Sociedad

CUARENTENA OBLIGATORIA

Gran Jujuy retrocede a fase uno y afloran las falencias del C.O.E

Tras confirmarse dos casos positivos de coronavirus la capital jujeña, zonas aledañas, Palpalá y Perico, retornaron a las medidas extremas de cuarentena obligatoria según resolvió el Comité Operativo de Emergencias presidido por el gobernador Gerardo Morales.

Miércoles 17 de junio | 00:05

En el día de ayer se confirmaron dos casos positivos de covid-19 que tienen involucrados a un efectivo de la Policía, residente en San Salvador, y a su hermana que vive en la localidad de Perico. El gobernador Morales en conferencia de prensa desde el C.O.E (Comité Operativo de Emergencias) dictaminó la vuelta a la fase 1 durante los próximos siete días.

A su vez, informó sobre un segundo agente policial que se encuentra en observaciones, tras presentar síntomas de gripe. En las próximas horas se conocería el resultado del testeo. En este caso, la gravedad reside en que sería uno de los encargados de controlar la temperatura al personal de la Legislatura.

Por otra parte, la preocupación de las autoridades se hizo notoria en la conferencia de C.O.E puesto que el Gobernador sostuvo que aún no conocen el origen del contagio del policía que dio positivo. Podría ser parte de los efectivos que estuvieron semanas atrás en la localidad de Calilegua, que estuvo también una semana en cuarentena de fase uno a partir del caso positivo de un camionero, quien lamentablemente, la semana pasada falleció.

El efectivo policial según el Gobernador a principio de mes estuvo en La Quiaca, localidad que días atrás ingreso a la fase uno-, fue por sus propios medios a ser testeado, al presentar síntomas de la enfermedad.

La falta de testeo masivo del Estado a quienes están en más expuestos al coronavirus como es el caso de los efectivos policiales que recorren incluso zonas que han vuelto a la fase uno y, por otro lado, al mismo personal de la salud que está en la "primera línea" y viene reclamando medidas de seguridad en dos "ruizados" consecutivos, en ambos casos se ponen al desnudo los contrastes entre la realidad y el relato del Gobernador y sus funcionarios.

En lo que va del inicio de la Emergencia Sanitaria y Epidemiológica en la provincia el gasto ante el coronavirus apenas representa el 3,4% del presupuesto de salud para este año. Una demostración más del abismo entre la realidad de un sistema público de salud vaciado durante años de políticas de ajuste, a la par de habilitar el negocio de las clínicas privadas, con el relato oficial.

La preocupación sanitaria se extiende a miles de familias que viven del día a día en la venta ambulante. Solo en abril más de 67 mil personas cobraron el Ingreso Familiar de Emergencia en la provincia. Los y las trabajadoras del comercio, bares y restaurantes comparten la bronca y el temor, sabiendo que ya a varios de sus compañeros los despidieron en cuarentena y a ellos, incluso con patronales que recibieron subsidios del Estado para pagar salarios, les aplicaron recortes en sus ingresos y en sus horas de trabajo.

Por el contrario, al mensaje de mayor control policial en las calles y en las redes sociales que esgrimió Gerardo Morales en el C.O.E., hay que ser realistas. Sin afectar los intereses de los grandes empresarios dueños de la provincia y el país es imposible contar con los recursos necesarios para equipar al sistema de salud y llevar adelante una verdadera política de prevención; a la vez, de poder implementar un salario de cuarentena de 30 mil pesos como propone el Frente de Izquierda, a partir de aplicar un impuesto extraordinario a las fortunas de los millonarios, banqueros y terratenientes.







Temas relacionados

Coronavirus   /    Jujuy   /    Gerardo Morales   /    Jujuy   /    Salud   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO