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PANDEMIA EN EL HOSPITAL

Hospital Álvarez: “Esperaba un kit de seguridad y me dieron una lámina”

Trabajadores del hospital nos dan sus testimonios e imágenes que no pueden dar más que rabia. Así cuidan al personal de salud en la CABA, la ciudad más rica del país.

Luciana Mena

Técnica en Hemoterapia e inmunohematología

Viernes 10 de abril de 2020 | 17:59

Una trabajadora nos comentaba cómo están viviendo la pandemia y con indignación decía: “Nos hacen hacer una fila para entregarnos un supuesto kit para el coronavirus, me dieron un sobre de madera con una lámina traslucida adentro, para que después según indicaciones vos misma te armes una máscara facial.”

Parece un chiste, pero es la triste realidad que enfrentan los trabajadores y trabajadoras de la salud día a día, los que hace años sostienen el sistema de salud, a pesar de los gobiernos que se dedicaron a pagar la deuda externa a los buitres y al FMI, a costa de desfinanciar el sistema de salud, que hoy llega en pésimas condiciones para enfrentar una pandemia de las características del COVID-19.

“Nos hacen hacer tremenda fila, presentar el DNI como si no nos conocieran que somos empleados del hospital y a modo de burla nos dan una lámina. No hay barbijos N95, no hay camisolines hemorrepelentes, no hay botas, no hay cofias, no hay antiparras, no hay nada, así nos cuidan a los que cuidamos”.

El personal de salud, uno de los más expuestos hoy en día, está absolutamente descuidado. “Mi mamá me hizo una máscara de protección con una radiografía que limpió con lavandina y con eso me protejo”.

Ante esta indignante situación que se repite en todos los hospitales, les realizamos algunas preguntas a trabajadores de este hospital. Compartimos algunas de sus respuestas, resguardando su identidad para que no sean sancionadas.

LID: ¿Cuál es la situación actual del hospital en cuanto los elementos de protección personal e insumos básicos?

O: “La situación es confusa debido a que el Director Médico, los jefes de departamento, de división y de unidad, dicen que hay de todo, pero después escuchas a colegas, compañeras enfermeras y técnicos que les escatiman o retacean los elementos”.

M: “Si solicitas con una receta alcohol en gel, te dan uno solo por servicio, si es que hay, y por lo general no hay, lo mismo pasa con el jabón y con las toallas de papel.

LID: ¿Cuál es la realidad de la terapia del hospital? ¿Cuántas camas tienen? ¿Cuántas están ocupadas? ¿Qué condiciones laborales tienen?

O: “Hay 5 camas ocupadas de 8 en total. El hospital es chico, con 262 camas de baja complejidad, con pocas camas de terapia. Recomiendan tener el 10% de la dotación”.

M: “En la terapia teníamos dos pacientes con COVID positivo. A los compañeros les proveyeron a través de donaciones máscaras faciales. Los barbijos que les da el hospital no son N95 sino comunes, se ponen botitas y camisolín celeste que son descartables”.

LID: ¿Cómo trabajan generalmente? ¿Cuántos enfermeros hay cada cuántos pacientes? ¿Cuántas horas trabajan?

O: “Tanto en salas generales como en áreas cerradas siempre faltan enfermeras”.

M: “Por lo general, la cantidad de pacientes excede a la de enfermeras. Hay servicios en los que hay 10 pacientes por enfermera. Por ejemplo, en traumatología cuando está lleno, son 24 pacientes para 2 enfermeras que trabajan 10 horas noche por medio.

LID: ¿Han incorporado personal nuevo por la crisis sanitaria?

O: “Que yo sepa no se han incorporado”.

M: “No sólo no se incorporó, sino que los 30 mil que Alberto Fernández había anunciado que nos iban a dar, al final van a ser 20 mil y en 4 cuotas de 5 mil pesos por mes, no vaya a ser cosa que nos vayamos de vacaciones”.

LID: ¿Se ha tomado alguna medida frente a esta crisis?

M: “La única medida que se tomó fue darnos a cada turno una pequeña clase de bioseguridad, en donde nos enseñan a utilizar el material, cosa que es totalmente irrisoria porque te dicen que tenés que entrar a una habitación con botas, camisolín, barbijo, cofia, dos o tres pares de guantes y descartar todo antes de salir de la habitación, por lo cual deberíamos tener un equipo de esos por paciente. La realidad es que cuando vos vas a la sala tenés un sólo camisolín que no es hemorrepelente y tenés que atender a todos los pacientes con el mismo y con mucha suerte tenés dos barbijos por turno”.

LID: ¿Qué dicen los sindicatos?

O: “SUTECBA nada. Asociación de profesionales nada. La filial de Médicos Municipales del Álvarez solo tiene reuniones a diario siguiendo los acontecimientos”.
M: “El sindicato está totalmente desaparecido, no apareció nadie a preguntarnos cómo estamos, si nos faltan cosas, si estamos bien o mal.”

LID: ¿Hay profesionales contagiados?

M: “Hay médicos que ya contrajeron el virus, que estuvieron en contacto con pacientes y con colegas infectados. Estuvimos atendiendo pacientes que los ingresamos sin saber que eran futuros COVID, y tuvieron que aislar compañeros de cardio, por ejemplo. Ahora tenemos una médica que está internada con COVID positivo y tenemos todo el plantel del turno mañana de traumatología con aislamiento, personal de enfermería y residentes, esperando el resultado, porque la médica contrajo el virus en otra institución donde trabaja, compartió jornada laboral con sus compañeros del hospital, atendió gente, todo sin protección”.

LID: ¿Qué pensás del proyecto de ley de Myriam Bregman y Alejandrina Barry sobre la necesidad del testeo masivo y la centralización de la salud en un sistema único?

O: “Me parece bueno testear a la mayor cantidad de trabajadores de la salud en contacto con pacientes. Desde el punto de vista estadístico es bueno tener una gran cantidad de testeo, pero debido a la falta de recursos deberíamos testear a los trabajadores de la salud en contacto con pacientes”.

M: “El proyecto me parece excelente, pero pienso que si no nos dan ni un camisolín por paciente menos nos van a hacer testeos masivos. Sería lo ideal, ojalá fuese así, estamos ante una pandemia”.

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Esta es la realidad de boca de quienes la viven día a día. Es necesario que tanto el GCBA como el Gobierno Nacional aumenten el presupuesto destinado a la salud pública, implementen el testeo al personal de salud y provean de todos los elementos de bioseguridad que, con cinismo, anunció la Subsecretaria de Atención Hospitalaria de Buenos Aires, ex Directora del Hospital Álvarez, Dra. Cordero, quien dijo que era necesario implementar el uso de barbijos y máscara de protección facial en todo el personal de salud y un equipo de protección personal completo a quienes atienden pacientes positivos, muy alejado de lo que nos cuentan los trabajadores.

Esto podría garantizarse, por ejemplo, si el Estado le diera trabajo a fábricas recuperadas como Madygraf, una gráfica bajo control obrero que reestructuró su producción para producir mascarillas y alcohol en gel.También, se debe reconvertir la industria para poner todos los recursos al servicio de enfrentar la pandemia.

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Es necesaria la unificación del sistema de salud para que todos los recursos estén a disposición de enfrentar esta pandemia, dejando de priorizar la ganancia de un puñado de empresarios y poniendo bajo órbita del estado el sistema de prepagas y obras sociales. A la vez que se haga una real inversión, destinando los millones que se pagan en deuda externa, a la mejora y equipamiento de todas las instituciones.







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