Cultura

ZANON, EL HILO ROJO // REFLEXIONES

“Hay que mantener viva la historia del movimiento obrero”

Compartimos opiniones que nos llegan a propósito de la serie "Zanon, el hilo rojo", en este artículo las palabras de Maty Zeta, trabajador estatal

Sábado 21 de abril de 2018 | Edición del día

“De como una pequeña fábrica irradiando política, haciendo parte a la comunidad de nuestra lucha, hizo que ese día la provincia de Neuquén estuviera sacudida, y no solo la provincia de Neuquén, sino que a nivel nacional, y no solo a nivel nacional, sino que en varias embajadas en 5 o 6 países hubo manifestaciones solidarias con Zanon para evitar ese desalojo que parecía terminante…”

“Los docentes mandaron en el cuaderno de comunicación que no había clases porque vamos a apoyar a los obreros de Zanon que están peleando por sus puestos de trabajo, eso le llegó a miles de familias…”

“La junta interna del hospital había emitido una declaración que decía que si había represión ese día no iban a atender a ningún policía”

“....Volver a refrendar esas banderas, nada más y nada menos, nos tocaba a nosotros ese desafío en Zanon, pero que había que refrendarlos con muchos compañeros que no sabían, no conocen esa parte de la tradición, pero que había que transmitirlo y para eso hace falta un partido revolucionario, un partido que llevara dentro de si esa teoría, esa estrategia, ese programa, no fue imponiéndolo sino discutiéndolo…”

Son algunos fragmentos de lo que nos cuenta Raúl Godoy durante el final del 4º capítulo de Zanon, el hilo rojo .
Ya esa parte la ví varias veces y probablemente la vuelva a ver, me cuenta, me explica, me emociona y me sirve para aprender. En tan solo unos minutos, Raúl logró dejar un mensaje con numerosas enseñanzas. Como la importancia de tener una política correcta, ya que a lo largo de los capítulos los protagonistas nos van contando como Zanon no se construyó de un día para el otro de forma improvisada.
También incluye la necesidad de involucrarse con otros sectores tanto de trabajadores, como de la comunidad en general para no quedar aislados. Tan importante fue ese logro, que gracias a él los trabajadores le ganaron a la orden de desalojo. No era lo mismo si la comunidad no los apoyaba, o si la junta interna del hospital o los docentes hubiesen sido indiferentes.

Pero pretender que esa unidad se cree de manera espontánea, a partir del paso del tiempo y nada más, es pretender que una utopía se haga realidad. Para lograr esa unidad se tiene que forjar de manera consciente. Y para ello es necesario convencerse de la necesidad de ese objetivo, y para ello es necesario aprender de todo el legado histórico con el que cuenta el movimiento obrero.

En este sentido, la serie de videos de Zanon, el hilo rojo , me parece un aporte muy valioso, tanto para los que ya se encuentran politizados, como para los que no. En donde vas paso a paso junto a los protagonistas, recorriendo todo el camino (en este momento estamos en los primeros años del 2000) de su lucha. Junto a ellos festejás cada pequeña conquista, y te indignás con cada intento de la patronal, o incluso de la misma burocracia sindical, que buscó doblegarlos. Como por ejemplo, el intento de que no se presente la lista Marrón. Sin embargo, apelando a la base de trabajadores y no a la negociación pudieron revertir la trampa y salir fortalecidos.

Y ahí te das cuenta de la importancia de tener claro los objetivos y qué métodos y programa tiene que seguir la comisión interna, no era lo mismo si había candidatos que buscaban solamente ocupar un cargo, o si no confiaban en el resto de la base.
Es fundamental entonces el rol de la asamblea para anular esas tendencias individualistas y que efectivamente pese el interés de la mayoría. Además, al decidir uno, hace justamente suya la decisión y eso trae un cambio en la consciencia individual gigante, uno pasa de ser un alguien pasivo a ser el dueño de lo que hacés para mejorar tus condiciones laborales y de vida. Pero también el simplemente no adaptarse al sentido común que pueda haber, como cuando discutían la importancia de la solidaridad con otros sectores. Y eso a la larga jugó un rol fundamental, por ejemplo, cuando no conseguían materias primas, pudieron coordinar junto a la población mapuche para extraer los materiales de sus zonas, apelando a un cuidado del medio ambiente que antes no había. O cuando pudieron abrir puestos de trabajo y que los ocupe la gente del movimiento de desocupados. Todo esto fue importantísimo para que la comunidad tome como suya a la fábrica.

¿Pero qué es lo que los guiaba? ¿Por qué esa desconfianza a las negociaciones? ¿Por qué esa necesidad de discutir y reafirmar cada resultado de alguna negociación con la asamblea? Ahí es donde comienza a entrar en juego la visión política, identificar quienes son los enemigos de los trabajadores, conocer experiencias previas para poder prepararse ante las nuevas eventualidades, tanto en cuestiones defensivas, pero también para aprovechar al máximo cada actividad en un sentido ofensivo. En otras palabras, ahí es donde pienso que entró a jugar un rol clave el trotskismo. En transmitir esos hilos de continuidad. La burguesía y la burocracia sindical tienen esa continuidad. Sus funcionarios pasan años o décadas y siguen ocupando los mismos puestos. Con la clase obrera no sucede lo mismo, hay que hacer un esfuerzo consciente para que no se pierda esa historia.

Pero también es importante a la hora de plantear salidas, teniendo claro que los enemigos de los trabajadores son los empresarios, entonces los planteos van en la búsqueda de que las crisis no la paguen los trabajadores, sino los empresarios. Y eso lleva a tomar medidas que pueden ser intolerables para ciertos sectores, como puede ser la toma de la fábrica y peor si encima se la hace funcionar.

Todo esto lo ví planteado en los videos y ahora son un motivo más de los que me llevan a querer ser parte de esta historia. Por lo menos tratar. De que la historia no me pase por al lado. De mantener viva la historia del movimiento obrero. De enriquecerla con nuevas experiencias. De ver si es verdad que, como escuché decir a un compañero, es la única vida que vale la pena ser vivida. Y algún día ganar y cambiar de raíz este sistema irracional, que perpetúa la desigualdad y no le importa la vida de nadie, donde las ansias de lucro destruyen a la naturaleza, donde el avance de la técnica es usado para someter y presionar para que se nos deterioren las condiciones de vida. Cambiarlo por otro, donde lo que importe sea la vida, que podamos desarrollar todas las potencialidades que nos hace humanos. Desarrollar el arte, la ciencia, las relaciones humanas. Disfrutar de la naturaleza y sus hermosos paisajes. Donde el avance de la técnica nos permita reducir al mínimo el tiempo necesario de trabajo. Donde no haya explotadores ni explotados. En otras palabras, por una sociedad socialista.

Maty Zeta, trabajador estatal







Temas relacionados

Zanon   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO