OPINIONES

Escobar: las estudiantes secundarias se plantan

Dos jóvenes nos hablan del machismo, la homofobia y la estigmatización a los jóvenes. También expresan su solidaridad con los trabajadores de MadyGraf.

Martes 20 de septiembre de 2016 | Edición del día

La Izquierda Diario entrevistó a dos estudiantes secundarias para conocer su mirada respecto a la vida cotidiana en las escuelas y en las calles. Valores, normas y reglas retrógradas impulsadas con un propósito: disciplinar a la juventud en general y a las mujeres en particular.

Malena tiene 16 años, es delegada de su curso y sobre su escuela nos comentó: “las autoridades quieren imponer un código de vestimenta represivo. Esto no hubiese sido tan grave si no fuera por la justificación de un directivo diciendo que nosotras causábamos que los hombres reaccionen de manera indebida, y que no es raro que seamos causantes de acosos y violaciones. Cuando pedí explicaciones por estos dichos, me hicieron un acta. En este establecimiento donde se prohíbe y castiga con actas a quien use calzas, las estudiantes convivimos con autoridades denunciadas por acoso sexual.”

Malena se declara abiertamente bisexual y nos cuenta cómo lo vive en su escuela: “Antes salía con una chica y no podía ir de la mano con ella adentro del colegio, me decían que no se podía. Y me daba bronca, porque veía que las parejas heterosexuales si podían ir de la mano, abrazarse en público. Nosotras no. Una vez un profesor me dijo que estaba mal el pensamiento que tenía, porque las parejas se formaban por un hombre y una mujer. Yo le pregunte ‘¿Ud. que haría si a su hija le gustaran las mujeres?’ y me contestó que le diría que estaba mal, porque así no tendría nunca hijos y él quería nietos. Yo conteste que hoy en día había varias formas de tener hijos, que podría ser adoptando, embarazándose una de las dos o alquilando un vientre, y se quedó sin respuestas. Yo me pregunto cómo hacen con los obispos y curas, por ejemplo, que permanecen en ‘celibato’. A pesar de esto, somos varios en mi escuela los que usamos la pulsera con los colores del orgullo. Tengo una pareja de amigos gay que no dudan en mostrarse con orgullo. A mí me encanta”.

Con respecto a la implementación de la ley 26150 Programa Nacional de Educación Sexual Integral, Malena opina: "Pareciera que los directivos fomentan la ignorancia, le echan la responsabilidad de responder como se produce un embarazo a la familia y en mi escuela, chicas de 1° año lo terminan consultando con profesores de Biología. Se tendría que enseñar sobre reproducción y salud sexual, los métodos para prevenir embarazos y enfermedades. En el colegio hay madres adolescentes y son señaladas con prejuicio.”

Antonela tiene 17 años y estudia en una escuela técnica. El escenario es parecido al de la escuela de Malena. También en su colegio el código de convivencia hace referencia a la vestimenta. La implementación de un uniforme con remera negra y guardapolvo, para que las mujeres no “provoquen” distracciones o actitudes indebidas.

Sobre la constante y molesta presencia de la policía local en las escuelas Antonela nos dice: "A veces salgo a la plaza para esperar entre cursadas y vienen los pitufos a pedir documentos. Una vez me pararon. Yo estaba en la plaza jugando a las cartas y vinieron y me dijeron ‘sácame todo lo que tenés en la mochila’ y yo tenía los útiles. Te paran por cómo estas vestido o tu apariencia. Hay chicos y chicas con rastas, yo uso mochila y ropa amplia por ejemplo. ¿Por qué hacen eso? Los pibes son re buenos. Diría que se abusan de su autoridad.”

Antonela se acercó al festival por el 2do aniversario de la gestión obrera de MadyGraf bajo gestión obrera, ex Donnelley. Al respecto, nos cuenta “una de las cosas que me gustó de cuando fui al festival que se hizo hace poco en la fábrica, además de las bandas, fue que era sin yuta porque nos cuidábamos entre nosotros. Y si lo comparás con otros recitales, no hubo bardo. Y bueno, ahí conocí MadyGraf y su lucha. Me gustó la gente y la causa porque es una causa justa”.

Cuestionando la similitud entre la escuela y la fábrica, Antonela dice: “la escuela es como la fábrica: te imponen el respeto a la autoridad, al timbre, a cumplir horario, al uniforme. El director es el jefe, el vicedirector es el supervisor, y los estudiantes los obreros. Siempre te terminan imponiendo el respeto a la autoridad porque en la técnica te preparan para la fábrica”.







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