Política

CASO NISMAN

En plena campaña electoral la muerte del fiscal volvió a los medios

Cruzando la campaña, a 7 meses de la muerte del fiscal Nisman, Arroyo Salgado volvió a la carga, a través de sus abogados, con su teoría del asesinato. El pasado domingo, desde las páginas del ultra oficialista Página12, le contestan.

Mirta Pacheco

@mirtapacheco1

Jueves 27 de agosto de 2015 | Edición del día

La semana pasada, cuando las PASO habían dado por tierra con la idea que tanto Scioli como Macri quisieron instalar de la polarización entre el FpV y Cambiemos, todos pudimos observar la “gira” por los medios de la “corpo” iniciada por los abogados que representan a las hijas de Alberto Nisman: Juan Pablo Vigliero y Mariano Romero Victorica.

Como relatando un libreto, ya a esta altura poco creíble por no contar con pruebas fehacientes, y contradiciendo la opinión de la mayoría de los peritos que intervienen en la causa, Vigliero y Romero Victorica hablaban de un golpe en la cabeza de Nisman y en los talones que serían una prueba de la violencia ejercida hacia él por el presunto asesino. Además de denunciar que el celular del ex fiscal de la causa AMIA tenía borradas las últimas llamadas y mensajes. Esto último también sería un indicio para estos abogados de que el sábado 17 de enero de este año el ex fiscal no estuvo solo. La querella de Arroyo Salgado insiste en que ese día se produjo la muerte. Recordemos que, precisamente, ese día por la tarde, Diego Lagomarsino, el “empleado” de Nisman que cobraba $41 mil y compartía con la madre del fiscal la titularidad de una cuenta en Nueva York, acudió al departamento de Puerto Madero a pedido del mismo fiscal, para entregarle la Bersa calibre 22, con la que aparentemente se quitó la vida.

Cuando habían transcurrido 7 meses de esa muerte, en tiempos electorales, antes del 9 de agosto, cuando arreciaban las acusaciones del gobierno nacional contra la oposición patronal de hacer campaña sucia, los abogados que representan a la querella, comienzan a recorrer los medios y a criticar a la kirchnerista jefa de los fiscales, Gils Carbó, planteando que “mira para otro lado”. Afirmando que “la investigación estuvo hecha como el culo”, dicho esto por Vigliero, en clara alusión a la instrucción llevada adelante por Viviana Fein: la cuestionada fiscal a cargo de la fiscalía de instrucción N° 4, que lleva adelante la investigación de la muerte. Fein denunció a Juan Pablo Vigliero ante el Colegio de Abogados por esos dichos.
Esta semana la fiscal tomó licencia por el fallecimiento de su madre y es reemplazada por Marina García, pero en un par de días ya debería retomar su puesto.
Este último domingo en una extensa nota de Raúl Kollman en Página12, el diario ultra oficialista se encarga de contestar a los argumentos de los letrados y afirma que según el peritaje realizado a la computadora de Nisman y el chequeo del sistema informático del diario, el domingo 18 de enero por la mañana el propio Nisman realizó diversas búsquedas en internet y se detuvo a leer una nota de ese diario donde se planteaban las preguntas que al día siguiente debería afrontar en el Congreso por parte de la bancada kirchnerista. Esto confirmaría que el ex fiscal muere ese domingo y no el sábado por la noche como afirma su familia. El diario vuelve sobre la hipótesis del suicidio.

Recordemos que Alberto Nisman fue por 10 años el fiscal de la causa AMIA (llevado a ese puesto por Néstor Kirchner), y que en esa década sólo avanzó en presentar acusaciones (sin pruebas) a iraníes, alentado por las “investigaciones” de un Jaime Stiusso, hombre fuerte de la ex SIDE, hasta que CFK cambia su línea política hacia Irán; deja de acusarlo por el atentado a la mutual judía y anticipándose al giro más conciliador del gobierno de Obama para con el país persa, comienza un acercamiento plasmado en el famoso Memorando de Entendimiento. Es ese cambio de política del gobierno nacional, que deja a Nisman y a Stiusso con el pie cambiado y termina con la mutua afinidad entre el fiscal, el “servicio” y el gobierno.

Como muchas veces se ha dicho ante tantos años de impunidad por el crimen de las 84 víctimas de la AMIA, quienes tenían que investigar y velar porque esa investigación avance, hicieron todo lo contrario. El resultado fue que el gobierno nacional –tal cual lo hicieron sus antecesores-, el fiscal Nisman y los servicios de inteligencia preservaron la impunidad hacia el Estado argentino: inventando pruebas, desviando líneas de investigación. La víctima número 85 de ese brutal crimen, fue la verdad.

Otra novedad, no ya sobre la causa Nisman, sino sobre la cuenta bancaria que el ex fiscal tenía en el Merryl Lynch, con sede en Nueva York, es que la justicia de EEUU investiga por posible soborno esa cuenta. Cuenta bancaria que como dijimos estaba a nombre de la madre de Nisman, de su hermana y de Lagomarsino, apareciendo el mismo Alberto Nisman como apoderado. Uno de los motivos de la investigación financiera que se lleva adelante en ese país es porque descubrieron que el ex fiscal no había declarado que era una persona políticamente expuesta, cuestión obligatoria para las leyes norteamericanas.

El juez federal Canicoba Corral que está investigando los orígenes de esta cuenta, por estos días declaró en diversos medios radiales que figuran depósitos de sumas importantes, sin justificación. “No cierran por ningún lado” dijo el titular del juzgado federal N°6.

Por lo visto quien fuera elevado a la categoría de “héroe nacional” por parte de la oposición de derecha y también por sectores de la progresía centro izquierdista, no solo era afecto a seguir muy servilmente los dictámenes de la embajada norteamericana y el MOSSAD en relación a la causa AMIA, sino que también él estaba “flojo de papeles” con sus cuentas bancarias.







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