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Red Internacional

Hace 23 años a la altura de Magdalena se registró lo que se dio a conocer como el derrame de petróleo más grande en agua dulce de parte de un buque de la empresa holandesa Shell.

Tomás DirazarEstudiante de ciencias exactas/ UNLP

Domingo 16 de enero | Edición del día

El 15 de enero de 1999 un buque de hidrocarburos de la empresa Shell y un portacontenedores colisionaron cerca de las costas de Magdalena, derramando el primero más de 5 millones de litros de petróleo que durante los días siguientes fueron llegando a las orillas del río. La empresa no aportó ni un peso para la mitigación del daño ambiental.

Los vecinos intentaron limpiar las playas cubiertas de negro, así como su biodiversidad, aunque tal esfuerzo fue insuficiente para contrarrestar la altísima cantidad de petróleo que llegaba. La empresa Shell actuó rápido, pero no para realizar una prudente limpieza de la zona sino para evitar el acercamiento de más vecinos, periodistas y científicos al lugar.

Ante esta problemática, la reacción del gobierno provincial de Eduardo Duhalde y del Presidente Carlos Menem, se limitó a un peritaje que terminó inconcluso. Juan José Aranguren dirigía en ese momento Shell en el país. Años más tarde sería designado durante el macrismo como ministro de Energía y Minería.

Cerca de 500 vecinos y el municipio de Magdalena demandaron a la empresa. Todos estos reclamos rondaban los 360 millones de dólares. El único acuerdo que hubo se dio con el municipio y fue que Shell quien realizaría una donación de unos 9,5 millones de dólares de manera voluntaria, a cambio de que cesen las denuncias en su contra. Este acuerdo desligaba a Shell de toda responsabilidad legal en la causa, y era insuficiente para paliar todo el desastre ambiental ocasionado. Finalmente, Shell no dejó un solo peso en el país. Una muestra más de la impunidad que manejan estos gigantes de la energía mundial, que en muchos casos a pesar de desastres provocados no pagan nada y en otros, como en el del Delta del Níger la justicia les ordena pagar los costos aunque luego de años de lucha.

Lejos de reclamarle a Shell lo que nos debe, con el nuevo proyecto de exploración sísmica, esta empresa aumentará su incidencia en nuestras costas

Shell no tuvo ningún inconveniente en continuar explotando, transportando y vendiendo petróleo y combustibles en nuestro país. Hoy en día, el gobierno de Alberto Fernández en su afán por obtener dólares para pagar la deuda externa, con la firma del Ministro de Ambiente, Juan Cabandié, impulsa la exploración sísmica en la costa bonaerense de gas y petróleo, para su posterior extracción. Esto no trae más que riesgos ambientales, tanto para la biodiversidad y la pesca en la exploración por el método de búsqueda y también por un posible derrame en su extracción o traslado y no dejaría una cantidad de dólares o puestos de trabajo sustanciales para el país. La principal multinacional beneficiaria de esto sería Equinor, seguida por la mismísima Shell.
https://www.ambito.com/economia/ypf-y-equinor-se-asocian-shell-exploracion-area-offshore-n5162745

A pesar del #Atlanticazo, en donde el pueblo bonaerense salió a exigir por un #MarSinPetroleras y del gran rechazo de científicos y personalidades a estas prácticas, el gobierno insiste en avanzar con el proyecto e incluso salió a negar los riesgos que traen estas prácticas.

Para frenar estos avances extractivistas, que tienen como único objetivo el pago de la deuda externa, creemos necesaria la movilización en las calles, uniendo los reclamos ambientales y trabajadores, como ocurrió en Chubut con el #NoEsNo.

Por eso este martes tenemos que estar defendiendo nuestro mar y exigir que se apague el fuego en las distintas provincias del país, en la convocatoria realizada por la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones!




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