Géneros y Sexualidades

VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

Femicidios: anuncios oficiales en medio de la pandemia

Organizaciones de mujeres de todo el país realizaron este lunes un "ruidazo" contra los femicidios. Alberto Fernández habló del tema y desde los ministerios de Género y Diversidad anunciaron que promoverán un "barbijo rojo" como otra forma de llegar a la línea de atención 144. ¿Es suficiente? ¿Qué debe hacer el Estado para dar respuesta a la emergencia en el marco de la pandemia?

Sol Bajar

@Sol_Bajar

Martes 31 de marzo | 13:44

​Los asesinatos de 4 mujeres cuyos cuerpos se encontraron sin vida durante el último sábado, y el dato de 12 nuevos femicidios ocurridos en el mes de marzo, motivaron la acción que en las redes sociales tuvo su expresión con diversas tendencias.

En simultáneo, en una comunicación que tuvo con el cantante de Calle 13, el presidente Alberto Fernández se refirió al tema y dijo que "el encierro en la cuarentena a veces provoca muchos casos de violencia de género, de violencia familiar. Muchos casos de femicidios, lamentablemente, y también para la gente que está sola o deprimida, muchos casos de suicidio".

Al tiempo que aseguró ser "el primer feminista", quizá en referencia al apodo que le dio la ex titular del Consejo Nacional de las Mujeres a Mauricio Macri, cuando anunció la apertura del debate sobre aborto, el presidente advirtió que las mujeres "tienen un teléfono donde llamar para pedir auxilio".

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La emergencia en medio de la pandemia

El 2019, que terminó con la cifra de al menos 299 femicidios ocurridos ese año, parece ser superado por los datos con que comienza el 2020: si hasta 2019 se estimaba que una mujer era asesinada cada 26 horas por esta causa, en lo que va del año eso ocurriría cada 25 horas. Así lo señalan las organizaciones que, ante la ausencia de datos oficiales, basan sus estimaciones en el seguimiento de las noticias que salen en los medios.

La situación ya alarmante, que generó enormes movilizaciones como las de Ni Una Menos, se agrava en tiempos de cuarentena obligatoria. Lo dice hasta la sección mujer de la ONU, un organismo ligado al interés de los países imperialistas: por no contar con los recursos materiales necesarios como para salir de sus casas, muchas, muchísimas mujeres, hoy se debaten entre el contagio del COVID19 y la muerte a manos del machismo.

Barbijo rojo y líneas de atención

Ayer lunes, debido a la acción, el tema logró irrumpir en los medios masivos y el presidente -como lo vienen haciendo también mandatarios de otros países- habló del problema.

En la misma línea, funcionarias del gobierno nacional y de la Provincia de Buenos Aires advirtieron que el aislamiento aumenta la vulnerabilidad en que se encuentran muchas mujeres y difundieron nuevamente la línea de atención 144, dedicada a la orientación y contención de las víctimas de este flagelo.

Según Gómez Alcorta, el primer día de cuarentena obligatoria, esa línea atendió unos 5 mil llamados: un 30% más que lo habitual. De ese total, unos 500 llamados fueron por casos extremos, de emergencia. Y, como se desprende de los anuncios de la funcionaria, estamos hablando solamente de las que se pudieron comunicar.

Estela Díaz, la ministra de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, también contó ayer, en el marco del ruidazo, que esas llamadas implican un aumento del 60 por ciento en los distritos bonaerenses: en la provincia, de hecho, pasaron de 2868 llamados en la semana del 12 al 18 de marzo, a 4472 llamadas desde el 19 al 26 de este mes.

También aumentaron en un 120 por ciento las consultas a la línea 137, que corresponde al programa Las Víctimas contra las Violencias, que depende del ministerio de Justicia y funciona ante casos de emergencia en la órbita de la ciudad de Buenos Aires.

Como respuesta a estos datos, desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación anunciaron ayer, junto a la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) una nueva forma de contactarse con la línea 144. El código del "barbijo rojo" -surgido de una reciente reunión del ministerio con ONG’s de mujeres vinculadas al Estado- podrá usarse en las farmacias barriales o de confianza de la mujer desde el 1° de abril: ante situaciones de urgencia, al pedir ese barbijo, les trabajadores sabrán que deben gestionar la comunicación con la línea.

Pero, ¿alcanza? ¿Es suficiente? ¿Permite esa medida paliar la situación de emergencia, agravada por la cuarentena, que están viviendo hoy esas mujeres en sus casas? La ausencia de refugios, de planes para el acceso a las viviendas y el empleo, para garantizar el salario igual al costo de la canasta familiar, de acompañamiento de equipos interdisciplinarios y licencias laborales ante la violencia machista, entre otras medidas básicas, condenan a las que menos tienen.

Si en 2019 el 52% de las víctimas de femicidio murió dentro del hogar, y si casi en el 80% de éstos ocurrió a manos de la pareja, la ex pareja o un familiar de la víctima, ¿porqué no se toman esas medidas elementales? ¿Porqué no se destinan las viviendas ociosas y los hoteles para garantizar el alojamiento inmediato a las mujeres y sus familias?

Es necesario un plan nacional contra la violencia machista

"Desde hace varios años, con Nicolás del Caño venimos presentando un proyecto que contempla la creación de un Plan Nacional de Emergencia contra la violencia hacia las mujeres. Nunca logramos que Diputados lo trate", contó ayer Myriam Bregman en el marco del ruidazo, y volvió a exigir que se tomen resoluciones urgentes.

Según el Instituto de la Vivienda, en la Ciudad de Buenos Aires hay 138.328 propiedades ociosas. ¿Cuántas mujeres y niñes, cuántas personas que viven hacinadas podrían habitar allí? ¿Porqué no se hace? ¿Porqué no se garantiza?

La violencia contra las mujeres, la situación de emergencia ante la que nos encontramos, no es nueva, pero recrudece en medio de la pandemia. Expropiando las viviendas ociosas, poniendo a disposición los hoteles, haciendo un desconocimiento soberano y dejando de pagar la deuda la fraudulenta deuda externa, destinando el presupuesto necesario para que las víctimas puedan salir de sus casas, del lugar donde hoy más expuestas están a este flagelo, se podría implementar ya mismo ese plan de emergencia.







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