Mundo Obrero

Cualquier situación les parece potable para tener más ganancias

Coronavirus: empresas de jabones aumentan los precios y también la precarización laboral

Las empresas que producen artículos de limpieza son parte de las que se benefician en esta pandemia, aumentando el precio de sus productos, además de precarizar el trabajo

Franco Villalba

Trabajador de Alicorp | La Matanza

Martes 21 de abril de 2020 | 02:24

Con la pandemia del coronavirus y la cuarentena, se prevé una recesión mundial con fuerte repercusión en Argentina que ya viene arrastrando una crisis económica y social previa.

Las consecuencias del coronavirus, además de los infectados y muertos, son los despidos de trabajadores , cierres de empresas y las suspensiones con rebaja salarial, tomando la letra chica del decreto de Alberto Fernández, para querer seguir descargando la crisis sobre nosotros.

Pero, por otro lado, están aquellas empresas que hacen productos considerados esenciales, como los artículos de limpieza y aseo personal. Es decir: jabones, lavandinas etc. Empresas como Unilever, Procter & Gamble, Alicorp, Guma, Clorox o Querubin aumentaron el precio de sus marcas hasta un 3% en el último mes. Pantenne, Sedal, Plusbelle, Ayudin, Skip, zorro o Ace, aumentaron en las góndolas de diferentes supermercados con respecto a marzo.

Las campañas de propaganda publicitaria impulsada desde el gobierno donde la clave para combatir el coronavirus pasa por: “Quedarte en casa y lavarte las manos con abundante agua y jabón”, les dieron la oportunidad de oro.

Resulta que este eslogan, que habla de lo indispensable que son sus productos para prevenir el contagio, es aprovechado por estas empresas para multiplicar sus ganancias, incrementando sus precios y flexibilizando las condiciones de trabajo de sus empleados. Estos monopolios de la limpieza del hogar y personal, incrementaron un 40% la producción por la demanda ante el coronavirus.
Según el INDEC, sus productos aumentaron hasta un 3% en el último mes.
Y según los relevamientos de la consultora Nielsen “...La disparada en las ventas que se generó, en marzo, en los supermercados a partir del aislamiento obligatorio, tuvo una característica especial.. los artículos de limpieza crecieron 62,5%.” Mientras nuestros salarios pierden mes tras mes, con la inflación.

Las ficticias medidas del gobierno, como la prohibición de los despidos que luego deja que incumplan empresas como Techint, Penta ( que incluso fueron reprimidos) u otros, se le suma las de precios cuidados, que como vemos en cualquier supermercado, no existen.

Desde ya esas marcas son más baratas con respecto a otras, pero siguen aumentando su valor. Son una mentira. La única verdad es que todas las grandes empresas, tanto las que están en cuarentena como las que siguen en marcha por sus productos esenciales, siguen buscando las maneras de mantener e incrementar sus ganancias.

Y si. Es la naturaleza del sistema capitalista. Pensar sus planificación productiva, comercialización, etc., en función de las intenciones de las ganancias de los empresarios y no de la necesidad de las mayorías, ni siquiera en momentos de emergencia mundial como el actual, donde miles de personas mueren en el mundo por no poder acceder a un buen sistema de salud pública centralizada y las medidas de higiene necesarias, demuestra que bajo el capitalismo no hay salida. Todo está hecho para que los ricos sean cada vez más ricos y los trabajadores y el pueblo cada vez más explotados y empobrecidos.

Por eso los trabajadores, que somos quienes hacemos mover al mundo, los esenciales, sostenemos que es necesario tomar medidas concretas para evitar estas situaciones: Una de ellas es la conformación de comités populares de control de precio. Es decir; elegir representantes de las organizaciones barriales, docentes y de trabajadores de las fábricas de estos productos, para controlar tanto la producción ( calidad y cantidad), el precio, como también la distribución de estos artículos que son de primera necesidad para el combate al coronavirus. Para que esté pensada al servicio de las necesidades sociales y no del lucro de los empresarios. Por otro lado la confiscación de estos productos esenciales para que lleguen de forma gratuita a los sectores más pobres de los barrios, colegios y hospitales públicos.

Precarización del trabajo en las fábricas de artículos de limpieza

Otra de las formas de aumentar las ganancias es precarizando el trabajo en cada una de las fábricas.

En Alicorp, por ejemplo, entraron cerca de 30 compañeros nuevos por agencia, en Guma de la provincia de Córdoba también y en Procter & Gamble se extiende la modalidad de “contrato eventual” de los que ya estaban.

La reforma laboral, que antes no pudieron hacer votar en el congreso, dado el repudio del conjunto de los trabajadores, ahora se la aplica por fábrica, aprovechando la pandemia. Con la cuarentena primero se dejó sin trabajo a los informales, a los que están en negro, luego se despidieron a los contratados. Los que están en blanco sufrieron despidos o rebajas salariales. Y donde seguimos trabajando, las empresas tomaron mucha gente nueva pero en condiciones precarias de trabajo como los de agencia. En contratos por 3 meses y sin ningún derecho, salvo a ser despedidos sin indemnización.

Este tipo de empleo que viene de arrastre, gobierno tras gobierno y son un 40 % del total, la mayoría son jóvenes, es utilizado por las empresas (con el aval del gobierno) para aplicar la flexibilidad laboral, aprovechando que cada vez hay menos trabajo. A ellos se les paga el salario más bajo, les dan las tareas más agotadoras y son considerados descartables.

Otras de las cosas es que a hay muchas horas extras. Y ante la crítica situación económica, los compañeros no tienen otra opción que trabajar 12 horas de lunes a lunes. Agravando su riesgo al contagio.

Pero los trabajadores somos uno solo. Contratados o efectivos. No podemos permitir esta división que nos querrán imponer en una situación tan desesperante donde el “sálvese quien pueda” será lo que nos querrán inculcar. Solo unificados podremos defender los intereses de el conjunto de la clase trabajadora.

Por eso tenemos que reclamar la efectivización de los contratados en todos los lugares de trabajo donde ingresen nuevos compañeros o donde se les renueve la contratación.

Además del reparto de las horas de trabajo (o jornada de 6 hs ) sin ninguna reducción salarial para que podamos trabajar más gente y que estemos menos tiempo fuera de nuestra casa.

La CGT y las conducciones sindicales al contrario de cuidarnos, vienen dejándonos librados a las ganas de cada patronal. Tenemos que exigirles que nos defiendan, impulsar asambleas y votar nuestro pliego de reclamos. Necesitamos construir comités de seguridad e higiene en cada fábrica. Con compañeros elegidos por sus propios compañeros, en cada sector, que tengan la potestad y el reconocimiento de todos para que ante cualquier incumplimiento de las medidas de higiene básicas para evitar el contagio del COVID 19, puedan decidir si se puede seguir trabajando o no.

Tomemos la rienda de la salud en nuestras propias manos!
Unidad de los trabajadores!







Temas relacionados

Trabajadores jaboneros   /    Especulación   /    Zona Oeste del Gran Buenos Aires   /    Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO