Sociedad

CRISIS SANITARIA

En Mendoza personas con VIH sin acceso a recetas y medicamentos tienen que romper la cuarentena

Frente al faltante de medicación y recetas medicas, integrantes de la Mesa de Trabajo de VIH de la Provincia denuncian negligencia y abandono por parte del gobierno provincial a las personas seropositivas.

Viernes 10 de abril de 2020 | 14:06

Desde que comenzó la emergencia sanitaria por el coronavirus en la provincia, las organizaciones miembros de esta Mesa de Trabajo, vienen publicando en su página de Facebook que no han parado de recibir consultas y denuncias por parte de usuaries del servicio de salud con VIH, producto del abandono y negligencia del Programa Provincial de SIDA Mendoza Rock and Vida, RAJAP, RAP+30, VIHVO Positivo e ICW Argentina son organizaciones civiles que conforman La Mesa de Multisectorial de Trabajo de VIH. La misma denuncia un abandono por parte del Estado al no proveer las suficientes herramientas para que las personas seropositivas de la provincia puedan acceder a recetas, consultas médicas, reactivos y hasta sus medicamentos.

Como explicó Rebeca Rodríguez, integrante de Vihvo Positivo Mendoza, a este medio “la multisectorial surge de la necesidad de organización colectiva frente a un Programa Provincial de Sida dirigido hace más de 20 años por la misma persona, viciado y precario en su rol de garante de los derechos de las personas con VIH. A partir de la emergencia sanitaria por el Covid19, nos encontramos desbordados por las consultas, reclamos y denuncias por lo deficientes de las acciones de dicho Programa provincial’’.

La Mesa VIH cuenta en su página que muches pacientes se ven obligades a romper la cuarentena en busca de tales recetas o sus retrovirales en las farmacias donde son informades que su medicación no está disponible. La problemática ha llegado a tal punto de recibir denuncias de detenidos en penales provinciales, que no reciben su medicación en tiempo y forma, y que tampoco tienen respuesta ante estas irregularidades.

El tratamiento antirretroviral evita que el virus se multiplique y destruya las defensas del cuerpo. Una vez que se empieza es necesario tomarlo todos los días, toda la vida y no puede ser interrumpido dado que esto puede generar resistencia del virus condicionando la salud y la vida de les pacientes. Cortar o cambiar el tratamiento puede subir la carga viral y, también, bajar las defensas (CD4): les expone a contraer enfermedades oportunistas que pueden perjudicar gravemente su estado.

En una Crisis Sanitaria que ya tiene más de 70.000 muertos por coronavirus en el mundo, jugar con la salud de miles demuestra las prioridades del gobierno. La respuesta del gobierno de Mendoza frente a las personas viviendo con VIH, antes de la pandemia “se centra casi exclusivamente en la atención médica y provisión de tratamientos. El concepto de salud desde el que abordan la problemática es el de antaño, atendiendo la falta de salud física, sin tener en cuenta determinantes sociales, psicológicos, de estigma y discriminación que acompañan esta patología” nos contó Rebeca.

El programa Provincial de Sida informó que desde septiembre no se realizan Cargas virales y CD4 a les usuaries del sistema de salud por "demoras’’ en la entrega de insumos. La realidad es que hay un faltante de presupuesto. Ante esto, Rebeca plantea que los presupuestos son insuficientes hace años, a pesar de los pedidos no se amplían, llegando a casos extremos como el que atravesamos hoy, que no hay
insumos para controles necesarios de carga viral y estado del sistema inmune de las personas con VIH, porque se cayeron las compras por faltas en el cumplimiento de los pagos a proveedores. Esta medida perjudica a las personas más precarizadas y humildes negando un derecho básico como es la salud. Ya que como explica la multisectorial, es importante que el virus pueda estar indetectable, controlado y a partir de eso, la persona logre desarrollar su vida lo más plena posible.

Si bien, está comprobado que las personas con VIH no son más vulnerables a contraer coronavirus, la realidad que viven es compleja. Para Rebeca, “las personas que vivimos con el virus en muchos casos tenemos nuestro sistema inmune comprometido, y una serie de procesos inflamatorios que nos colocan en situación de mayor riesgo. No sólo frente al nuevo coronavirus, de hecho, todos los años debemos vacunarnos obligatoriamente contra gripe y neumococo. Es decir que, a pesar de que onusida reconozca que tener VIH no constituye un factor de riesgo, creo que no está de más reforzar las medidas preventivas. Sobre todo en nuestro país, donde durante los últimos años han habido faltante de medicación, de reactivos para chequear el estado de nuestro sistema inmune, emergencia social que impide en muchos casos sostener tratamientos crónicos porque las personas con VIH no tienen garantizadas sus necesidades básicas en muchos casos. Es imposible tener una correcta adherencia, tomar todos los días medicamentos, si no
tengo garantizado el acceso a dos comidas diarias. Nuestra realidad es de emergencia. La mayoría de las personas con VIH somos pobres. Producto de la discriminación es muy difícil para nosotros acceder al mercado laboral, y eso deteriora nuestras vidas en todo sentido”.

“En Mendoza alrededor de 5 mil personas viven con el virus, dice Rebeca y sigue, “cerca de 3 mil reciben atención por parte del Programa Provincial de Sida, aunque sólo el 50% sostiene sus tratamientos, debido a estos determinantes sociales que menciono. Muchos de nosotros trabajamos informalmente, los horarios de atención, exclusivos de mañana, las barreras de acceso a turnos, la escasez de profesionales, implican que hoy haya un 50% de personas con VIH que no acceden a la garantía de sus derechos de acceso a la salud por parte del gobierno provincial”.

“En cuanto a prevención, definitivamente, las estrategias del Estado, centradas en trasladar la responsabilidad a las personas, y en el uso de preservativo masculino, han fracasado. Aumentan los casos de vih, sifilis y otras ITS”, explica Rebeca en relación a las Infecciones de Transmisión Sexual y concluye que “desde luego una gran estrategia preventiva es la aplicación de la ESI, no sólo en el ámbito educativo formal, sino también a través de talleres de educación popular. Las organizaciones de la sociedad Civil trabajamos estos formatos con excelentes resultados a lo
largo de los años. El paradigma de prevenir desde el miedo, no funciona. El acceso a la información de calidad, con perspectiva de género y ddhh, derribando los tabúes históricos en torno a la sexualidad, nos resultan mucho más efectivos”.

La negligencia del Estado provincial muestra que sus prioridades nunca estuvieron del lado de las personas seropositivas. A Mendoza le urge la necesidad de mayor presupuesto y un Programa de VIH que asegure el pleno acceso a la salud pública.







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