a los mexicanos “que han visto perder o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos”.

En la misa estuvo presente nuevamente Enrique Peña Nieto y su familia. Destacó la presencia del ex presidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala. En las afueras del recinto, cuatro mujeres semidesnudas protestaron por la llegada del pontífice, cuestionando la estrecha relación Estado-Iglesia y pronunciándose por los feminicidios y desapariciones en el país.

Ya en la noche Bergoglio se dirigió nuevamente al sur de la ciudad para descansar.

En Ecatepec

Este domingo el Papa salió temprano de la nunciatura al Campo Marte, donde un helicóptero de la fuerza área mexicana lo esperaba para trasladarlo al municipio de Ecatepec. Allí realizó a las 11:30 am. una misa en el Centro de Estudios de Ecatepec, el predio El Caracol, donde ya lo esperaban feligreses, muchos de los cuales llegaron desde la noche anterior para apartar su lugar.

La riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados por otros y utilizándolos tan solo para mí o para los míos. Es de tener el pan a base del sudor de otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. Es una familia o en una sociedad corrupta ese es el pan que le dan de comer a sus propios hijos”, destacó el pontífice en el municipio más poblado de México, y con los mayores índices de pobreza y violencia.

Los discursos de Bergoglio adoptaron un tono crítico de determinados aspectos de la realidad social en México, buscando presentar una Iglesia más cercana a los sectores populares. Sin embargo, es el régimen político y el gobierno de Peña Nieto los garantes de esta situación, a los cuales evidentemente la jerarquía eclesiástica encabezada por el Papa Francisco no cuestiona.

Se trasladó por la tarde al seminario menor, donde descansaría y comería, para trasladarse alrededor de las 4 de la tarde en helicóptero a la Ciudad de México, aterrizando en Campo Marte y de ahí al Hospital Pediátrico Federico Gómez, donde convivió con los niños que se encuentran en terapia intensiva a puerta cerrada. Allí fue recibido por Angélica Rivera, la primera dama que fue parte del escándalo de la “Casita Blanca”.

Regresando en la noche a la Nunciatura, pues la mañana del lunes 15 de febrero se trasladará al estado de Chiapas, donde realizará una misa en Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas.

Seguiremos informando

Información: RT Noticias, ACI Prensa, Yahoo Noticias, Televisa, El Debate.com.mx, El Universal on line, Proceso, Tele Sur







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