Mundo Obrero

BROTE EN EL HOSPITAL MUNICIPAL "EVA PERON"

Enfermeras de Punta Alta compran elementos de seguridad con su propia plata

Antes héroes, hoy villanos. Sobre responsabilidades y culpas ente el brote de Covid 19 en nuestro distrito. Los dichos del Director del Hospital municipal Eduardo Toscani, y la respuesta de Stella Castillo, enfermera del nosocomio: “Cansados, terminábamos comprando nuestro propio equipo con dinero de nuestro bolsillo” dice.

Viernes 17 de julio de 2020 | Edición del día

Crecen los casos de Covid 19 en Coronel Rosales. Al momento de redactar esta nota, ya son 57 los casos confirmados, de los cuales 52 se mantienen activos. Todo parece indicar que el brote de contagios surgió del Hospital Municipal "Eva Perón".

El discurso del oficialismo es que el contagio masivo de se debe a que “Hubo personal de Salud que hizo reuniones que no debía, asados y demás”, como afirmaba el director del hospital Eduardo Toscani, para Lu2. Este discurso de manual, utilizado recurrentemente para culpar a los trabajadores ante un pico de contagios, quiere tapar cómo desde el inicio de la crisis sanitaria, vienen denunciando que el hospital no estaba en condiciones de contener un brote y que ellos trabajan en condiciones precarias, con falta de elementos básicos de seguridad e higiene.

En consonancia con la conferencia de prensa del lunes que brindaron el Intendente Mariano Uset y el Secretario de Salud Leandro Rodríguez, el director hace la de Poncio Pilatos: la culpa es de la supuesta irresponsabilidad de los que atienden y velan por nuestra salud todos los días. Cínicamente, planteó que “ les dimos los elementos de protección personal y todos los requisitos. Y en este punto hay que tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, la mayoría del personal tiene poli empleó y, por otro, luego que dejan la carga horaria, son libres de todo movimiento. Si bien estaba prohibido, no se acataron las normas. Todo esto hizo que entrara el virus al Hospital"

Las razones por la que los trabajadores de la salud recurren a jornadas de hasta 15 hs diarias para tener un sueldo medianamente digno, es bien conocida. Hoy en día el salario de una enfermera no llega a cubrir la canasta básica familiar, y está por debajo de la línea de pobreza. Ahora, ¿quien puede afirmar sin ponerse un poco colorado de que el hospital cuenta con los elementos necesarios para afrontar la pandemia? La respuesta la dan los mismos trabajadores, como es el caso de Stella Castillo que en cuenta de Facebook publicaba:
“Me contagié de COVID-19 trabajando. Como trabajadora de salud repudio los dichos del director de salud de Coronel Rosales y del director del Hospital Eva Perón de Punta Alta. Mis compañeros y yo no nos relajamos nunca, es un golpe bajo culparnos del brote que sabíamos que en cualquier momento iba a llegar a nuestra ciudad y así fue. Nos protegíamos siempre, con los materiales que nos proporcionaba el hospital, en mi caso, luego de hacer un pedido por escrito y hacerlo firmar por el administrador del hospital y luego llevarlo hasta la farmacia. Sí, debíamos justificar y autorizar todo, no era suficiente el hecho de que necesitábamos el equipo de protección para no contagiarnos”

Como bien indica Stella, se sabía que tarde o temprano el virus iba a llegar al distrito; ¿qué hizo el municipio en más de 100 días de gracia para proteger la salud de la “primera línea” frente a la pandemia? ¿No será que cantaron victoria antes de tiempo? ¿O directamente nunca le importó la salud de las y los trabadjores esenciales? Recordemos que el 9 de julio el oficialismo (aunque ahora salgan a decir que fue un “desacierto”) se sumó a la marcha antitodo que impulso la derecha a nivel nacional. La hipocresía que los de arriba nos tienen acostumbrados

Stella agrega que “a veces, nos entregaban barbijos, camisolines y botas que la gente con mucho cariño donó. Éste material, al ser de confección casera, no cumple las normas establecidas para protección. Las buenas personas que las donan no saben esto y lo hacen con toda su buena voluntad. Pero las autoridades del hospital sí lo saben y nos daban ese material igual. Personalmente varias veces fui a cambiar mi equipo casero por el que corresponde. Cansados, terminábamos comprando nuestro propio equipo con dinero de nuestro bolsillo. Todos tenemos un límite. Acá estoy, gozando de esta enfermedad de mierda, ganada gracias a `mi relajación´”
Toda una postal del cinismo del estado para con los trabajadores. Como dice una canción popular “a la gente se lo la ayuda la gente”

Desde este medio venimos exigiendo medidas concretas como testeos masivos, comisiones de seguridad e higiene gestionados por los propios trabajadores, licencias para todo el personal de salud que sea grupo de riesgo, reconversión de los talleres navales para producir y abastecer de insumos y respiradores necesarios para hacer frente a la pandemia en la región. Como propone el PTS en el FITU, hay que centralizar el sistema de salud público y privado bajo gestión de trabajadores y usuarios, declarar de utilidad pública hoteles y alojamientos vacíos, para poder hospedar y garantizar la cuarentena a la gente en situación de calle. Somos conscientes que de la manos de estos gobiernos que desprecian la vida de los trabajadores no se van a conseguir, por eso llamamos a las más amplia organización “desde abajo” rompiendo con las burocracias sindicales y la independencia política de nuestra clase, con un programa que tome esta demandas, como se viene haciendo, por ejemplo, desde La Red de Trabajadorxs Precarizadxs e Informales, porque las vidas trabajadoras importan.







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